Hoy también has nacido tu, como madre.

martes, 20 de enero de 2015


Hoy te escribo llena de alegría y emoción para felicitarte por que ya eres mamá, por fin tienes a tu pequeño en brazos y la espera, que muchas veces desespera, terminó. Después de 9 meses tu hijo tiene un rostro, tu corazón una clase de amor que no creías jamás poder sentir, tu cabeza mil preguntas, y tu vida entera se resume en un par de ojos chiquitos en los que sin dudarlo te has sumergido completamente y en los cuales, vivirás a partir de ahora.

Decidí escribirte por que se, que al igual que yo, leer será lo único que podrás hacer cuando estés correteando de un lado a otro, al comienzo, sin saber qué hacer, mientras esperas, en silencio, que esa siesta de una hora dure dos. Tranquila, todo va a salir bien.

Disfruta todo lo que puedas cada segundo que duermes, porque no hay nada más hermoso y mágico pero a la vez tan sofocante y agotador como los primeros días.

Llora, llora sin culpabilidad, ríe sin miedo y grita sin vergüenza, saca toda esa mezcla de sentimientos que tienes dentro de ti revoloteando todo el día. Siéntete libre de estar abrumada, cansada, irritable, feliz, emocionada, enamorada, molesta y todo al mismo tiempo y de un segundo a otro, recuerda que tienes un cocktail de emociones librando una batalla dentro de ti y es normal.

Pide ayuda cuando estés cansada, no necesitas ser una súper mujer o una súper mamá, sólo necesitas ser tu misma. No tengas miedo de tus miedos,  de asustarte, de no saber qué hacer y de querer hacerlo todo a la vez. Tranquila esto pasa y pasa muy rápido, aunque parezca que pasa lento.

Escucha todos los consejos que te den pero no te sientas en la obligación de cumplir con ninguno, salvo que realmente creas en él, lo único que necesitas saber lo encuentras en ti cuando lo abrazas, cuando lo miras, cuando lo sientes cerca, la respuesta a todas tus preguntas fluyen en ese momento, por que no en vano dos corazones han latido dentro de ti por tanto tiempo, permítete escucharte, sin miedo a equivocarte, ser madre es algo que se aprende cada día durante toda tu vida, pero a la vez es algo que corre por tus venas desde siempre.

No te desesperes si no entiendes porque llora tu hijo, después que ya le diste de comer, le cambiaste el pañal, le sacaste chanchito, se durmió, se despertó, lo abrigaste o lo desabrigaste, no desesperes, suena fácil, pero no lo es y no hay nada que puedas cambiar, así que sólo cálmate, vuelve a revisar que pasó y espera, poco a poco cada llanto tomará forma, ahorita están conociéndose, date permiso para conocerlo y demorarte en entenderlo, no te juzgues antes de tiempo, que ninguna mamá conoce el llanto de su hijo las primeras noches.

Da de lactar si así lo quieres y no des de lactar si así lo deseas, la elección es tuya. Crear el vínculo con él no depende de la leche materna o de la leche en biberón, depende del amor que transmites en tus ojos cuando lo miras, de la fortaleza y a la vez calidez de tus brazos al cargarlo, de tu voz al hablarle y de la tibieza de tu piel al cobijarlo. Lo que es mejor para él lo sabes tú.

Si decides dar de lactar no te angusties si al primer momento no tienes porque no hay en ninguna parte de tu cuerpo un botón que diga “leche” y no es que instantáneamente después de dar a luz se llena tu pecho, si es así a buena hora, pero generalmente tarda un poco, como todo en la maternidad, sólo tu tranquilidad, paciencia y perseverancia te darán la suficiente leche que tu hijo necesita.

Cárgalo o déjalo llorar, algunos te dirán que si lo cargas se malacostumbra y otros te dirán que si lo dejas llorar sufrirá, pero tú y sólo tú sabes porque decides uno u otro.

Duerme con él o hazlo dormir en su cuna, en ambos casos te despertarás como reloj pasados los 20 minutos desde que cerraste tus ojos la vez anterior (y si eres maniática como yo, que lo eres, será después de 5) Todo en la vida tiene sus pros y sus contras, analízalos desde tu propia perspectiva y no desde la perspectiva de alguien más.

No tengas miedo a malcriarlo, engreírlo, hacerlo dependiente o muy independiente, esas son cosas que no logras en los primeros meses y que ahorita no deben agobiarte. Solo concéntrate en una sola cosa, esa fuente inagotable de amor que ha brotado de ti, es el único lenguaje que debes entender y el único consejero que debes escuchar, cierra los ojos y vuelve a respirar, esta vez hondo para llenar tus pulmones de ti y de él, y recuerda que no hay mejor maestro para una madre que su hijo, que hoy ha nacido tu reto más grande, tu amor más profundo, tu pregunta sin respuesta, tu sonrisa sin motivo, tu alegría sin explicación, tu locura y tu cordura, lo mejor de ti, aquella parte de ti que ya no está adentro tuyo, ha nacido tu hijo y con el, hoy también has nacido tu, como madre.

¡Bienvenida al increíble mundo de ser madre! Nada más bello y maravilloso.

Un beso hasta Madrid y que Dios los bendiga siempre!



Fuente imagen: Pinterest

¡Los quiero!

Image and video hosting by TinyPic