¡Hablarles mientras duermen!

martes, 14 de abril de 2015


Desde que Luciano era pequeño, confieso que siempre me ha gustado verlo dormir, cada partecita de su cuerpo me habla de él, me transmite tranquilidad, paz, escuchar su respiración hace que mi corazón lata más fuerte y me quedo embobada mirándolo y conversando con él mientras duerme, es un momento de los dos, le digo cuanto lo amo, cuan orgullosa estoy, le doy las gracias por llenar nuestra casa de amor y le prometo que mañana será un día muy lindo. 

No sabía si me escuchaba o no, si entendía algo de lo que le decía, simplemente era la misma mamá loca que le contaba cuentos en la panza y le decía a donde íbamos a ir o que íbamos a comer, la que ahora le hablaba mientras dormía... Sin saber que eso era parte de la programación neurolingüística, ¿neuro que? dije cuando una amiga, hace poco, me habló sobre eso y me pareció un tema tan interesante que me animé a buscar más información al respecto y aquí está lo que descubrí:

 “(…) La programación neurolingüística (pnl) es un modelo de comunicación interpersonal que se ocupa fundamentalmente de la relación entre los comportamientos exitosos y las experiencias subjetivas, en especial los pensamientos”. Esto en un lenguaje más fácil quiere decir que somos lo que pensamos y lo que hacemos con lo que pensamos. Y dentro de la PNL está la Hipnopedia, que es, nada más y nada menos que, ¡hablarles a nuestros hijos mientras duermen! Sin querer lo había venido haciendo desde que Luciano nació y estoy segura que muchas de ustedes también.

La hipnopedia consiste en reforzar las conductas positivas que queremos alcanzar en nuestros hijos a lo largo del tiempo, su confianza, su autoestima, su seguridad, su tranquilidad, potenciar sus habilidades, sus emociones y hacerle saber cuánto los queremos. Un estudio hecho a mediados de los años 50 por George Miller, dice que el ser humano procesa un 5% de la información que recibe de manera consciente y el otro 95% de manera inconsciente, ¿pueden creerlo? yo no tenía ni idea.  

Según Patricia Valenzuela, coach y especialista en PNL “hablarle al cerebro de tu hijito es una oportunidad que no debes perder” y debe hacerse aproximadamente a las dos horas después que el bebé ya se durmió, ese es el momento para decirle lo mucho que lo amas y cuan orgulloso estás de él.

Fuente imagen: www.guiainfantil.com

Aquí les dejo una seria de tips que encontré y que pueden ayudarnos a hacerlo más efectivo, por si se animan como yo:
  • Se tiene que hablar en voz natural, suave, como si se le contara un cuento, sin modularla, fingirla o exagerarla.
  • Se tiene que utilizar todo en positivo, es decir si lo que se busca es que mañana en el nido no sienta miedo o no se pelee con los amiguitos, se podría decir: Mañana en el nido vas a estar tranquilo y vas a disfrutar mucho de jugar con tus amiguitos. 
  • Es recomendable hacer una lista primero, con algunas virtudes de nuestros hijos (apróx 5), para añadirlas en la conversación, por ejemplo: eres un niño muy alegre, sociable, seguro, amiguero, juguetón, etc…
  • Asimismo, es muy importante quitar la palabra NO de nuestro vocabulario, por ejemplo si queremos que no tenga miedo, no podemos decirle mañana no vas a tener miedo porque el subconsciente no reconoce la palabra no, y estaremos programando a nuestros hijos de una manera equivocada, por eso también es importante hacer una pequeña lista antes y así nos aseguramos que nuestros mensajes sean siempre positivos.
  • No es necesario hablar con ellos mucho tiempo, son recomendables sólo de 5 a 7 minutos aproximadamente. 
  • Al finalizar, debemos decirles siempre cuánto los amamos y cuán orgullosos estamos de ellos, no importa si se portaron bien o se portaron mal ese día, lo importante es que ellos siempre sepan y recuerden que los amamos y que son nuestro orgullo.

Este me pareció un tema súper interesante no sólo por lo que podemos lograr en nuestros hijos, sino también porque sienten nuestra presencia a su lado, tal vez no los vimos durante el día, tal vez no pudimos jugar con ellos, pero el hablarles así estén dormidos, hace que ellos sientan que estamos ahí, que estamos pendientes de ellos y que no olviden que son lo más importante de nuestra vida.

La Hipnopedia y en general la PNL tienen tantos beneficios en nuestros hijos, como lograr que pierdan el miedo, que estén tranquilos, que dejen la ansiedad y los nervios de lado, que duerman bien, incluso que confíen más en sí mismos, y es a través de algo tan lindo como hablarles a nuestros hijos.

Les dejo las páginas de Patricia Valenzuela y del Dr. Edmundo Velasco, de quienes aprendí un poco acerca de la Hipnopedia y la PNL por si les interesa saber más al respecto.


Espero que les haya gustado y les sirva.
¡Un beso!

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