A reciclar jugando... Hagamos un trencito!

jueves, 30 de octubre de 2014

Una tarde, estábamos jugando con Luciano en la casa, como estaba un poco resfriado preferí no sacarlo al parque como de costumbre, así que nos quedamos jugando con sus trencitos ¿les había contado que tiene fascinación por los trenes? no saben lo que es, podría identificar un tren así fuera tan chiquito como una hormiga jajaja le gustan de todas las formas, tamaños y colores posibles, pero su adoración es Thomas y sus amigos, amanece pensando en trenes, se acuesta pensando en trenes, sus vídeos favoritos son de trenes ¿pueden creer que su primera pesadilla fue con trenes? soñó que todos sus trenes habían desaparecido, tuvimos que llevarlo a verlos, los "identificó" a todos y sólo así pudo dormir tranquilo de nuevo jajaja ¿se imaginan?... es demasiado y yo les juro que nunca había visto tantos en toda mi vida, ahora yo también tengo pesadillas con trenes, pero no precisamente porque se pierden jajajaja....  

Bueno, como le gustan tanto los trenes, se me ocurrió que el hiciera su propio tren ¿cómo? ¡reciclado! Fue súper, nos divertimos un montón haciéndolo, pintamos, sentimos las diferentes texturas, usamos la imaginación y todo eso es estimulación pura y natural para todos (incluyendo a los adultos, que nos volvemos niños en todo el sentido de la palabra!) 

Les recomiendo mucho hacerlo, no sólo porque la lista de cosas por hacer es interminable, desde trenes, carritos, aviones, barcos, hasta pelotas, superheroes, máscaras y muchas más, sino por todo lo que les enseñamos a nuestros peques al hacerlo, como la responsabilidad con el medio ambiente, desarrollar su creatividad y dejar volar su imaginación, el darle vida de nuevo a algo que supuestamente no servía, despierta su capacidad de asombro e incentiva sus ganas de exploración, entre otros, que son cosas que los van a ayudar a lo largo de su vida. 

Nosotros intentamos hacer un Thomas, aunque solamente nos salió un trencito chu chú (muy lejos del protagonista de Thomas and friends!) jajaja... 

Aqui van los pasos que seguimos:

1.- Primero buscamos todo lo que nos podía servir, desde cartones de papel higiénico o papel toalla, cajas de leche, sal de andrews o mates, jabas de huevo, hisopos, chapas de gaseosa, papel bond reciclado, cartón, pita, hasta argollas de juguete y ojitos de algún muñeco que se malogró...  lo juntamos, revisamos, escogimos y nos quedamos con lo que utilizaríamos, lo demás lo guardamos para otro día  :)  Este paso depende de ustedes, de lo que quieren hacer, todo sirve...



2.- Pintamos (jajaja ya me colé, como buena, quise decir Luciano pintó!) el tubo de papel higiénico, de color azul, que nos iba a servir como parte de la locomotora (pueden pintarlo del color que más les guste) Lu empezó a hacerlo con una esponja y terminó con los dedos, lo cual a mi me encanta, porque así puede jugar con las texturas y estimular sus sentidos...  (sólo les recomiendo ponerle ropa que ya no usen, de preferencia, y papel periódico en el suelo para que no haya problema cuando se manchen, porque créanme que lo harán y ustedes también jajajaja)




3.- Forramos las cajas de leche, las cuales nos sirvieron para completar la locomotora, con el papel bond reciclado y luego lo pintamos de color celeste y dibujamos con plumón algunas aplicaciones como ventanitas, rallitas, cositas que puedan servir de adorno, para finalmente, pegarlas en forma de L y encima de ambas, el tubo del papel higiénico azul...




4.- Para hacer las llantas, tanto de la locomotora, como de los vagones, utilizamos chapas de gaseosa, les hice un hueco en el medio (esto si lo hice sola, con ayuda de un clavito) y las coloqué en los hisopos, luego las pegamos debajo de la locomotora y quedó lista.





5.- Una vez que las llantas ya estuvieron puestas, pegamos encima una tapa de agua para que de la impresión de la chimenea por donde sale el vapor :) Luego, en una cartulina blanca le dibuje una carita (soy pésima dibujando como podrán ver! jajaja) le pegué unos ojitos que encontré y la coloqué dentro del tubo de papel higiénico...


6.-  Para hacer los vagones, hay que seguir el mismo procedimiento de forrar las cajas y pintarlas, en nuestro caso escogimos los colores amarillo y verde y les dibujamos rayitas con plumón negro a los costados, colocamos las llantas y ya teníamos los vagones.

Para unirlos, utilicé unos eslabones que compré para un juego de estimulación de Luciano, pero como quería que el mismo pudiera engancharlos sin problema, les corté un poco las aberturas con un cuchillo (esto lo hice sola también!).

Finalmente, para que pueda jalarlo, (no es necesario, pero Luciano quiso llevarlo de paseo) coloqué en la parte delantera de la caja locomotora, un botón ensartado con un poco de cola de rata  y....


...LISTO! con ustedes el trencito Thomas que no es Thomas! jajajaja...



Espero que les sirva, que lo hagan con sus peques y que se diviertan mucho, la carita de sorpresa y emoción que ponen cuando ven que todas esas cosas que " no servían" se han transformado en algo tan lindo que ellos mismos hicieron, no tiene precio. No importa si no quedó un súper tren o si la carita es demasiado cómica (como en mi caso jajajaja) el simple hecho de hacerlo juntos, de pintarlo y de armarlo, es toda una hazaña difícil de olvidar.

Me cuentan como les va!
Un beso grande, 

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Lo que aprendí de sus noches enfermo...

jueves, 23 de octubre de 2014

Hace unos días Luciano se enfermó, no lo hace con mucha frecuencia, pero cuando lo hace, me pega unos sustos de aquellos…  Aunque creo que es inevitable, porque admito que en cuanto a Lu se refiere, soy muy asustadiza, más de lo que esperaba ser, le tengo miedo a los resfriados, a la tos, a las caídas, a los rasguños, a la sangre (felizmente aún no hay sangre!) y aunque todos me dicen que me prepare porque tengo un hijo hombre, trato, les juro que trato de hacerlo pero mi corazón me juega malas pasadas y la última vez, no fue la excepción…

Empezó con un poco de congestión, luego tos, algo de fiebre, pero cuando dejó de querer comer (algo muy extraño en el! Jajaja) y dormir mal, dije algo está pasando… el jarabe no hacía mucho efecto, vomitaba casi toda la leche que tomaba, y lo que me temía llegó, estaba con flema y no podía respirar, así que tocaba nebulizarlo ¡la primera nebulización de su vida!

No tenía idea como iba a reaccionar el, si bien es cierto, para mí es algo normal, ya que mis “vacaciones” de invierno casi siempre terminaban en el paradisiaco hospital del niño de la Av. Brasil con un nebulizador cada media hora por las siguientes 4 horas creo, cuartos de vapor, eucalipto y miles de cosas más…  pero esta vez no era yo, era mi hijo...

La enfermera trajo el nebulizador y dijo firme, abrácelo bien fuerte para que no se lo saque, agárrele las manos y trate que lo respire 10 minutos… ¡Ay que exagerada! pensé, ni que fuera para tanto, Lu es bastante tranquilo con estas cosas y entiende cuando es por su bien ¿entiende? JA, nada más lejos de la verdad ese día! 

Dejó que le pongan la mascarilla, porque no sabía que era, pero ni bien salió el oxígeno mi hijo se transformó, parecía que lo estaban torturando, empezó a retorcerse, a querer sacarse el nebulizador, a gritar, a mover la cabeza de un lado a otro, una cosa terrible, yo no sabía cómo agarrarlo, felizmente estaba mi esposo, los dos lo sujetábamos, pero cada vez que Luciano gritaba mami no, papi no, con su vocecita de súplica, yo sentía que no podía sostenerlo por más tiempo, quería soltar todo y abrazarlo fuerte y decirle que nada malo iba a pasar, que nadie volvería a ponerle esa mascarilla jamás y sacarlo de ahí corriendo. Mi corazón se partía en dos, entre lo que sabes que tienes que hacer y lo que quisieras hacer, pero me acordaba que la mamá era yo y que tenía que hacerlo sí o sí, para que él se cure rápido y pueda respirar mejor, fueron 10 minutos eternos. Después que pasaron, tuvimos que esperar 15 más, para ponerle el segundo y cuando lo vio, antes que se lo pongan ya había metido su cabeza entre mis piernas, y todo empezó de nuevo…  cuando acabó, me di cuenta que estaba, prácticamente, llorando con el. ¡Que difícil es ver a tu hijo enfermo! el corazón se hace tan chiquito y puedes escuchar cada latido como si estuviera en tu oído, ansiedad, angustia, miedo,dolor, todo se junta...

Regresé a casa con 3 jarabes y un inhalador cada 4 horas, la pregunta del millón era ¿cómo voy a hacer esta vez, para que se deje poner todo? Y luego vinieron otras no tan menos importantes ¿y si no le gusta? ¿y si lo escupe? ¿y si llora de nuevo tan angustiado? ¿y si se molesta conmigo?

Me puse a pensar y a pensar cómo podría hacer para que no pase nada y apareció en mi cabeza una idea ¡vamos a jugar al doctor! Mi mamá me miró intrigada, como pensando que había enloquecido jajaja... pero no, tenía que intentar hacerlo divertido, así que cuando le tocaba la medicina, yo salía del cuarto, tocaba la puerta con SU maletín de doctor, lleno de los utensilios y la medicina, le hacía todo el chequeo de rutina jajajaja y luego le recetaba que tenía que tomar su medicina para curarse rapidito y ¿que creen?  para mi sorpresa, ¡funcionó! jajaja aunque no le gustaba el jarabe (realmente era bien feo!) se lo tomaba todito sólo por el hecho de seguirle la corriente al juego e incluso, terminábamos cantando la canción de la doctora juguetes jajaja... y así poco a poco fue acostumbrándose a los jarabes y al inhalador y dejándose curar.


(Ah! antes que me olvide, la cucharita que viene en los jarabes no me sirvió casi nunca, me recomendaron darle en jeringa y es una maravilla, súper práctica, no se ensucia, y es mucho más fácil para dar la medida exacta)


A raíz de todo esto, analicé un poco todas las veces que ha estado enfermo, cómo me he sentido yo y sobre todo el y me pareció interesante, compartir mi lista de aprendizajes de “nuestras noches enfermos” con ustedes. Si bien es cierto, en la teoría lo sabía, es muy diferente en la práctica. Aquí les va:

Aprendí que el jarabe de la noche se lo tengo que dar antes de darle la leche porque si se lo doy después, me vomita tanto la leche como el jarabe, y tiene que ser más o menos 20 minutos antes porque si no, la leche podría cortar el efecto de ciertas medicinas.

Aprendí que el día que se enferman, dura 24 horas, porque te puedes pasar en vela toda la noche cuidándolo, y si te duermes, lo haces en “guardia” al más mínimo cof te despiertas, estás vigilante, tus sentidos se potencian al máximo.

Aprendí que una mamá es una química farmacéutica por naturaleza, puedes recordar qué le estás dando y para qué es cada remedio, con la misma exactitud que recuerdas que le dabas cuando se enfermó la primera vez, cual remedio era bueno y cual era malo, cual le dio alergia y cual no, como si hubieras estudiado toda tu vida.

Aprendí que sigo teniendo el mismo miedo cuando mi hijo se enferma, que tenía cuando recién nació, con la única diferencia, que ahora primero actúo y luego tiemblo (o lloro).

Aprendí que cuando están enfermos, están malhumorados, desganados y no quieren comer (y es mejor no obligarlos) así que hay que darles de preferencia sólo cosas ligeras, yo en estos casos siempre le doy una sopita de pollo, tengo la loca idea que “una sopa de mamá” lo cura todo (funcionó conmigo y mi mamá, jajaja) así que cuando está enfermo del estómago, resfriado, fastidiado por algo, mi solución es una sopita de pollo con papita amarilla y cabello de ángel! Jajaja santo remedio y se la acaba todita, así al menos sé que está alimentado!

Aprendí que su “mamitis” va a aumentar y es normal, porque somos su mundo, su doctor de cabecera, a nuestro lado se sienten protegidos y sólo hay que disfrutarla, porque pasa y pasa muy rápido.

Aprendí que la confianza que le tienes al pediatra de tu hijo tiene que ser a ciegas, es una de esas relaciones que te pueden cambiar la vida, necesitas estar tranquila y saber que hay alguien al otro lado del teléfono (o en el consultorio) que va a cuidar a tu hijo más allá de lo que tú puedes hacer por él. Eso es fundamental, a mí me ha ayudado un montón, saber que puedo llamarlo a cualquier hora del día (o de la noche) y que me va a responder, obvio que tiene que ser una súper emergencia para llamarlo a las 3 de la mañana, cosa que aún no he hecho jajajaja,  pero saberlo es un alivio. Así que busquen un pediatra de aquellos, como diría mi papá, de los de antes, que te daban la confianza de un amigo y la tranquilidad de un doctor.

Aprendí que aunque quiero no darle la medicina que no le gusta, no ponerle la inyección que le duele, no llevarlo al doctor si le asusta, no puedo evitarlo, tengo que hacerlo, pero puedo sonreír y hacerle ver que todo estará bien (aunque a veces termine metida en el baño llorando tan igual que el!)

Y finalmente, aprendí, para mí lo más importante de esta lista,  que los niños pueden hacer muchas cosas a través del juego, que jugando se identifican, se sienten seguros, se relajan y entienden, es el lenguaje que dominan y es increíble cómo pueden cambiar su actitud cuando les enseñas algo jugando, que valgan verdades, es la mejor forma de aprender algo.




Espero les guste y les sirva!
Un beso,

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Keke de Calabaza

jueves, 16 de octubre de 2014


Hola! Como les prometí, hoy les tengo la receta del keke de calabaza que preparé con el relleno que sacamos ;) es muy sencillo y no necesita muchos ingredientes, aquí les va:

300 grs de calabaza sin pepa
300 grs de azúcar
300 grs de harina
100 grs de mantequilla
4 huevos
2 cucharitas de polvo de hornear
1 cucharita de canela en polvo

Preparación:
Primero hay que derretir la mantequilla (yo la pongo 30 segundos en el microondas) y dejarla enfriar un poco.
Luego hay que hacer un puré de calabaza, puede ser con un tenedor o con un triturador.


En un bowl poner los 4 huevos y batirlos durante dos minutos, luego añadir el azúcar y batir un par de minutos más hasta que la mezcla se ponga blanca y espesa.



Precalentar el horno a 170°. En otro bowl grande, añadir la harina, el polvo de hornear y la canela, luego en el mismo orden: la mantequilla derretida, el puré de calabaza y los huevos con el azúcar. Batir todo a velocidad media hasta que se forme una mezcla uniforme.



Enmantequillar un molde y esparcir un poco de harina, vaciar la mezcla y llevarlo al horno por 1 hora... y ¡voila! listo para comer :)



Es importante, poner las cantidades exactas, sino puede quedar muy húmedo o muy seco.
En mi caso, he probado la calabaza hoy día por primera vez, al principio se siente la diferencia con un keke normal, pero el paladar se acostumbra rapidísimo al nuevo sabor y al final, nos lo devoramos. jejejeje.. Espero les guste, me cuentan! :)
Un beso,

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Calabazas de Halloween!

miércoles, 15 de octubre de 2014

Hace algunos años, mi esposo decoraba calabazas para mi fiesta de cumpleaños (si, es el 31, soy una brujita jejeje) pero nunca se nos había ocurrido prepararle una a Lu, el otro día cuando estábamos haciendo las compras para la casa, César y Luciano trajeron una calabaza y hoy en la noche, mi esposo la decoró.

Cuando Luciano la vio, tuvo una expresión tan inocente, tan dulce, que nos llenó el corazón de alegría y una vez más, me di cuenta que las cosas más simples, más sencillas de la vida, toman color cuando un niño las ve e iluminan toda la habitación, toda la casa y principalmente, todo tu corazón.
Al verla le dijo: ¡ohh papi! y la miraba con tanta emoción, no quería quitarle el ojo de encima y reía de felicidad, así que se me ocurrió compartirles esta especie de tutorial para hacer las calabazas y mañana cuando prepare el pastel, les cuelgo la receta ;)

Las calabazas las compró en Tottus, César no se acuerda exactamente cuanto costaron, pero mañana les tengo el dato exacto, porque voy a comprar más jajaja...
Primero le hacen un corte arriba en el tallo, en forma de círculo para que puedan quitarle el relleno y después decorarla, tal cual se ve en la foto.




Una vez que ya sacaron el relleno, si quieren lo guardan para que puedan preparar algún postre rico! ;) (Yo preparo siempre un keke de calabaza, si quieren pueden ver la receta aquí!)


Después, vuelven a tapar la calabaza para que la cuadren bien, vean el centro y puedan empezar a decorarla, nosotros (como buena ya me colé) dibujamos primero con un lápiz la carita que queríamos, antes de cortarla, para que no quede chueca.



Y finalmente... ¡Booooo!...






...Pusimos una vela en el interior!! :) y quedó lista para adornar la casa, la fiesta de Halloween o mi cumpleaños jajaja y sobre todo, darles a los peques una súper sorpresa!

Ahora, si son muy chiquitos, no es necesario poner la velita, se pueden asustar, pero para los más grandecitos está perfecto, Lu la vio con vela pero con la luz encendida, y le encantó, es más, el colocó la velita y observaba bien atento a su papi mientras la prendia.. estaba fascinado!



Espero les sirva y les guste, estos días, voy a ir colgando más cositas lindas de Halloween!

 Un beso,


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Mercado Mayorista de Verduras

martes, 14 de octubre de 2014

Hace un tiempo escribí sobre el mercado mayorista de frutas y les prometí hacerlo también sobre el de verduras, ¿cierto? Y como las promesas se cumplen, aquí va! =)
 
Conocí el mercado hace un año y medio más o menos, cuando Lu tenía poco más de 6 meses y ya había empezado a comer (y yo había descubierto que caras eran las verduras jejeje) y además, siendo sinceros, a veces no hay mucha variedad en los supermercados... Así que un día se me ocurrió ir por curiosidad, regresé a casa más que feliz, con el carro repleto de verduras y con la promesa de ir de nuevo muy pronto, me afané mal jajaja…
 
Primero les cuento que lejos de ser lo que muchos piensan, es un lugar súper limpio, con más de 100 estacionamientos, está dividido por pabellones, uno de papa, otro de cebollas, otro de tomates, zapallos y así todo separadito y bien ordenadito. Dentro de cada pabellón están los diferentes puestos, los precios son casi los mismos entre puesto y puesto con diferencia, generalmente, en el tamaño de los productos. Hay zonas donde sólo venden al por mayor, pero la mayoría del mercado también vende por kilos.
 
El otro día conversando con una amiga, me preguntó ¿y te cruzas con los cargadores cuando caminas como sale en las noticias? Si, pero los ambientes son tan amplios y ellos tan educados, que no hay la preocupación de ser atropellados o recibir alguna falta de respeto por parte de las personas que trabajan en el mercado, no es como sale en la televisión.  Los baños son impecables, cobran sino me equivoco 0.50 céntimos pero están completamente limpios. Hay dos cafeterías también, donde no me puedo ir del mercado sin haberle comprado un vaso de chicha a Luciano, porque si no, no me deja manejar a casa, me hace juicio, como dice la Sra. que trabaja conmigo jajajaja…
 
Ahora les cuento un poco más sobre que es lo que compro cuando voy y cuales son los precios: 
Hay más de 7 variedades de papa para poder elegir: entre amarilla, peruanita, blanca, perricholi, huayro, canchan, huamantanga, negra, en fin de todo! Yo siempre compro la amarilla, el kilo está, generalmente, entre 1.30 y 1.50 dependiendo el tamaño (mediano es perfecto).
 
El tomate, varía siempre, la mayoría de veces está entre 1.50 y 2 soles y lo más caro que lo he encontrado es a 2.5 (y sólo tres o cuatro veces al año!)
 
La cebolla está entre 1.00 y 3.00 (en temporada alta), yuca consigo 2kls. x 1 sol, camote amarillo 1.00 y morado 1.20 o viceversa no me acuerdo jejejeje..  Limón entre 1.80 y 2.50, brócoli 1.50 (ojo todos los precios son por kilos), la coliflor 2.00 soles.
 
Lo que más le gusta a Luciano es la alcachofa y la consigo a 8.00 LA DOCENA casi todo el año! Pero en temporada alta (como ahorita) está 18 la docena (entera o si prefieren sólo el corazón)
 
El espárrago lo conseguí la última vez a 1.50 el atado (y vaya que un atado es bastante) y queda buenazo en cremas, tortilla o ensaladas ñam ñam! =)
 
El zapallo está más o menos 1.00, las arvejitas 1.50 el KILO! recuerdo que fue una de las cosas que más me sorprendió la primera vez que fui, estaba acostumbra a comprarla a 4.5... acá lo más caro que la he comprado (y molesta todavía jajaja) es 3 soles. Las vainitas están entre 1.50 y 2.50, el ají está 1.00 sol, a veces un poco menos.
 
La zanahoria está en promedio 1.00, la betarraga 0.80 el atado apróx, perfectos para un extracto para los peques con su manzanita más, uhm que riiiiico!
Los choclos están 5 x 2.50 la última vez me compré 25 choclos por 10 soles.  Bueno y la lista podría seguir y seguir… apio, ajo (3.50 kl) lechugas (4 x 1sol) frijol, oyuquito, habas, zapallo italiano, berenjena, caiguas, verduras chinas, chía, acelga, albahaca, culantro, perejil, manzanilla, pimiento y muuuchas cosas más! 
 
La dirección es: Av. La Cultura 883 -  Santa Anita. Súper fácil de llegar ya sea por la panamericana o por Javier Prado, yo me demoro de mi casa al mercado unos 20 minutos apróx.

Pueden chequear su Facebook también https://www.facebook.com/GranMercadoMayoristaDeLima
donde cada día publican información de precios y notas muy útiles sobre los contenidos, vitaminas y beneficios de las verduras.
 
Por mi parte, no recomiendo ir ni lunes ni viernes porque son días de ingreso y salida de mercadería y hay un montón de movimiento de camiones y mayoristas, los demás días son generalmente tranquilos, pero tienen que ir en la mañana, porque a partir de las 2 de la tarde la mayoría de puestos cierran.
 
Los domingos son los "días del ama de casa", donde la mayoría de productos están 1 sol, de 7am a 3pm, pero yo nunca he ido ese día, así que no se como es.
 
Ahora también hay algunos puestos de fruta, ya que están ampliando el mercado y promete estar mejor todavía!
 
Les recomiendo darse una vuelta, los productos son 100% frescos, la gente que trabaja es muy amable, Luciano se divierte un montón cuando va al mercado, es un chiste parece grande, escoge las verduras como si conociera, le regalan tomates, papas, camotes, ya tiene sus caseros, juegan con el, lo pesan en las balanzas, corretea, es feliz, el olor de la mezcla de verduras, los colores, la interacción, todo es parte de una estimulación natural.
 
Los dejo con algunas fotitos del mercado y de mi especialista en compras, mi mini chef en potencia :)
 


 
 
 

 



 

 


 
 


 
Espero que les sirva la info y que se den una vuelta!
Un beso,


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Mermelada de fresas casera!

viernes, 10 de octubre de 2014


Ingredientes:



  • 2 kgs de fresas.
  • 1 kl. de azúcar.
  • 1 taza de agua.

  • Preparación:
    Primero, lavar bien las fresas (de preferencia con agua hervida), quitarles los tallitos y picarlas.
    Una vez trozadas, se pueden dejar reposando con el azúcar un par de horas, de manera que se mezclen bien y empiecen a soltar jugo. O caso contrario, como siempre hago yo, ponerlas a cocer de frente.
    Generalmente yo no le agrego la taza completa de agua, porque a mi me gusta un poco espesa y la fruta de por si es bien jugosa, pero depende de ustedes y de como les guste más, si la prefieren un poco líquida agreguen toda el agua, mezclan y la dejan cociendo a fuego lento hasta que empiece a hervir.
    Una vez que esté hirviendo, deben remover para evitar que las fresas se peguen en el interior de la olla, normalmente se tarda entre 30 y 40 minutos.
    Para saber si la mermelada ya está lista llena la mitad de un vaso con agua, coge un poco de mermelada en una cucharita y viértela en el vaso con agua, si la gota se agrupa como una bolita o una burbujita como gomita, ya está en su punto, pero si se esparce es que todavía no está lista y le falta un poquito más, pero no deben quitarle el ojo de encima porque sino se convierte en caramelo en un minuto (se los digo por experiencia jajaja)
    Y listo! ya tienen mermelada casera para las tostaditas, pancitos, panqueques, postres y maaas!




    Espero les haya gustado y les sirva!
    Me cuentan si la preparan! ;)
    Un beso,
    Silvana
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    Nuestras primeras conversaciones...

    martes, 7 de octubre de 2014

    Me habían contado que me enamoraría más todavía ¿se puede? e preguntaba, hasta que lo escuché y todo lo que me habían dicho hasta ese día se quedó chiquito comparado con lo que yo sentí...  Nunca había escuchado nada más hermoso que su voz, soñé tantas veces cuando estaba embarazada con este momento y ahora escucharlo es algo indescriptible…  Luciano ha cumplido la semana pasada 2 años 3 meses, empezó a decir sus primeras palabras como mamá o papá cuando tenía  alrededor de un año, después fue ampliando poco a poco su vocabulario, y recién hace 15 días más o menos se le soltó la lengua totalmente y fue cuando me puse a pensar qué increíble es ser madre y como es que los bebés logran hacer que los entendamos a la perfección sin pronunciar palabra o incluso sin llorar, sólo con gestos, que a veces parecían claves secretas entre él y yo, un lenguaje misterioso jajaja…
     
    Durante un año y medio más o menos, fui su traductora oficial, siempre (o casi siempre jajaja) entendía todo lo que quería decirme y cuando empezó a hablar, fue más mágico aún, con una palabra, que muchas veces no tenía nada que ver con lo que estaba haciendo, me decía que cosa era lo que quería, necesitaba, buscaba, le gustaba o no...
     
    Recuerdo que un día mi mamá y mi hermana estaban con él y no lograban descifrar lo que quería, él estaba comiendo (o tratando de comer) una mandarina y se agarraba el pelo y mi hermana decía: ¿te golpeaste la cabeza? Y mi mamá decía ¿te duele? Y Lu respondía no, no, y seguían tratando de adivinar que quería, cuando en eso bajé yo, me hizo el mismo gesto y le dije: ah, ¿quieres que te saquen los pelitos de la mandarina? Siiii grito de alegría! jajaja PLOP mi mamá y mi hermana cayeron como condorito, yo reía y pensaba, pero si está clarísimo, se está jalando el pelito y señalando la mandarina para que le saquen los pelitos jajajajaja…. ¡Más claro, ni el agua! Jajajaja Lo mismo pasaba a veces con su papá, Luciano le hablaba y yo escuchaba a César responderle "si, ah ya, claro".. y le preguntaba ¿Qué te dijo? ¡no se! jajajajaa... o sino me miraba y me decía ¿Qué dice? jajajaja
     
    Sin embargo, ahora ya no necesita que le traduzca nada ¡está dejando de ser un bebé! y hasta me da miedo, aunque se que es sólo una etapa que queda atrás y que ahora empieza una igual de bonita ¡seremos más amigos! es mi compañero favorito, me acompaña a todos lados, bueno eso desde bebé, sólo que ahora conversa conmigo, cantamos juntos en el carro y repite todo lo que digo, palabra por palabra así no la conozca, y cual señor llaman por teléfono y corre a contestar, conversa con la gente en el mercado, conversa con la gente en la calle, conversa con los niños, es un parlanchín de media lengua jajaja…
     
     Ayer temprano le dije vamos a recoger a la chichi a la clínica y dijo vamos mami vamos… y yo no entraba en mi de felicidad, escuchar cada palabra es como sentir una bocanada de aire puro entrando directo hacia mí, es una sensación tan única, una mezcla de sentimientos que no sé cómo explicarlos, me muero de emoción, de orgullo, de alegría, me encanta escucharlo, cuando el habla es como si el mundo se detuviera, lo miro y quiero que diga lo que acaba de decir una y otra vez ¡me fascina! Miro a mi esposo y le digo como loca ¿escuchaste? no puedo creerlo, su voz es tan suave, tan dulce, que no logro resistirme, me alegra la vida!
     
    La semana pasada, mi mamá estuvo internada en la clínica y yo prácticamente me mudé con ella, llamaba a mi gordo para preguntar cómo estaba a cada rato, era la primera vez en dos años que nos separábamos  y en una de esas tantas llamadas me hizo llorar, me dijo: “te amo mamá, mucho” por ese instante no existió nada más, es como si él hubiera sabido que era el mejor momento para decírmelo, yo estaba muy angustiada y escucharlo fue magia pura, me devolvió la paz, la tranquilidad, la fe, nunca pensé que escuchar esas cuatro palabras me haría tan feliz.
     
    Quiero que dure para siempre y como sé que no es posible, que los bebés se vuelven niños y los niños crecen, me ha entrado una obsesión por querer guardarlo todo, quiero tener todos los recuerdos habidos y por haber, no sé si estoy volviéndome loca o ya quemé cinta jajaja pero lo que estoy haciendo es grabarlo :)…  si, como leen, estoy grabando su voz, me pareció una manera linda de recordar sus primeras palabras “gashias” “mamá ven aquí” “así no papá” “otlo palque glande” “ay ay mamá” "te quelo" que suenan con ese timbre de bebé tan particular, que se va perdiendo conforme van creciendo, así cuando el esté grande y yo sea viejita, podré escuchar su vocecita de nuevo y sentir ese calorcito en el corazón que invade mis sentidos, otra vez… ¿Qué les parece? =) ¿ustedes lo hacen también?
     
    Ah pero dentro de este universo hermoso de las primeras palabras, frases o incluso conversaciones enteras, no podía olvidarme de aquellas que de sólo escucharlas hacen que se me paren los pelos jajajaja...  Una de esas es  “mamá ven” créanme que la aprendió rapidito y es la que más miedo me da jajaja y que generalmente utiliza cuando acabo de salir de su cuarto o acabo de sentarme a comer ;)  Otra es “mamá tu aquí” señalando el espacio a su lado, “así no es mamá” cuando le digo que algo está mal… Imagínense con lo que me salió el otro día: ¿Lu qué quieres almorzar? NADA!  Jajaja no pude contenerme y estallé en carcajadas, me lo quería comer a besos ¿cómo que nada? son tan ocurrentes Jajajaja y acá hay una más ¿Quién se ha hecho pichi?  NADIE, Lu no mamá, Lu no! bien convincente con tal que no le cambie el pañal jajajaja … cosas de la vida, cosas del amor, cosas de niños!
     
     

    Finalmente, quiero comentarles que durante algunas semanas tuve miedo porque Luciano no hablaba, me angustiaba y quería a como dé lugar que hable ¡grave error! yo sabía que decía algunas palabras, que entendía todo lo que le decíamos perfectamente, pero quería que me hable, algunas amigas me decían que ya era tarde para que hable, que consulte con el doctor, otras me decían que me olvide, que esté tranquila. Sin querer, sin darme cuenta, tal vez le transmitía mi presión, lo agobiaba... Ahora estoy convencida que ellos definitivamente sienten nuestra angustia, poco a poco fui relajándome, entendiendo que cada bebé tiene su propio ritmo y a medida que yo me iba tranquilizando, no les miento, Luciano empezó a soltarse cada vez un poco más y cuando dejé de preocuparme por eso ¡Habló! Cada uno tiene su tiempo, no importa si tu sobrino habló al año, caminó a los 9 meses, o comió solo al año, lo que importa es que tu hijo sepa que es único, que no hay nadie más como el, que lo amas con todo tu corazón y que cuando él esté preparado para hablar, caminar o hacer lo que sea, será el momento perfecto, ni antes ni después, sólo cuando él esté preparado para hacerlo. Se que como mamis nos desesperamos y queremos que hagan todo rapidito, pero aprendí que todo tiene su tiempo y que cada etapa es tan hermosa que vale la pena disfrutarla sin pensar en qué será lo siguiente.
     
    Un beso!
     
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