Cesárea no anunciada

martes, 18 de agosto de 2015


¿Fue parto natural? ¿no? - Ah entonces no sabes lo que es traer un hijo al mundo -

Esa frase me quedó dando vueltas en la cabeza por varios días desde que la escuché, hasta que por fin hoy me animé a escribir sobre ello. Yo di a luz a Luciano a través de una cesárea, me había preparado para tener un parto natural, había ido a mis clases de Psicoprofilaxis desde que tenía 7 meses y estaba muy feliz (nerviosa pero feliz) e ilusionada por tener un parto natural.

Sin embargo, a veces las cosas no salen como una quisiera, una semana antes de dar a luz (un mes más o menos antes de tiempo) descubrimos que mi bebé estaba muy pequeñito, me hicieron varios controles y monitoreos diarios para ver cómo estaba y me mandaron comer todo lo que no había comido en el embarazo (toda la chatarra que había evitado) para ver si mi hijo aumentaba de peso y nada, el no aumentó ni 10 gramos...

¿A qué se debía eso? A que tenía lo que se conoce como placenta avejentada o vieja ¿y qué quiere decir? que la placenta ya no alimenta o nutre al bebé.

Un día antes de que Luciano naciera, en uno de los controles tardó mucho tiempo en moverse y la ginecóloga me dijo que si no lo sentía, regresara. Como a las 6 de la tarde, después de comer muchos dulces, todos los chocolates que encontré y no sentirlo, regresé.

Mi hijo no se movía y tardó mucho tiempo  en hacerlo, lo cual significaba que estaba muy débil, sumado a que tenía 2 vueltas de cordón en el cuello. Ese día ya no me dejaron regresar a casa y me programaron una Cesárea para la mañana siguiente, a primera hora.

Estaba asustada, nerviosa, casi no pude dormir, le tengo pánico a las agujas y a que me saquen sangre, así que la sola idea de que me cortaran no me era para nada agradable, pero lo que más quería era que naciera bien, no importaba si era por cesárea o por natural, quería a mi hijo sano y salvo a mi lado.

Me hicieron los riesgos quirúrgicos de rutina, todo salió perfecto y al día siguiente Luciano nació a las 10:47 de la mañana, pesando 2300kg, era muy chiquito y frágil, pero estaba a salvo y yo lo había traído al mundo.

Si bien es cierto, el parto natural y el parto por cesárea son diferentes, ambos son partos. Yo no estoy a favor de uno ni de otro, no sé si el 2do hijo será igual por cesárea o será natural, pero si sé que ambos son partos, ambos son una manera de traer a tu hijo al mundo y en ambos casos, ¡duele!

En el parto natural, te duele antes de dar a luz, desde las contracciones, la dilatación, hasta el momento en que pujas y nace el bebé. El trabajo de parto puede durar horas de horas y el dolor puede ser muy intenso.

En el parto por cesárea, te duele después de dar a luz, desde el día siguiente que ya el efecto de la anestesia y de la medicina pasaron, regresas a casa adolorida, duele al reír, al llorar, al orinar, al toser, al caminar... y la recuperación puede durar días y el dolor puede ser muy intenso.

Sea cual sea la manera como trajimos a nuestros hijos al mundo... ¡los trajimos! Los tuvimos 9 meses en el vientre y sentimos los mismos malestares (unas más, otras menos) los mismos miedos, inseguridad, angustia, mezclados con alegría, emoción, nervios y ese inmenso amor, tanto antes de entrar a la sala de partos como después de salir de ella. 

No hay por qué sentirnos avergonzadas por haber tenido una cesárea, no hay por qué sentirnos frustradas ni menos madres por eso. Debemos de sentirnos orgullosas, felices y muy valientes, porque ya sea que hayamos dado parto natural, con epidural o sin epidural, o haya sido parto por cesárea programada o no anunciada, ¡trajimos un hijo al mundo con amor y con coraje! y eso, es lo único importante ¿no creen? :)




¡Las quiero!
Besos,

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