Nuestras primeras conversaciones...

martes, 7 de octubre de 2014

Me habían contado que me enamoraría más todavía ¿se puede? e preguntaba, hasta que lo escuché y todo lo que me habían dicho hasta ese día se quedó chiquito comparado con lo que yo sentí...  Nunca había escuchado nada más hermoso que su voz, soñé tantas veces cuando estaba embarazada con este momento y ahora escucharlo es algo indescriptible…  Luciano ha cumplido la semana pasada 2 años 3 meses, empezó a decir sus primeras palabras como mamá o papá cuando tenía  alrededor de un año, después fue ampliando poco a poco su vocabulario, y recién hace 15 días más o menos se le soltó la lengua totalmente y fue cuando me puse a pensar qué increíble es ser madre y como es que los bebés logran hacer que los entendamos a la perfección sin pronunciar palabra o incluso sin llorar, sólo con gestos, que a veces parecían claves secretas entre él y yo, un lenguaje misterioso jajaja…
 
Durante un año y medio más o menos, fui su traductora oficial, siempre (o casi siempre jajaja) entendía todo lo que quería decirme y cuando empezó a hablar, fue más mágico aún, con una palabra, que muchas veces no tenía nada que ver con lo que estaba haciendo, me decía que cosa era lo que quería, necesitaba, buscaba, le gustaba o no...
 
Recuerdo que un día mi mamá y mi hermana estaban con él y no lograban descifrar lo que quería, él estaba comiendo (o tratando de comer) una mandarina y se agarraba el pelo y mi hermana decía: ¿te golpeaste la cabeza? Y mi mamá decía ¿te duele? Y Lu respondía no, no, y seguían tratando de adivinar que quería, cuando en eso bajé yo, me hizo el mismo gesto y le dije: ah, ¿quieres que te saquen los pelitos de la mandarina? Siiii grito de alegría! jajaja PLOP mi mamá y mi hermana cayeron como condorito, yo reía y pensaba, pero si está clarísimo, se está jalando el pelito y señalando la mandarina para que le saquen los pelitos jajajajaja…. ¡Más claro, ni el agua! Jajajaja Lo mismo pasaba a veces con su papá, Luciano le hablaba y yo escuchaba a César responderle "si, ah ya, claro".. y le preguntaba ¿Qué te dijo? ¡no se! jajajajaa... o sino me miraba y me decía ¿Qué dice? jajajaja
 
Sin embargo, ahora ya no necesita que le traduzca nada ¡está dejando de ser un bebé! y hasta me da miedo, aunque se que es sólo una etapa que queda atrás y que ahora empieza una igual de bonita ¡seremos más amigos! es mi compañero favorito, me acompaña a todos lados, bueno eso desde bebé, sólo que ahora conversa conmigo, cantamos juntos en el carro y repite todo lo que digo, palabra por palabra así no la conozca, y cual señor llaman por teléfono y corre a contestar, conversa con la gente en el mercado, conversa con la gente en la calle, conversa con los niños, es un parlanchín de media lengua jajaja…
 
 Ayer temprano le dije vamos a recoger a la chichi a la clínica y dijo vamos mami vamos… y yo no entraba en mi de felicidad, escuchar cada palabra es como sentir una bocanada de aire puro entrando directo hacia mí, es una sensación tan única, una mezcla de sentimientos que no sé cómo explicarlos, me muero de emoción, de orgullo, de alegría, me encanta escucharlo, cuando el habla es como si el mundo se detuviera, lo miro y quiero que diga lo que acaba de decir una y otra vez ¡me fascina! Miro a mi esposo y le digo como loca ¿escuchaste? no puedo creerlo, su voz es tan suave, tan dulce, que no logro resistirme, me alegra la vida!
 
La semana pasada, mi mamá estuvo internada en la clínica y yo prácticamente me mudé con ella, llamaba a mi gordo para preguntar cómo estaba a cada rato, era la primera vez en dos años que nos separábamos  y en una de esas tantas llamadas me hizo llorar, me dijo: “te amo mamá, mucho” por ese instante no existió nada más, es como si él hubiera sabido que era el mejor momento para decírmelo, yo estaba muy angustiada y escucharlo fue magia pura, me devolvió la paz, la tranquilidad, la fe, nunca pensé que escuchar esas cuatro palabras me haría tan feliz.
 
Quiero que dure para siempre y como sé que no es posible, que los bebés se vuelven niños y los niños crecen, me ha entrado una obsesión por querer guardarlo todo, quiero tener todos los recuerdos habidos y por haber, no sé si estoy volviéndome loca o ya quemé cinta jajaja pero lo que estoy haciendo es grabarlo :)…  si, como leen, estoy grabando su voz, me pareció una manera linda de recordar sus primeras palabras “gashias” “mamá ven aquí” “así no papá” “otlo palque glande” “ay ay mamá” "te quelo" que suenan con ese timbre de bebé tan particular, que se va perdiendo conforme van creciendo, así cuando el esté grande y yo sea viejita, podré escuchar su vocecita de nuevo y sentir ese calorcito en el corazón que invade mis sentidos, otra vez… ¿Qué les parece? =) ¿ustedes lo hacen también?
 
Ah pero dentro de este universo hermoso de las primeras palabras, frases o incluso conversaciones enteras, no podía olvidarme de aquellas que de sólo escucharlas hacen que se me paren los pelos jajajaja...  Una de esas es  “mamá ven” créanme que la aprendió rapidito y es la que más miedo me da jajaja y que generalmente utiliza cuando acabo de salir de su cuarto o acabo de sentarme a comer ;)  Otra es “mamá tu aquí” señalando el espacio a su lado, “así no es mamá” cuando le digo que algo está mal… Imagínense con lo que me salió el otro día: ¿Lu qué quieres almorzar? NADA!  Jajaja no pude contenerme y estallé en carcajadas, me lo quería comer a besos ¿cómo que nada? son tan ocurrentes Jajajaja y acá hay una más ¿Quién se ha hecho pichi?  NADIE, Lu no mamá, Lu no! bien convincente con tal que no le cambie el pañal jajajaja … cosas de la vida, cosas del amor, cosas de niños!
 
 

Finalmente, quiero comentarles que durante algunas semanas tuve miedo porque Luciano no hablaba, me angustiaba y quería a como dé lugar que hable ¡grave error! yo sabía que decía algunas palabras, que entendía todo lo que le decíamos perfectamente, pero quería que me hable, algunas amigas me decían que ya era tarde para que hable, que consulte con el doctor, otras me decían que me olvide, que esté tranquila. Sin querer, sin darme cuenta, tal vez le transmitía mi presión, lo agobiaba... Ahora estoy convencida que ellos definitivamente sienten nuestra angustia, poco a poco fui relajándome, entendiendo que cada bebé tiene su propio ritmo y a medida que yo me iba tranquilizando, no les miento, Luciano empezó a soltarse cada vez un poco más y cuando dejé de preocuparme por eso ¡Habló! Cada uno tiene su tiempo, no importa si tu sobrino habló al año, caminó a los 9 meses, o comió solo al año, lo que importa es que tu hijo sepa que es único, que no hay nadie más como el, que lo amas con todo tu corazón y que cuando él esté preparado para hablar, caminar o hacer lo que sea, será el momento perfecto, ni antes ni después, sólo cuando él esté preparado para hacerlo. Se que como mamis nos desesperamos y queremos que hagan todo rapidito, pero aprendí que todo tiene su tiempo y que cada etapa es tan hermosa que vale la pena disfrutarla sin pensar en qué será lo siguiente.
 
Un beso!
 
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