¡Hablemos de pañales!

martes, 21 de febrero de 2017


Hace unos días una amiga me llamó por teléfono para pedirme que la ayude a escoger el pañal para su bebé que nace el próximo mes. Conversé con ella sobre mi experiencia con Valentino y Luciano, y me hizo un montón de preguntas más, como: por qué elegí ese pañal, cuántos aproximadamente se utilizan al día, qué tan resistentes son y me di cuenta que nunca había escrito un post sobre eso, a pesar que es un tema que nos preocupa mucho, incluso antes de que nazcan nuestros hijos. Así que hoy les voy a contar lo mismo que le respondí a ella, más un cálculo que hice en base a mi experiencia, sobre cuántos pañales se utilizan en cada etapa del bebé, y que estoy segura que va a ser de mucha utilidad para todas.

¿Qué pañal uso? Pampers Premium Care (los moraditos). ¿Siempre usé el mismo con mis 2 hijos?No. Con Luciano usé otro pañal el primer año, me levantaba en la madrugada a cambiarle mínimo 2 veces y me iba muy bien.  Sin embargo, cuando Lu cumplió un año y medio aproximadamente,  ya no me levantaba en la noche y las cosas cambiaron, la pila se empezó a pasar y su ropa terminaba toda mojada, le cambié a otra talla porque pensé que tal vez esa ya le quedaba pequeña, pero seguía pasando lo mismo. Ahí fue que decidí probar con otra marca y cambié a Pampers y nos fue súper bien. Desde el primer día no volvió a mojarse.  En el caso de Valentino, como ya tenía esta experiencia previa, usé Pampers desde que nació. 

¿Por qué elegí Pampers? Para mí la variable más importante es que aguantan toda la noche, ya que si me aguanta 10 horas perfecto, entonces las 3 horas del día son pan comido, pues eso me garantiza que tiene buena absorción y que son resistentes. Otros factores que me parecen súper importantes son que no le irrita la piel, no se escalda, no se inflan como globo, no pesan, son súper suaves, se amoldan perfecto al cuerpo de mi gordo y todo eso hace que el esté cómodo y se pueda mover con libertad, lo cual es básico para la etapa que empiezan a gatear o caminar, ¿no?  y ¿cuando pongo a prueba todo eso? ¡En la noche!

Por ejemplo, les cuento lo que me pasa con Valentino ahorita, pero no me juzguen… ¡no me levanto en la madrugada a cambiarle el pañal! Si, lo sé, debería hacerlo, pero termino muerta al final del día y el pañal le aguanta de maravilla, le cambio por última vez con su toma de leche de las 9pm y recién a  las 6:00am que se levanta, lo cambio otra vez y le doy su leche. Ojo, no es que Valen no se despierte en la madrugada, porque si lo hace (una o dos veces para lactar) sino, es que yo no me levanto a cambiarlo, solo me acomodo y le doy su leche (ambos casi dormidos) y el amanece como si nada.

Lo paja de estos pañales además, es que son frescos, como saben, estuve en Punta Sal hace unos días y ni siquiera estando a 40° Valentino se fastidió, se incomodó o le salió salpullido en el área del pañal, no tuve que cambiarlo más veces al día, ni tener un cuidado especial. Esto también varía de acuerdo a la piel de cada bebé, pero yo siento que los pañales influyen un montón, ya que están en contacto directo y si fueran ásperos, porosos o no resistieran, los ácidos de la pila le irritarían de todas maneras la piel.

¿Cuántos pañales se utilizan al día?  ¡Vaya pregunta! Súper importante, después de hablar con mi amiga, como les conté, armé este resumen para ustedes también en base a MI experiencia, por lo que deben tener en cuenta que esto varía dependiendo de cada bebé y de su peso y talla al nacer, pero les sirve de guía.

  • Recién Nacido (Talla RN): Esta etapa es de locos, se les cambia el pañal a cada rato, y cuando le cambias se vuelven a ensuciar ¡en menos de 30 segundos! Como si esperaran que les pongas el pañal limpio para ensuciarlo otra vez jajajaja… Pero haciendo un balance, más o menos se usan entre 10 y 12 pañales por día, ojo que esta etapa es la más corta, dura aproximadamente 20 días (o hasta los 4.5kg), es decir que son alrededor de 200 a 240 pañales en total. Entonces, si la presentación es de 20 pañales por paquete,  se necesitan más o menos 12 paquetes. Pero esto depende, como les he dicho, del peso y talla del bebé al nacer. Luciano nació prematuro así que esta etapa para nosotros se duplicó, pero con Valentino si fue algo casi exacto.
  • Pequeño (Talla P): Aquí el cambio ya no es tan rápido, es decir, disminuye un poco, ahora se hace cada 3 horas apróx. (salvo que se ensucie antes) así que se necesitan entre 7 y 8 pañales por día. Esta etapa también dura un poco más, algo de 2 meses / 2 meses y medio (5 a 8kg) por lo que nos daría un total de 480 a 600 pañales. Si la presentación es de 56 pañales por paquete, estamos hablando de algo de 10 paquetes +/-
  • Mediano (Talla M): Aquí baja un tilín más, hasta 6 pañales por día. A mí me duró esta etapa con Valentino sólo 2 meses. Así que son algo de 360 pañales en total. Si la presentación es de 48 pañales por paquete, se necesitan algo de 8 paquetes.
  • Grande (Talla G): Esta talla es la que ya dura un poco más, porque va hasta los 12.5 kgs que en mi experiencia es cuando los bebés llegan más o menos al año (o año y medio) Aquí ya se supone que no debemos cambiar pañales en la noche porque están diseñados para que aguanten las 12 horas (y bajo mi experiencia con Pampers que ya les conté, puedo decirles que SI aguantan!) entonces son 4 pañales por día y uno en la noche, que nos dan algo de 5 pañales al día, lo que nos da un total aproximado de 900 o 1000 pañales en esta etapa y como la presentación es de 48 pañales por paquete, se necesitan alrededor de 18 paquetes en total.
  • Después vienen los Extra grandes (talla XG / XXG) que son los que duran hasta el día que tu hijo decida dejar el pañal y tienes que calcular igual, apróx 4 o 5 pañales por día. Lo que da un total de 1440 pañales por año, pero aquí la presentación es un poco más grande también, los paquetes vienen de 72 pañales cada uno, lo que equivale a un total de 20 paquetes por año.

Wow, ¡cuántos pañales! ¿no? Para volverse locos, por eso es importante estar atentas a las ofertas, las promociones tipo 2x1, pedir a las amigas o familia que te regalen pañales en el Baby Shower o cuando nace el bebé y te envían regalos a la clínica (¡hay unas tortas de pañales hermosas!). Aparte, como ya les he dicho en algún momento, una buena opción es ir comprando pañales desde que están los bebés en la pancita, así el gasto de los primeros meses no se siente tan fuerte. Yo compré algunos RN y P pero mi prioridad fue comprar M y G que son los que más se usan durante el primer año.

Así andamos todo el día, impúdicos! jajaja

¿Qué opinan? ¿Alguna recomendación o característica que para ustedes sea muy importante a la hora de elegir pañal? ¡Cuéntenme! Y compartan el post para que así llegue a más mamás como nosotras ;)

PD: Si estás por dar a luz y no sabes qué llevar en el maletín a la clínica, no te puedes perder el post que escribí sobre eso, dándole click AQUÍ.

Un mega beso,
¡Los quiero!

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¡Cosas de hermanos!

viernes, 17 de febrero de 2017


¡No le pegues a tu hermano! Así empieza mi día… ¡todos los días! luego le siguen un sinnúmero de peticiones (algunas amables y con tono dulce, otras no tanto!), saca tu pie de su cara, por favor amor ten cuidado con su mano, no lo aplastes, recuerda que es un bebé, no le jales el brazo, te estoy mirando, ¡Luciano!, mientras un grito firme del otro lado (a veces acompañado de un llanto) nos sacude a todos aaaaaaa y es que ese gordito de 70 cm sabe hacerse respetar.

No sé si lo estoy haciendo bien o lo estoy haciendo mal, no sé si debo repetirle tantas veces a Luciano que no le haga nada a su hermano o dejar que entre los dos se entiendan, pero Valentino aún es tan pequeño que me da un miedo horrible y no puedo despegar mis ojos de ellos ni por un segundo (cada vez que lo hago, termina el pie de Luciano encima de la cabeza de Valentino, o se come su mano, o de pronto se mete el biberón a su boca y me dice: pero mami, le pedí que me invite un poquito.)

A pesar de todo esto, si vieran la cara con la que mira Valentino a su hermano, es impresionante, hay una mezcla de todo, amor, admiración, asombro, se desespera por el, lo busca con la mirada y ahora que gatea lo persigue a donde va, con la sonrisa de oreja a oreja, lo cual le produce unos sentimientos medios raros al mayor, porque le gusta que lo admire, pero a la vez no le gusta que el hermano sea su sombra.

Y para mi es agotador y desgastante, estoy todo el día en estado de alerta, termino como un trapo en la noche, sin fuerzas para nada, me estoy durmiendo a las 10 de la noche, ¡todas las noches! No me dormía a esa hora desde que era adolescente. Estar entre Luciano y Valentino todo el día es un desafío constante. Recuerdo mi relación con mis hermanos mayores y parece que escucho a mi mamá diciéndome “Silvana no fastidies a tu hermano”, “Jorge deja en paz a tu hermana” y puedo veo claramente el campo de batalla en el que se convertía mi casa y me aterra pensar que eso va a pasar, inevitablemente, con mis hijos dentro de poco ¡y son dos hombres! ¿en qué me metí? Me pregunto en mis peores días. Luego me pongo a pensar, (¡y a anhelar con todas mis fuerzas!) que sean amigos, que se lleven bien, que hagan travesuras juntos y se cubran las espaldas, no importa que me vuelvan loca y que saquen a relucir a mi ogra interior, (¡y soy peor que Fiona!) pero es que esos minutos en los que se buscan, se miran, se ríen, son cómplices y juegan juntos, por digamos, 2 minutos, son lo máximo, me hacen inmensamente feliz y hacen que todo valga la pena.

Sé que muchos de los comportamientos de Lu son porque está celoso, porque recién está aprendiendo a convivir con su hermano, a aceptar que así es nuestra nueva familia y sé que tengo que tener paciencia, que debo ser más condescendiente, pero a veces no sé como manejar la situación y admito que no he sido precisamente blancanieves los últimos meses, ni he estado cantando por ahí lalalaralalala, sino todo lo contrario, las frases de mamá asada salen de mi boca ya casi sin darme cuenta ¡no fastidies a tu hermano! Espérate cuando crezca y hable, vas a ver lo que te va a hacer y no te voy a defender, sentencio cual amenaza (¡cómo mi mamá cuando me decía ya verás cuando seas madre!) y es que los veo tan diferentes a los 2, Luciano tan dócil, tan bueno, tan inocente y Valentino tan despierto, tan mosca, tan despabilado.  Los segundos son TERRIBLES, no hay nada que hacer ¡qué miedo! jajajaja

Mi Lu tiene una mezcla de emociones que aún no controla, muere por su hermano, lo adora, a veces le digo por molestar vamos a devolver a Valen ¿ya? Y me dice que no, que es su hermanito, a veces requinto a Valen también por agarrar sus juguetes, así Lu ve que todo no es contra él y lo defiende, me dice “mami Valen es muy pequeñito, le presto no más no te preocupes” mua ja ja (psicología inversa le dicen algunos jajajaja) pero tiene ese bichito, esas ganas locas de fastidiarlo, ¡por gusto! que  no se le quitan ¿eso nace con los hermanos no? Sé que esto me va a perseguir toda mi vida y que cuando Valentino hable va a ser peor, pero lo que no sé es hasta donde permitir, cómo orientarlos, cómo intervenir y me sale mi lado chinchoso.

Esto de ser mamá de 2 es recontra, RECONTRA desafiante, pero aún así, no lo cambiaría por nada del mundo, es más, quiero un tercero, ¿cómo haríamos? Estoy segura que suplicaría cada noche que me lleven al manicomio, pero me dormiría feliz apachurrada con los 3. Cada vez que los veo, tan tranquilitos a los 2, (sí, ¡sólo cuando duermen!) me siento la mujer más afortunada del mundo, ¡Valentino busca la mano de su hermano para dormir! Y Luciano dormido le acaricia la cabecita y lo abraza, eso para mi ya es suficiente y creo, creo por un momento, que lo estoy haciendo bien, hasta que al minuto siguiente decide que mejor en vez de abrazarlo, más divertido es patearlo y todo vuelve a empezar, una vez más. ¡Estas cosas de hermanos me rayan la cabeza!

A ustedes, ¿Cómo les va? ¿Cuántos hijos tienen? ¿Cómo hacen? Alguna dulce #Fiona por ahí igual que yo? Cuéntenme y díganme que no soy la única mamá a punto de pedir vacaciones en el manicomio, pls!

Un beso enorme, 
¡Los quiero!  

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Punta Sal, bitácora de un viaje familiar!

jueves, 9 de febrero de 2017




¡Qué lindo es nuestro país! por Dios. A veces estamos pensando en las hermosas playas que vemos por fotos en otro lugar del mundo y no conocemos / vamos / disfrutamos de las que tenemos aquí, que son realmente ¡UNA BELLEZA!

Como saben, hace algunos días estuvimos de vacaciones por el norte, uno de mis lugares favoritos para descansar, pasar tiempo en familia y comer rico. Hace algo de 10 años vamos religiosamente en las vacaciones a Piura porque mi esposo es de allá, pero siempre hay algo nuevo por conocer. Esta vez nos fuimos a Punta Sal, pero antes de contarles sobre la playa, les quiero dar mis favoritos de este viaje EN Piura,

RASPADILLAS DE VALE, Las mejores que he comido ¡en mi vida!, nunca se quedan sin jugo, tiene el toque de azúcar perfecto, ni muy empalagosas, ni muy diet y son súper refrescantes.  Además, Vale es un mate de risa, muy amigable, atento y servicial y te hará pasar un momento entretenido. Así que si están en Piura NO dejen de darse una vuelta y saborear una raspadilla con TODOS los sabores!




CAFÉ ZELADA, Si estás buscando un lugar donde desayunar, ¡este es! Si eres amante del café (como yo) ¡este es!, Si buscan un buen sanguchón ¡este es!  Tantos años en Piura y nunca había ido. Desayunamos ahí el día que nos íbamos a la playa y todo estuvo perfecto (excepto por el calor que hacía!), me pedí un sándwich de asado y si les digo que estuvo buenazo, me quedo corta, los demás pidieron de chicharrón y se veía de dioses. El café espectacular, en su punto, además te lo sirven de la manera clásica (jarrita de café, jarrita de agua) para que cada uno se lo prepare a su gusto. ¡Súper recomendado!



CEVICHERÍA DON PEDRITO, Sólo les diré que es EL MEJOR CEVICHE que he comido en MI vida. Inicialmente era un ceviche de carretilla, pero ahora ya tiene su local, aunque lo bueno es que NO ha perdido la esencia y ese toque sabroso y criollón de las carretillas. Un MUST!

Podría pasarme todo el post escribiendo sobre Piura, me encanta, pero ya tendré oportunidad de hacerlo ;)  ahora ¡vamos a la playa! La idea inicial era ir a Máncora, pero cuando llegamos y vimos todo el loquerío que hay,  el comercio, la bulla, la juerga, decidimos ir un poquito más allá y así llegamos a Punta Sal, que está como a 10 o 15 minutos en carro.

Desde que entramos supimos que era el lugar perfecto, ideal para pasar unos días en familia, relajarnos, bañarnos rico, jugar, tomarnos un trago y que a la hora de dormir nos arrulle el sonido del mar.  El cielo es impresionante, como si estuviera pintado de un color celeste casi turquesa, con un sol que sale antes del cantar de los gallos y que te tienta con quedarte ahí y nunca más regresar. El mar es riquísimo, tranquilo como una piscina, puedes entrar sin ninguna preocupación, no jala, no tiene piedras, ni animales que te puedan lastimar, la temperatura del agua es bastante cálida, pero refrescante. Los chicos pueden jugar en la arena, hacer castillos, enterrarse y todo lo que quieran. No se pierdan el Sunset, nunca vi uno tan hermoso, los colores se han quedado grabados en mi cabeza, parecían de pintura y los niños corriendo por el mar a esa hora, hacen que el paisaje sea mucho más bello aún.








Si ven al panadero NO DEJEN QUE SE VAYA sin que prueben las empanadas de aire, son típicas del norte y no saben lo ricas que pueden ser.



¿Dónde quedarte?

Lugares para hospedarse hay muchos y para todos los bolsillos, desde casas de alquiler (algunas por día, otras por semana), hostales/pensiones hasta hoteles de 5 estrellas. Nosotros nos quedamos en El Bucanero, un hotel pequeño, cómodo, pero sobre todo cálido. Uno de esos lugares a los que prometes regresar pronto, de todas maneras, la gente es súper amable. Es MUY Kids Friendly, te hacen sentir muy bien. Mi sobrino llegó con una inflamación en los brazos por tanta picadura de mosquitos y en el hotel hicieron lo imposible porque se sienta mejor, incluso hasta llamaron a un doctor para que lo vea y le recete algo, también ayudaron a que la pedida de mano de mi hermano a su novia sea mucho mejor de lo que esperaba. La calidez de la gente es impresionante, muy comprometidos con el servicio y con hacer que las personas tengan una grata experiencia. 100% recomendado. Tiene una piscina que está abierta hasta la hora que tú quieras, (literalmente), los niños no salían de ahí hasta las 10 de la noche mínimo. Incluye el desayuno (los panes son riquísimos), tiene restaurante (el ceviche es muy bueno, el chaufa es bien taipá, el lomo saltado no tanto y la limonada, que sea frozen!). Cada plato varía entre los 25 y 35 soles. En la noche, al costado del hotel (en la tiendecita) venden unas hamburguesas buenazas, lo malo es que no está frente al mar, pero tampoco muy lejos, basta con cruzar la calle y el pasaje para llegar a la arena.
Nota: También te permiten el ingreso de mascotas, nosotros fuimos con un perrito y no tuvieron ningún reparo en que entre.



A una cuadra del Hotel apróx hay dos tiendas, donde venden DE TODO a precios muy buenos (la del hotel es un poco cara y no tiene mucha variedad) y si quieres y no tienes paltas, (comer todos los días en el hotel es todo un presupuesto) hay varios restaurantes de menús de todos los precios. Nosotros almorzamos el tercer o cuarto día en uno de ellos (no recuerdo el nombre) y nos costó 10 soles el menú por persona, pero vaya qué menú, ¡BUENAZO!.  Date una vuelta y prueba! ;)

¿Qué hacer?

El  lugar es tan bello, que se presta para todo, desde una caminata matutina, hasta nocturna. La zona es hiper tranquila y la vista es envidiable. Pero también hay otras actividades que se pueden programar como salir a pasear en bote por el mar, el paseo más corto dura 40 minutos y cuesta 15 soles por persona. Hay paseos más largos de 2 horas, pero a mi me pareció el tiempo perfecto porque estábamos con niños y se pueden impacientar / marear si dura más. El paseo es lindo, y debe serlo aún más en época de avistamiento de ballenas, que se da entre junio y noviembre, donde me han dicho, que se les ve claramente y muy cerca, es todo un espectáculo natural.

 




También en el mismo balneario hay deportes acuáticos que se pueden hacer como es el Banano, yo moría de ganas de hacerlo, pero nadie me quiso acompañar, así que si tienes suerte y logras convencer a tus acompañantes ¡NO TE LO PIERDAS! Se veía súper chévere y lleno de adrenalina, ya que por la velocidad a la que va, se puede voltear en cualquier momento. Prohibido para cardíacos y no recomendado para niños.

Del otro lado (cerca al hotel Decameron) dicen que está el señor que hace paseos a caballo. Yo le había ofrecido a Luciano ir a pasear a caballo por la orilla del mar, pero cuando llegamos me enteré que los habían cambiado de lugar porque ensuciaban mucho la playa =( así que nos quedamos con las ganas, pero si te da el tiempo y te provoca, puedes ir.

En la arena (de noche)  hay zonas de la playa donde se puede hacer fogata, incluso en el Minimarket que hay en el balneario, te venden todo lo que necesitas para hacerla, desde leña, mechero, encendedor, marshmellows, palitos de anticucho para ponerlos, hot dog, pan, ¡todo! J a los niños les encantará la idea y como la playa es tan tranquila, solo se escucha el sonido del mar, perfecto para conversar, contar historias o chistes, cantar o bailar y reírse un rato.





En los órganos, a 30 minutos de Punta Sal, aproximadamente, (hay carros que te llevan desde ahí), está la caleta de pescadores más bella que he visto, EL ÑURO, la vista es hermosa, un mar completamente azul brillante, que a la hora de mezclarse con el cielo crea un espectáculo para los ojos. Además, no es una caleta cualquiera, es el hábitat natural de TORTUGAS MARINAS GIGANTES ¡un lujo verlas! Y no sólo eso, también puedes bañarte con ellas. Lo paja es que como es mar abierto, las tortugas no están prisioneras, van y vienen cuando quieren, pero como les dan comida, regresan siempre. Son hermosas, imponentes e impresionantes. Nadar con ellas es toda una aventura, al principio me dio miedo cuando entre al mar y tuve cerca a la primera tortuga, no sé por qué, pero me asusté jajaja aunque se me pasó rápido y lo disfruté. Luciano también lo disfrutó un montón, medio escéptico los primeros minutos pero cuando veía una se reía y la saludaba, es una de las cosas que más recuerda del viaje. El ingreso cuesta 6 soles por adulto, niños menores de 11 años no pagan y adentro se tiene que pagar 2 soles más por el chaleco salvavidas (obligatorio). Si no llevas cámara acuática no te preocupes, ahí hay personas que se ofrecen a tomarte fotos y salen muy bonitas, así tu sólo te encargas de vivir al máximo la experiencia.






¿Cómo llegar?

Hasta Punta Sal desde Lima, se puede ir en avión ya sea a Piura, Talara o Tumbes y desde ahí agarrar una minivan, en bus o en carro particular. (Si vas en este último, puedes leer AQUÍ el post que escribí con la ruta, dónde parar, qué comer y otros tips/recomendaciones útiles por si vas con niños)



A tomar en cuenta

La temperatura va entre los 20 y los 40° dependiendo la estación, aunque hay sol TODO el año. En verano (como ahorita) puedes encontrar lluvias o precipitaciones. Es MUY importante que no te olvides de llevar REPELENTE, la cantidad de mosquitos (asesinos según yo) es impresionante, sino te proteges te comen vivo y más aún a los niños, y BLOQUEADOR, al estar más cerca del Ecuador el sol es bastante fuerte, tienes que llevar un BUEN bloqueador y aplicarlo 30 minutos antes de salir, después del agua y cada, mínimo, 2 horas. La ropa que puedes llevar es básicamente de verano, fresca y ligera, pero nunca está de más, una casaquita o un cortaviento para las noches o por si te provoca salir tempranito a dar un paseo / correr con la compañía del mar.  Ah! Me olvidaba, en la playa te alquilan el toldo por todo el día y sillas por si no tienen. Está prohibido comer en la playa, salvo que sea un snack o tomar algo.

¡Espero que se animen a ir pronto y que la pasen increíble! <3 Disfruten de las maravillas de nuestro País, tenemos unas playas hermosas a tan sólo un paso, hagamos que los niños las conozcan, las disfruten y las cuiden siempre, ¡vale totalmente la pena! :)

Si les gustó, compartan, así más familias se animan a ir y todos conocen las maravillas de nuestro Perú!

Un beso,
¡Los quiero!

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PD: Si van me cuentan y me mandan fotos, muchas fotos! ;) 

¡Qué bien cae un cambio de look!

jueves, 2 de febrero de 2017





¿Les ha pasado que se miran al espejo todos los días y no se reconocen en él? A mi si y esa sensación se acentuó aún más, después de tener a Valentino, pasaban los días y sentía la necesidad de un cambio, no quería reinventarme, quería encontrarme a mí misma nuevamente. Durante meses después del parto, me miraba al espejo y no era yo a quien veía, trataba de hacer un match entre la mujer del otro lado y yo, y no podía. Sólo encontraba a una mujer cansada, agotada por las malas noches, con las raíces que me recordaban que debía teñirme el cabello otra vez y una promesa de que al día siguiente encontraría un huequito e iría, pero ese "huequito" nunca llegaba.

Un día acompañé a mi esposo y a mi hijo a la peluquería a que se corten el cabello y mientras los esperaba, iba ojeando una revista de esas de peinados raros que siempre encuentras ahí y se me ocurrió, ¡yo también me voy a cortar el cabello y bien chiquito!, pregunté al toque y todos los estilistas estaban ocupados, por lo que tendría que regresar al día siguiente.

Toda la noche estuve fantaseando con la idea, me animaba, me desanimaba, otra vez me animaba y nuevamente me desanimaba, hasta que me armé de valor y me dormí convencida,  al día siguiente desperté más entusiasmada que de costumbre ¡hoy es el día! pensé. Finalmente ¿qué puede pasar? ¿Qué no me guste?  Pues no importa, ¡El cabello crece!, tenía que arriesgarme, era mi momento. Me puse a buscar en Internet algunos modelos de cabello corto que me podrían quedar bien según mi tipo de cara (En Pinterest hay un montón de información al respecto, súper detallada!) hablé con una amiga que me recomendó un buen estilista (casualmente de la misma peluquería que fui el día anterior) y salí de la casa sin pensarlo más, era ese día o no sería nunca, porque si la pensaba mucho, me iba a arrepentir de todas maneras, lo más corto que había tenido el cabello era a la altura de los hombros. Hoy, un mes después, sigo convencida que fue lo mejor que pude haber hecho.

Cuando llegué a la peluquería, pregunté por el estilista y estaba libre, todo iba acomodándose, le mostré las imágenes que tenía de los cortes y le dije que escogiera cuál me quedaba mejor y que me lo cortara así. ¿Segura? ¿No quieres ir probando poco a poco? me preguntó. "No, córtalo todo" confío en ti, respondí. (¡con las piernas temblándome!) Desde que empezó, hasta que terminó, me moría de nervios, sentía full adrenalina, sin exagerar, era como si estuviera a punto de hacer un salto mortal, pero a la vez sentía que me estaba liberando de un gran peso y esa sensación me estaba gustando, me miraba en el espejo, veía cómo todo iba tomando forma y empecé a sentir admiración, ganas de sonreírme a mí misma, me miraba una y otra vez y cuando terminó fue como si otra Silvana estuviera ahí sentada, me sentía hermosa, dueña de mí, de mi vida, de todo a mi alrededor.

Regresé a casa feliz, durante días no pude dejar de sonreírme al espejo, de decirme a mí misma que me veía bien, parecía loca (hasta ahora lo hago) y es que, muchas veces, cuando nos convertimos en mamás, nos preocupamos tanto por darles lo mejor a nuestros hijos que sin querer nos vamos olvidando de nosotras como mujeres, de lo importantes que somos, perdemos esa conexión que tenemos con nosotras mismas y nos volvemos sólo “la mamá de”, corremos de un lado para el otro, contra el reloj, tratando de hacer todo y que los minutos se multipliquen, a veces ni dormimos bien, comemos todo frío (o recalentado), nos olvidamos de arreglarnos o ni nos alcanza el tiempo y eso tarde o temprano, nos abruma, nos aleja de nosotras.

Y aunque parezca que un simple cambio de look, no ayuda mucho,  pues déjame decirte que si lo hace, es como una inyección de oxígeno, te revitaliza, te da energía, te impulsa nuevamente, esos pequeños espacios que tienes para ti misma, para sentirte bien contigo otra vez, ¡ayudan un montón!, a parte de quitarnos algunos años jajaja nos hacen sentir bien y definitivamente al estar bien nosotras, toda la familia lo estará ¿no creen? Así que mírate y siéntete bella SIEMPRE, enorgullécete de ti, ámate, sonríete todos los días y nunca te olvides de ti y de lo importante que eres. 

Aquí les dejo  la comparación del antes y el después, ¿qué les parece? ¿ustedes se han sentido igual? ¿se han atrevido a un cambio radical? ¡Cuéntenme! 


Yo, antes del cambio.
                           
Yo, después del cambio

Un beso enorme, 
¡Los quiero mucho!


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