Llegó la hora de decirle adiós al pañal...

jueves, 15 de enero de 2015


Como ya les he contado, Luciano cumplió 2 años y medio hace unos días, y pensé que era un buen momento para que deje el pañal, pero estaba nerviosa y algo temerosa, ya que el año pasado intenté quitárselo pero cometí muchos errores. Entre ellos suponer que estaba preparado y decidir sola que era tiempo de hacerlo, de manera apresurada, pensando sólo en mi. Además, pensé que era cuestión de un abrir y cerrar de ojos y cuando me di cuenta que no era así, perdí la paciencia y decidí parar con todo y dejarlo para después, ya que Luciano le agarró tirra al baño.

Este año noté algunos indicios que me hicieron ver que ya estaba listo para empezar el proceso de nuevo y necesitaba urgente unos consejos para no cometer los mismos errores y saber como abordar el tema con el. Fue en ese momento que encontré el cuento “Nico deja el pañal”  escrito por Mafe y Lara de Psicólogas SOS, las contacté y tuvimos una pequeña reunión hace unos días, la cual fue increíble, realmente son lo máximo, me ayudaron un montón y me dieron una serie de tips y recomendaciones para apoyar a nuestros hijos en esta etapa, los cuales he ido poniendo en práctica estos días y son los que les voy a comentar en este primer post.

Primero es súper importante que el niño esté preparado, recuerden que es un gran paso que necesita de cierta madurez emocional, para eso hay algunos indicadores que podrían decirte si ya está listo o aún no, como por ejemplo que se fastidie por tener el pañal sucio, que avise antes de hacer o cuando está haciendo pila o caca en el pañal, que despierte por las mañanas con el pañal seco, que no quiera ponerse pañal o que intente sacárselo, entre otros. No es necesario que cumpla con todos, Luciano solo cumple unos cuantos, pero principalmente se siente bastante incómodo cuando está sucio, lo cual es bueno.

Una vez que identificamos que ya está listo para empezar, viene la tarea de nosotras, las mamis:
  1. ¡Creértela y saber lo que se viene! Convencerte que ya es el momento, que tu hijo está creciendo y que es hora de dar el gran paso, a medida que tu estés consciente de todo lo que se viene y estés segura de lograrlo, recién empieza a hacerlo. El éxito del proceso depende en gran medida de cuánto creas en él, de tu convicción y paciencia, porque tu tranquilidad le dará a tu hijo la estabilidad y seguridad que necesita. Tienes que saber también que vas a tener que limpiar tu casa más veces al día porque se le va a escapar o le van a ganar las ganas de seguir jugando y olvidarte de la "vergüenza" si le pasó en la calle, en el parque o de visita en alguna casa, eso es lo menos importante.
  2. Llevar más ropa de lo necesario. Si vas a ir al parque, a la calle, a la casa de los abuelitos, o a algún lugar fuera de casa, debes llevar varias mudas de ropa extra, así vas a estar preparada para cambiarlo rápido y tu hijo no se va a sentir mal por el pequeño accidente.
  3. Involúcrarlo en todo. Hazlo partícipe de todo el proceso desde el principio, permite que elija y te acompañe a  comprar la nueva ropa interior, saque los pañales, decida que hacer con ellos, entre otros. Esto me ha funcionado mucho con Luciano, le ha permitido sentir que el está tomando la decisión de dejar el pañal porque ya es un niño grande, se siente importante. Incluso decidió regalarle los pañales que habían en casa a su prima menor, porque es bebé y el ya no los va a necesitar.
  4. Llevarlo al baño cada cierto tiempo, así te diga que no. Calcula el tiempo que demora y convéncelo de ir. Mafe y Lara me explicaron que los niños son mucho de "aquí y ahora" entonces si está jugando y no quiere ir al baño, puedes proponerle ir con los juguetes con los que está entretenido a seguir jugando al baño, así será un poco más fácil, es cuestión de ir negociando de a pocos.
  5. Anímarlo. Cada vez que se le escape o no logre avisar a tiempo, abrázalo, dile que todo está bien, cámbialo inmediatamente e invítalo a que te avise la próxima vez. No importa cuantas veces tengas que repetírselo, lo importante es que se sienta seguro, no hay que gritar ni requintarlos porque eso sólo alarga o empeora el proceso (¡por más que tengamos ganas de hacerlo o pensemos que no estamos avanzando!)
  6. Una vez iniciado NO hay marcha atrás Esto es muy importante, hay que ser consistentes, si ya decidimos quitarle el pañal, no podemos dar marcha atrás y se le quita para todo. Es decir, no hay pañales en la casa, ni donde la abuelita, ni en el parque, ni en el carro, ni en la calle. Si ellos piden el pañal se les debe alentar a continuar con frases de animo, hacerles sentir que los comprendemos y que sabemos que es difícil para ellos, pero que creemos en ellos. Aquí es muy importante que sepamos que un día podemos avanzar y al día siguiente retroceder y eso no puede hacer que nos rindamos, tenemos que seguir con mucha paciencia y mucho amor, dando un paso a la vez, primero se le quitan los pañales del día, luego poco a poco los de la noche. En este caso, yo le he dicho a Luciano que en la noche va a usar pañales de dormir para, que no se confunda.
  7. Premiar el esfuerzo, no el resultado A veces pensamos que cuando consigue algo se le debe premiar, pero y cuando no lo consigue pero se esforzó? más importante es premiar el esfuerzo, ya que es eso lo que logrará los resultados, no al contrario.
Algo que no sabía y que me parece importante mencionar es que los niños pueden estreñirse en su interés por controlar y evitar ir al baño, así que no se asusten si eso pasa en el camino. Otra cosa es que en el caso de los niños pueden orinar sentados al comienzo, es importante saberlo y decírselo a papá para que no le de un infarto si ve a su hijo orinando sentado. Al principio es más fácil y cómodo para ellos así que no hay problema, pronto y con el ejemplo de papá, podrá aprender a orinar parado, no se angustien ni desesperen.

Dejar el pañal NO es un proceso sencillo, a veces nos dejamos llevar por los comentarios de que se puede lograr en una semana, que fulanito lo dejó en 3 días, que sutanito amaneció un día y dijo ya no quiero usar pañal y nos frustramos porque nuestro hijo no lo hace, evitemos las comparaciones, se los digo por experiencia, me pasó a mi el verano pasado. Pero debemos entender que todos los niños son distintos, ninguno reacciona de la misma manera al mismo estímulo, hay que respetar sus tiempos, y estar conscientes que es uno de los cambios más grandes por los que pasamos a esta edad, sólo necesitamos mucha paciencia, amor y convicción.

¡Nosotros ya empezamos! =) Esta vez estoy más tranquila, pensando sólo en el y dando un paso a la vez. Ya les cuento como me va.

¡Gracias Mafe y Lara por su ayuda! Me aclararon la mente.

Pueden contactarlas en:
www.psicologassos.com
contacto@psicologassos.com
www.facebook.com/psicologassos?fref=ts

Fuente Imágenes: sostehaces


Luciano despidiéndose de su pañal





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Un beso!

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