A mi pequeño hijo mayor

miércoles, 26 de octubre de 2016



Tal vez creas hijo, que todo esto es nuevo sólo para ti, que eres el único que se siente triste o molesto muchas veces, el que quiere jugar con mami como antes y no puede, el que espera las tardes de parque y de aventuras y a veces estas no llegan. Tal vez piensas que ya no te cuido o te engrío como antes, que ya no me gusta contarte los cuentos en las noches o que ya no me divierto jugando contigo a la hora del baño. Tal vez sientes que tu hermano te está quitando todo lo que tú ya tenías, tu cuarto, tus juguetes, tu mundo y además, por si fuera poco, ahora tienes que compartir el tiempo y el amor de tu familia con alguien más. Tal vez crees que todo volvería a ser como antes, si fueras chiquito otra vez, como él.

Pero quiero que sepas que no eres el único, que esto no ha sido fácil para mí tampoco, que verte tan confundido duele, que he llorado muchas noches sin saber qué decirte o cómo hacerte entender que no he dejado de quererte ni un solo instante desde el primer día que supe que crecías dentro de mi.

Quiero que sepas que me encanta jugar contigo, que sigo esperando las tardes de parque tanto como tú, que los superhéroes siguen siendo divertidos y las carreras de carro mis favoritas. Quiero que sepas que disfruto contarte cuentos en las noches, que me gusta acurrucarme a tu lado y que tus besos son mi mejor manera de empezar y terminar el día. Que las noches que no he podido hacerte dormir yo, porque estoy haciendo dormir a tu hermano, son muy difíciles para mí, porque sé que me esperas y quisiera partirme en dos, dividirme, pero no puedo, solo me acerco a darte un beso, me quedo mirándote mientras duermes, sintiendo que cada día que pasa te amo más.

También quiero que sepas que tu hermano no te está quitando nada, ¡al contrario! el ha venido a sumarse a nuestro mundo de aventuras. Trae consigo nuevos juegos, nuevos rumbos, nuevas travesuras, el será tu compañero, tu inseparable amigo, será el policía que faltaba en nuestro banco o el comprador de la tiendecita de doña mami, tal vez sea el bombero que nos salve del incendio o el capitán pirata que recupere nuestro tesoro, sea lo que sea, hijo mío, el ¡es de nuestro equipo! 

Finalmente, quiero que sepas que yo también tengo miedo, que recién estoy aprendiendo a ser mamá de dos, que a veces meto la pata, que no siempre se qué hacer ni qué decir, que eres tu quien me ha enseñado todo lo que hoy sé de la maternidad y paradojicamente, eres tu quien me está enseñando todo lo que es ser el hijo mayor, discúlpame por darte tremenda responsabilidad y gracias por ser mil veces más valiente que yo.

Te amo, al infinito y más allá. 
Mamá.

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¿Se puede ir al dentista en el embarazo?

martes, 18 de octubre de 2016




Este es un tema muy importante mamis, me lo preguntan bastante y lo he querido tocar ahora, ya que en este momento me encuentro gestando por segunda vez y sé lo que sucede en nuestra boca por experiencia propia.  Para empezar, lo más recomendable es ir periódicamente al odontólogo (cada 6 meses o mínimo una vez al año) así, al salir embarazadas no tendremos la necesidad de terminar con algún tratamiento largo o doloroso durante esta etapa.

Sin embargo, el que estemos gestando no quiere decir que no visitemos a nuestro odontólogo, todo lo contrario, si salimos embarazadas y no hemos ido al dentista recientemente, lo más recomendable es sacar una cita e ir, puesto que si empezamos el embarazo con una o dos caries, lo más probable es que lo terminemos con muchas más, ya que la caries, como hemos visto, es una enfermedad infectocontagiosa que avanza muy rápido y durante la gestación aún más, porque estamos con las defensas bajas, debido a que todo el calcio que consumimos se va para el bebé, dejándonos libres para poder contraer este tipo de enfermedad.

Asimismo, hay algunas consideraciones que debemos tomar en cuenta al momento de acudir a nuestra consulta:
  • Avisar al dentista que estamos gestando: Algunos tratamientos necesitan el uso de anestésicos y antibióticos fuertes que no podremos consumir para evitar daños al bebé y estos deberán ser cambiados por unos que sean compatibles con el embarazo y la lactancia, por eso es fundamental que el doctor lo sepa.
  • No se puede pasar por las radiografías en ningún trimestre del embarazo, ya que el irradiarnos trae consecuencias irreparables para el desarrollo del feto. Algunas fuentes literarias dicen que no hay ningún problema a partir del segundo trimestre. Sin embargo, yo recomiendo no hacerlo en ningún momento, ya que siempre trae consecuencias a la larga con el bebé. 

Los síntomas dentales más frecuentes en el embarazo son:
  1. Sensibilidad dental.
  2. Sangrado de las encías.
  3. Inflamación Gingival.
  4. Halitosis bucal.
  5. Incremento de caries dental.
  6. Incremento de sarro dental.

Los tratamientos que si se pueden realizar durante el embarazo son procedimientos simples, como limpieza dental (destartraje o profilaxis) curaciones o restauraciones, entre otros que no pongan en riesgo la salud del bebé.

Espero que esta información les sirva y si necesitan algo, por favor, no duden en comunicarse conmigo, que con mucho gusto absolveré todas sus dudas.

Con cariño,

Dra. Tatiana Schmiel
Cirujano Dentista
COP 21600
Especialidades Odontológicas Perú
981 494 628
Magister en Estomatología
Visítanos en: www.espeodontoperu.com
Síguenos en Facebook: Especialidades Odontológicas Perú.


 ¡Gracias Tatiana por tu valioso aporte al blog! 

¡Chicas! Anímense y si tienen alguna duda escríbanme a mi o a Tatiana con total confianza y ya saben, cuidemos nuestra salud bucal, tanto antes, como durante y después del embarazo ;) 

Un beso,
¡Las quiero!

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Fuente imagen: Clínica Dental Mantecón

Yogurt hecho en casa

lunes, 10 de octubre de 2016




Mi infancia fue, sin duda, una etapa que marcó mi vida, los almuerzos familiares en casa de mis tías, los primos corriendo por todos lados, la casa inundada del olor a postres recién salidos del horno. Crecí entre tías que preparaban desde tortas, turrones (el turrón de octubre más rico de la historia) hasta quesos, pan y yogurt, todo hecho en casa y yo siempre quise ser como ellas, regalarles esos momentos a mis hijos y a mis sobrinos, para que cuando crezcan, tan sólo un olor o sabor los regrese a su infancia y los haga sentir como en casa.

De ahí nace mi amor por la cocina, aunque no soy muy buena, me defiendo bastante bien, especialmente cuando se trata de postres ;) aunque esta vez me animé a preparar yogurt y me he enviciado mal, ya van 2 veces que lo preparo, la primera hice yogurt natural y griego y la segunda hice de fresa y durazno. Si bien es cierto, yo he utilizado una yogurtera (dicho sea de paso me parece el mejor invento del mundo! jajaja) aquí les voy a dar la receta tanto para prepararlo con o sin yogurtera, tal como se los prometí.

Les juro que es MUY sencillo y queda ¡BUENAZO! ;) ¡Manos a la obra!

CON YOGURTERA

Yogurt Natural

Necesitamos:
  •     1 litro de leche fresca.
  •           1 vasito de yogurt natural (aprovecharemos las cepas)
  •           Leche en polvo




¿Cómo se hace?
  • Calentar la leche hasta que hierva (apenas empieza a subir se apaga) y luego se deja enfriar hasta 35° aprox (o hasta que puedas aguantar sumergiendo tu dedo unos 5 segundos)
  • Agregar el vasito de yogurt y la leche en polvo, remover bien hasta que no quede ningún grumo.
  • Vaciar en los pomitos (sin taparlos) y colocarlos en la yogurtera, encenderla y programarla por 8 horas (de preferencia hacerlo en la noche para que a la mañana siguiente ya esté listo)
  • Una vez que ya hayan pasado las 8 horas, remover cada vasito, taparlos y llevarlos a la refrigeradora por 3 horas, después de ese tiempo ya estará listo para deleitar a todos en casa :)





Como es yogurt natural sin dulce, se puede acompañar con fruta de estación, miel, algarrobina, cereal o lo que más les guste =) 

TIP: La leche en polvo es la que le otorga la contextura al yogurt, es decir, a menos leche más líquido queda – a más leche, más espeso.  Por ejemplo, yo utilicé para el yogurt natural ½ taza de leche en polvo y para el yogurt de fruta sólo ¼. 
Este yogurt será la base para cualquier yogurt que preparemos, sea de fruta o griego.
Nota: Para la segunda vez, podemos usar un vasito de nuestro yogurt como cepa iniciadora para preparar el siguiente yogurt.
Tener en cuenta que el yogurt casero dura refrigerado entre 7 y 10 días aprox.

Yogurt de Fresa
  • Yogurt base (leche fresca, leche en polvo y yogurt natural)
  • Fruta de elección.
  •  ½ taza de azúcar.
    Preparar todo como si fuéramos a hacer el yogurt natural y luego agregar las fresas - previamente licuadas o batidas en el batidor de mano - a la olla con el azúcar, mezclar bien y luego vaciar en los pomitos, colocarlos en la yogurtera y a esperar.








Yogurt Griego

Yogurt base. 
Una vez que el yogurt ya está listo, colocarlo en el colador de la yogurtera por 2 horas adicionales hasta que caiga todo el suero de leche (revisar de rato en rato y vaciarlo para evitar que el suero toque el yogurt), una vez que este listo refrigerar 3 horas para que cuaje bien.




SIN YOGURTERA

Hacer todo el procedimiento y en vez de verter la mezcla en la yogurtera la colocamos en un frasco de vidrio con tapa (o en un termo) lo cubrimos con una toalla o manta y lo llevamos al horno apagado (que previamente hemos calentado por 10 minutos a 50°)  y lo dejamos hasta el día siguiente (entre 8 y 12 horas) y listo! :) 


Anímense a prepararlo en casa, no se van arrepentir, el sabor es distinto al comercial, porque es natural y sin dulce, pero es más rico. Además, pueden hacerlo a su gusto, con leche de almendras, de soya o light y de la fruta que deseen :)

¿Qué les pareció? =)  Si les gustó, ¡compartan! 

Besos, 
¡Los quiero! 

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¡Una estrella en el cielo!

martes, 4 de octubre de 2016



Esta semana ha estado cargada de emociones fuertes y de mucho aprendizaje. El martes pasado sonó mi celular como al medio día, era una conversación de Whatsapp del grupo de mamás del salón del nido de Luciano. Cuando empecé a leerlo no podía creer lo que decía, volví a hacerlo una y otra vez intentando descubrir que me había equivocado, tratando, mientras las lágrimas se me caían, de que todo fuera un error. Pero no lo era. La miss del salón de mi hijo había fallecido esa mañana, en un accidente en su casa y yo no podía creerlo, estaba en shock.

Salí del cuarto donde estaba con Luciano para que no me viera llorar, porque me sentía incapaz de mirarlo o hablar con él, caminé con un nudo en la garganta hasta la cocina a buscar un vaso con agua mientras me repetía a mí misma lo que había sucedido, sin poderlo siquiera asimilar. 

Todo ese día estuve ausente, no podía entender cómo era posible que una mujer tan maravillosa y tan llena de vida, se haya ido así de pronto, pensaba en sus 3 hijos, en su familia, en su esposo, en los niños del salón, pensaba en cómo lo tomarían y pensaba en mi hijo,  ¿Cómo le diría? ¿Qué es lo que debía decirle? ¿Por dónde empezar? ¿Hasta dónde debía saber?  Wow tantas preguntas, me sentía aturdida, nunca había hablado con el sobre la muerte, sabía que tenía que decirle la verdad, pero no sabía cómo hacerlo, sobre todo porque iba a ser un golpe fuerte para él y eso me daba miedo.

Mientras pensaba qué hacer, recordé que tenía el cuento Una estrella en el cielo de Cynthia De Macedo y Herlita Del Castillo, del que les hablé hace algún tiempo aquí y lo leí, primero sola, buscando un punto de partida, una especie de guía para hablar con mi hijo, ya que a mi nunca me ha gustado hablar de la muerte, es decir, por más que sea un tema natural, para mí siempre ha sido una especie de tabú, algo en lo que no me gustaba ni siquiera pensar y no tenía idea de cómo hablarle a Luciano sin que sienta mi angustia o sin ponerme a llorar al frente de él, pero una aprende a vencer sus propios miedos por sus hijos, ¿no?

Al día siguiente lo llamé, leímos juntos el cuento, hablamos un poco de las estrellitas del cielo, de que el amor que sentimos por las personas está en nuestro corazón, así como a Diosito que lo amamos aunque no lo veamos y le dije que su miss ahora era una estrellita, que lo cuidaría y acompañaría desde arriba, mire como su carita cambiaba y no pude evitarlo, lloré, nos abrazamos fuerte, me preguntó qué había pasado y le expliqué, luego le pregunté cómo se sentía, qué pensaba, si me entendía y me dijo, "estoy bien mami, no llores, si está en el cielo”.  En ese momento el corazón se me hizo una pasa, entendí que somos nosotros los que tenemos tanto que aprender de los niños, de su manera de ver la vida, de su bondad, para ellos es más fácil entender las cosas que para nosotros, están libres de prejuicios, de temores, de angustias, se adaptan mucho más rápido a los cambios y viven el amor de una manera más grande, más pura, más real. 

Sin embargo, me preocupaba que no llorara, pensé que tal vez no me había entendido y me asusté, pero me dijeron que es normal, que a veces pasa, ya luego de unas horas, se me acercó y me dijo si podíamos rezarle al Señor de los Milagros por su miss y cada día que regresa del nido me dice que la extraña, yo lo escucho, conversamos de ella un rato, me pregunta algunas cosas y luego le manda un beso al cielo y sigue jugando, mientras tanto, yo sigo aprendiendo de el cada día.

Esta semana fue complicada para mi, me costó estar tranquila para hablar con el, fueron momentos difíciles y por eso quiero compartir con ustedes algunos de los consejos que me dieron y que junto con las recomendaciones del cuento, me ayudaron para hablar con Lu y que lo tome de la mejor manera posible:
  • Prepararlos antes, hablar de las estrellas, a donde van las personas que ya no están aquí, que tenemos un lugar en nuestro corazón siempre para ellas, que nos acompañarán a donde vayamos, contarles de nuestras estrellas también, etc.
  • Decirles la verdad, ya que el decirles que se fue de viaje o que ya va a regresar pronto, es peor, les evita un dolor momentáneo, pero a la larga les duele más porque se quedan esperando que vuelvan (los niños no olvidan) y el que no regrese les causa angustia, miedo y hasta desilusión (lo digo por experiencia propia) 
  • Agregar la palabra muy a la hora de explicarles la causa de la muerte, en este caso, fue a raíz de un golpe, así que le dije que el golpe había sido muy, muy fuerte y se deben evitar comentarios como que la persona murió porque estaba enferma o se quedó dormida ya que eso puede generar angustia en los niños cuando se enferman ellos o alguien a quien quieren mucho.
  • Yo tenía miedo de llorar al frente de el, pero me dijeron que eso es bueno, porque ellos ven que está bien expresar sus emociones, que está bien llorar cuando algo nos duele y así también se sentirán libres de demostrar y/o hablar acerca de sus sentimientos.
  • Cada vez que nos pregunte sobre la muerte de esa persona, debemos volver a explicarles todo, sin huir o querer cambiar de tema, puesto que para los niños aún el concepto de la muerte no es muy claro y después de algún tiempo pueden sentir más su ausencia.
  • Dejarlos expresar sus emociones, evitar decirles que no hay que llorar - o molestarse - porque eso pone triste a la persona que se fue, ya que eso hará que se repriman y que no suelten o afronten la situación. 
  • Entender que la muerte, por más dolorosa que sea, es algo natural, algo que forma parte de la vida, verlo de esa manera nos ayuda a poder transmitirles a ellos el mismo mensaje.

Espero que les sirva la información, la compartan con quien crean que le pueda ser útil y les recomiendo tener el cuento consigo, uno nunca sabe cuando lo va a necesitar y a nosotros, particularmente, nos ayudó un montón, Lu se identificó con la protagonista y con sus emociones y luego estuvo mucho más abierto a hablar del tema.

Si tienen algo más que quieran agregar por favor, háganlo.

Imagen del Fanpage del Cuento Una estrella en el cielo

Un beso,
¡Los quiero mucho!

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Fuente de Imagen 1_ Extraída de Pinterest