Mis básicos de lactancia

miércoles, 31 de agosto de 2016



Esto de la lactancia es todo un mundo que no conocía y que estoy disfrutando al máximo, a pesar de las largas noches sin dormir, de lo difícil que fue al principio (puedes leer sobre mi experiencia de lactancia aquí) de las ojeras que me hacen parecer un panda y del mal humor cuando tengo que levantarme en las mañanas - ¡lo confieso, soy culpable y muy renegona! jajaja - me cuesta mucho despertarme temprano, aún así ¡me encanta dar de lactar! y no lo cambiaría por nada del mundo.

Y además, es mostro porque, hoy por hoy, hay un montón de cosas que nos ayudan a tener una lactancia exitosa, tranquila y feliz, lo que nos permite a nosotras y al bebé disfrutar de esta etapa en cualquier lugar y a cualquier hora ¡cómo debería ser!

El otro día me llamó una amiga que acaba de dar a luz, a preguntarme por la ropa de lactancia y otras cosas más y me dio la idea de escribir este post, ya que al igual que ella, yo tampoco sabía al principio y puede ser que de paso te sirva a ti también (o conozcas a alguien que le pueda servir) así que aquí van mis básicos:

- Ropa de lactancia: ¡Un éxito! Para poder dar la teta en cualquier momento y lugar, debemos estar preparadas y sobre todo sentirnos cómodas. La ropa de lactancia, a diferencia de la ropa del día a día, tiene una abertura en la parte del pecho, cubierta por un top que va encima, lo que te permite sacar el busto sin que éste se note y tu hijo pueda lactar tranquilo. (Ojo, no quiere decir que tengamos que taparnos, eso depende de cada mamá, a mi particularmente me da roche que se me vea la teta, así que esta ropa me cae a pelo) El otro día estaba caminando por un centro comercial y nadie se enteró que mi hijo estaba tomando leche mua ja ja…  Mi marca favorita es Mamá au Lait, tienen vestidos largos y cortos (como el de la foto de arriba), polos, blusas y pijamas, todo súper cómodo y con colores / diseños muy lindos y juveniles. Además puedes comprar online y te los llevan a casa ;)


Esta es la abertura, súper práctica.

Valentino tomando su leche feliz
- Sostenes de lactancia: ¡Indispensables! Pero hay que saber elegirlos, porque el seno está tan sensible en esta etapa que un mal brassier nos podría causar dolor o irritación.  Los más cómodos son los que no tienen broches, ni fierritos, son llanos, se ajustan a tu cuerpo – perfecto para cuando nos crecen los senos por la leche – y además, como son para lactancia, es importante que den el soporte y firmeza que necesitamos en ese momento.  Yo uso los de B´C´xy Lencería Maternal, una marca muy femenina, con diseños y colores pensados en nosotras, para seguir viéndonos (y sintiéndonos) sexys en esta etapa tan linda pero llena de cambios y altibajos emocionales. Tienen sostenes tipo tops, son mis favoritos, ¡los amo! y halters, además de pijamas y camisones de algodón. También hacen delivery.

Estos son los tops

Los uso desde que estaba embarazada :)


- Crema de lanolina: ¡Es la voz! Los primeros días, mientras que el bebé agarra bien el pecho, puede hacernos pequeñas grietas (o heridas) y sino las curamos se pueden complicar y hasta obstruir el conducto por el que fluye la leche, así que lo mejor es combatirlas desde el principio. ¡Yo no sabía de su existencia! Me enteré dos semanas después de que nació Valentino cuando le conté a una amiga que tenía los pezones agrietados, muy adoloridos y que no podía darle el pecho y tenía que sacarme la leche, ahí fue que ella me recomendó la crema de Medela y me fue excelente. ¡Totalmente recomendada! Al día siguiente que empecé a usarla ya mis pezones estaban mejor, las heridas no me dolían tanto y pude volver a darle el pecho directamente ;) ahora voy con ella de arriba a abajo. Un tip que me enseñaron, es aplicarla mezclada con gotitas de leche materna, para que regenere la piel dañada más rápido.

- Extractor de leche: Si, sabemos que lo mejor tanto para el bebé como para la mamá, es que el bebé succione directamente, ya que eso estimulará y mejorará la producción de leche, pero a veces hay momentos en los que necesitaremos un extractor. Por ejemplo, a mi me pasa que en la mañanita es cuando más leche me sale, pueden salirme entre 8 y 10 onzas y si lo pongo al pecho se las toma toditas y luego está con cólicos porque ¡comió mucho!.  Así que mejor me la saco y le doy sólo lo que le toca tomar, además así también puedo congelar o guardar y vaya que sirve tener un banco de leche para cualquier ocasión que tengamos que salir sin el bebé y nos demoremos, siempre es mejor prevenir y asegurarle su leche. También es importante para las mamás que van a regresar a trabajar después de la licencia, ya que así pueden seguir con la lactancia en la oficina y asegurarle la leche por más tiempo. Yo uso el extractor eléctrico doble de Ameda, es muy bueno, sólo demoro de 15 a 20 minutos, viene con un botón para regular la intensidad, un maletín para transportarlo y hielos para preservar la leche mientras estamos fuera, es súper práctico y está a muy buen precio.



- Bolsas para almacenar la leche materna: Dicho el punto anterior, estas son indispensables, vienen en diferentes presentaciones (25, 50, 100) y tienen un espacio para que podamos rotularlas, es decir colocar el día, hora y cantidad para que de acuerdo a eso podamos clasificarlas y usarlas por orden. Se pueden almacenar 6 onzas aprox, por bolsita (varía dependiendo la marca), están esterilizadas, son herméticas, se paran solitas, no ocupan mucho espacio y descongelarlas es muy sencillo, se pasan primero a la refrigeradora unas horas antes y luego se vierte el contenido en el biberón (la mayoría de bolsitas tienen piquito vertedor) y se calienta con normalidad, a baño maría. Yo uso las de Lactybag. son muy amigables.




Me preguntan mucho sobre qué hago o qué tomo para tener más leche y mi respuesta siempre es la misma: agua, ¡mucha agua!, me tomo entre 4 y 6 litros de agua al día. Sin embargo, pienso que aparte de eso hay muchos factores que pueden influir, como saber que toda mujer es capaz de producir leche, sin importar el tamaño de los senos, el tipo de parto, la edad o incluso, lo que toma. Además, recordar que la succión del bebé (o del extractor) es fundamental, por eso es importante darle leche al bebé a libre demanda, ya que así tomemos lo que tomemos si el bebé no succiona no vamos a tener leche. 



También influyen nuestras creencias, antiguamente las abuelitas preparaban mates para lactancia y funcionaban muy bien, ya que se creía en su efectividad y el creer en algo, hace que funcione, nuestra mente es muy poderosa, no se olviden de eso. A mi me pasó que hace poco sentí un bajón de leche, no me salía la cantidad necesaria y sentía que Valentino se quedaba con hambre y justo me llegó una cajita del Té de Lactancia de 9 meses (anis, hinojo, toronjil y cáscara de cacao)  y el resultado fue casi inmediato, se me llenaron los pechos (¡literalmente!) y Valentino dejó de quejarse a la hora de tomar leche. Yo creí en eso, me tranquilicé y me funcionó de maravilla, es por eso que ahora lo recomiendo.  Jenn escribió un post buenazo sobre eso hace poco, pueden leerlo aquí.




Espero que les sirvan mis básicos, si tienen algún dato adicional please compártanlo aquí, para que la lista vaya creciendo y todas aprendamos un poco más. ¡Feliz lactancia! :) Confíen en ustedes y disfruten, déjense llevar por esos maravillosos momentos juntos, donde a tan sólo algunos centímetros de distancia, podemos vernos, apachurrarnos y comunicarnos sin decir una sola palabra.

Un beso, 
¡Los quiero!

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Dato: La leche a temperatura ambiente dura 2 horas, en la refri puede durar máximo 4 días, mientras que en la congeladora dura entre 4 y 6 meses.