Fin de semana en Chincha

miércoles, 10 de febrero de 2016


Hace unos días estábamos buscando un lugar bonito para pasar el fin de semana, que tuviera lo necesario para olvidarnos un poquito de la rutina y que nos permita estar en familia, pero que esté cerca de Lima. Cuando estás sólo con tu esposo no es tan difícil buscar lugares pero cuando ya vas con niños las cosas cambian ¿no?, creo que entran más factores en juego, desde la logística hasta la diversión que se espera, son otras…

Empezamos a descartar alternativas porque algunas ya habíamos ido con Luciano y queríamos algo nuevo, otras por que no tenían muchas cosas para niños.... al final nos decidimos por Casa Andina Chincha y fue una experiencia muy linda, la pasamos súper.

Llegar a Chincha toma alrededor de 2 horas a una velocidad normal (está a 180 kms de Lima más o menos) El clima es bien caluroso, el sol es bastante fuerte por lo que no deben olvidarse del bloqueador (¡para todos!) llevar agua para tomar en el camino y algún snack (aunque pueden parar como nosotros por un helado de Lúcuma o unas chaplas en el km 60 aprox, antes del peaje... se han convertido en un must en nuestros viajes al Sur, son buenísimas!)

El hotel está entrando a la ciudad, tiene una piscina enorme para adultos y una más pequeña para niños, se pueden utilizar desde las 9 de la mañana hasta las 10 de la noche, así que ya se imaginarán quién estuvo feliz bañándose en la piscina ¡de noche! 


No tienen actividades para niños, pero tienen un área de juegos familiares, como sapito, fulbito, billas y pin pon. También hay una pequeña zona de juegos infantiles y una canchita para jugar fútbol (lo cual me parece genial porque son más juegos tipo campestres, que te sacan de lo habitual y te hacen experimentar otras cosas) Luciano llevó su incondicional scooter y pudo pasear también por las veredas del hotel. Me encanta, porque todas las habitaciones son tipo bungalows en medio de áreas verdes, lo cual hace que sea aún más relajante el viaje.


Les juro que terminábamos exhaustos después de la piscina, descansábamos un rato y por la tarde íbamos a los juegos. El sábado en la noche hubo un show criollo que todos disfrutamos mucho, qué maravilla es escuchar en vivo nuestra música, ¡amamos el cajón peruano y el zapateo de los bailarines! Lu quedó realmente fascinado.



Algo que hicimos esta vez, porque Luciano ya está un poco más grande, fue llevar un juego de mesa (jenga) para jugar en la noche en el cuarto los 3, fue muy divertido, terminó dándole el toque perfecto al fin de semana.

En el hotel, la mayoría de habitaciones tiene frigobar, por lo que pudimos llevar sin ningún problema la leche de Luciano y pedíamos que se la calentaran en el comedor. Lo malo es que no tienen servicio de habitación y el comedor cierra a las 11, así que hay que programarse para hacer algún pedido antes de esa hora. El desayuno está incluido en la tarifa del hotel, es buffet y encuentras de todo para todos los gustos (¡lo único que me pareció mal fue que el domingo no tuvieran tamal chinchano! mi panza y yo moríamos por uno) Hay un bar en la zona de piscina que abre los fines de semana y sirve, desde limonadas y jugos para los niños, hasta cervezas y cocktails para los adultos. 

Al frente del hotel hay un centro comercial, con farmacias y supermercados por si nos olvidamos de llevar algo (casi siempre sucede)... Lo bueno de hacer un mini viaje como estos, es que sólo se necesitan un par de días para regresar recargados, un poco más cansados si bien es cierto jajaja, pero listos para empezar la semana de nuevo. 

¡Se los recomiendo si están buscando un lugar tranquilo para ir a pasar un rato en familia y relajarse! La atención es muy buena, todos son muy amables y están pendientes de los niños en todo momento.
¡Me cuentan si se animan a ir! 

Un beso, 
¡Los quiero!

Image and video hosting by TinyPic