¡Tips para viajar con niños a la altura!

jueves, 4 de febrero de 2016


Hace unos días nos fuimos de viaje a Chanchamayo... ¡no saben lo hermoso que es! visitamos Tarma, La Merced, Oxapampa, Villa Rica, Pichanaki y el Señor de Muruhuay ... La altura variaba, dependiendo del lugar, entre los 1000 hasta los 4800 msnm.  No es la primera vez que vamos, pero, a diferencia de otras, esta vez yo estaba embarazada y además, Luciano está cada vez más inquieto. Así que de todas maneras tuve ciertas dudas, por lo que antes de realizar el viaje le pregunté tanto al ginecólogo como al pediatra, para estar más tranquila, si podíamos ir sin inconvenientes y ambos estuvieron de acuerdo. (Les sugiero siempre preguntarles antes de viajar, para que les den algunas recomendaciones a tener en cuenta)

¿Qué es lo que puede pasar cuando cruzamos o estamos en un lugar más alto de lo habitual? Puede darnos el llamado mal de altura o mal agudo de la montaña, que es básicamente producto de la falta de oxígeno y los cambios de presión en el cuerpo.

Muy al contrario de lo que se suele pensar, los niños reaccionan mucho mejor que los adultos al cambio de altura, pero de todas maneras debemos estar prevenidas y tratar, en lo posible, que no les afecte más de lo normal. Aquí les dejo algunos tips que me dieron y otros que aprendí en el camino:

  • La alimentación de un día antes del viaje (y durante el mismo) debe ser ligera, evitar las frituras y alimentos difíciles de digerir como las carnes, por lo que podemos optar por darles pastas, papa (como puré por ejemplo) frutas, cereales, quinua, galletas, pan, sopas, o cremas.
  • Beber bastante líquido (sin gas) ya sea en pequeños sorbos continuos, para mantener hidratado el organismo, así no tengan sed o no quieran tomar agua.
  • ¡Darles dulces! Sé que a ninguna de las mamás nos gusta darles golosinas a los niños, pero los alimentos que contienen azúcares ayudan a combatir la falta de oxígeno y a tolerar más los cambios de presión en el cuerpo. Es por eso que las abues siempre nos daban los caramelos de limón (que son una maravilla andando para la altura!) Entonces resultan efectivos en estos casos, los chupetines, los caramelos, los postres ligeros como gelatina o mazamorra de alguna fruta que más les guste.
  • Algodón con alcohol para refrescarlos y frotarles por el cuello en caso de que sientan ganas de vomitar, los ayudará a estabilizarse un poco más.


En el caso de las embarazadas, ya sabemos que no podemos tomar ninguna medicina, por lo que sólo podemos llevar:
  • Gravol, para los mareos o las náuseas y se puede tomar cada 4 horas. (Lo recomendable es no tomarlo, salvo casos de emergencia) Yo llevé una bolsa de caramelos de limón y realmente no saben lo útiles que son para estos casos. Un par de caramelos bastan cuando sientes el bajón de azúcar y empiezas a marearte, tanto que no necesité tomar ni una sola pastilla de gravol. (Ni siquiera cuando bajamos en Ticlio a 4850 msnm!)
  • Paracetamol, para el dolor de cabeza y/o de oídos, se puede tomar cada 4 horas. En este caso, yo sufro de migrañas y obviamente se intensifican con la altura, pero esta vez sólo tomé 1 pastilla cuando sentí que el dolor estaba empezando (es importante tomarlas antes que se desencadene el dolor, ya que así se controla mucho más fácil que una vez que ya empezó) y luego el agua sin gas y a temperatura (¡no helada por más calor que haya!) ayudan a que se regule la presión sanguínea en el cuerpo.


Adicionalmente a los tips de arriba, también hay algunas recomendaciones extras que nos pueden hacer bien a todos:
  • Evitar el sobreesfuerzo el primer día, caminar despacio, sin correr o saltar (es difícil en los niños, pero tienen que hacerlo para no terminar agitados y sin oxígeno)
  • Abrigarse, ¡así haya sol!. Ya que el sentir frío, hace que la presión aumente y el corazón bombee más rápido, cuando lo que nosotros queremos es que se normalice..
  • Tomar mates (no necesariamente de coca, el anís también funciona muy bien)
  • En los centros naturistas, venden caramelos, galletas o hasta chupetes de coca, resultan muy buenos para ayudar con la altura (si les gusta, a mí nunca me gustaron)
  • Llevar una bolsa de papel a la mano, papel higiénico o pañitos húmedos, por si hay la necesidad de vomitar.
  • Vestirnos en capas, es decir, cosas que podamos ir sacándonos de acuerdo al calor o al frío, llevar chalinas para proteger el cuello y gorros para la cabeza.
  • Llevar protector labial o mantequilla de cacao para aplicar una capa en los labios e hidratarlos y evitar así que se cuarteen o se lastimen.
  • No olvidarnos del bloqueador, por más que haga frío, los rayos solares están en contacto con la piel y ésta necesita humectación y protección.
  • En el caso que la piel se reseque y empiece a cuartearse, pueden aplicarse una crema hidratante, pero sólo en las noches, ya que si se aplica en el día y salimos a la calle, la brisa secará la crema enfriándose en la piel y producirá un efecto contrario, se resecará aún más.

Con todo esto, creo que podemos disfrutar del viaje sin ningún problema, tanto la Selva como la Sierra tienen paisajes hermosos que vale la pena conocer. Cada viaje es una aventura, un libro abierto que nos permite acumular miles de experiencias y qué mejor, que viajar en familia. Si tienen algún tip más que nos pueda servir, ¡compártanlo con nosotras! :)

Un beso, 
¡Los quiero!

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