Independencia a los dos años!

viernes, 18 de julio de 2014

Independencia, esa palabra me da miedo cuando hablamos de mi bebé! Jajaja es que ya cumplió dos años y tanto para la ciencia como para la sociedad y mi esposo, ya no es un bebé, sino ahora es un niño y tanto lo ha escuchado que creo ya se lo está tomando en serio! Jajaja ahora él quiere lavarse los dientes sólo, caminar sólo por la calle, comer sólo, bañarse sólo, dormir sólo, pero lo que aún no quiere hacer sólo es jugar jajaja es un niño grande, según el claro, aunque confieso que para mí sería mejor que sea el bebé de mamá siempre! Pero la verdad es que toca apoyarlos, aconsejarlos y dejarlos ser independientes, pero siempre con nuestro ojo de aviador encima de ellos, porque esa independencia puede llevarlos a hacer locuras cuando sabemos que todavía no miden el peligro, el otro día estábamos jugando a que éramos monos saltando por la casa y él se la tomó muy en serio porque saltó de un sofá como si estuviera trepando el árbol y se cayó pum pum jajajaja los dos reímos pero sé que a él le dolió aunque ya esté empezando a disimularlo también (como todo hombre!) y es que crecen tan rápido que cuando pestañeas están cada vez más grandes…  Me cuesta pensar que ya tiene dos años!!!

Hace unos días me preguntaba hasta donde puedo dejar que sea independiente, hasta donde cruzo la frontera de dejarlo hacer las cosas solo o seguir haciéndoselas yo y es que muchas veces por nuestras ansias de que sigan siendo nuestros bebés les quitamos la iniciativa, los hacemos depender de nosotros para cosas que ellos podrían muy bien hacer solos, así que lo único que me quedó fue respirar hondo, aceptar que está creciendo y que es parte de la vida y que sólo me queda enseñarle a crecer.
Pero bueno, admito que todavía me da miedo, que me asusta el que sea independiente pero creo que la verdad oculta es que me da terror dejar de ser indispensable para él, me da pánico que deje de decir mamá todo el día para todo, que aprenda a hacer sus cosas sin mí, sabía que algún día llegaría ese momento, pero no pensé que fuera tan pronto! Jajajaja esperaba que fuera a los 25 años! Jajajajaja es sólo una broma! :=)

Debería de haber un manual ¿no? que nos dijera que es lo que va a pasar en cada etapa del crecimiento de nuestros hijos para estar preparados y saber actuar, a mi cada nuevo día me sorprende, me maravilla y me asusta al mismo tiempo porque no puedo dejar de pensar cuan increíbles son los niños, y que rápido entienden las cosas y el ejemplo que les damos , tanto que a veces hasta terminan enseñándonos ellos… les cuento que el otro día le decía amor ponte los zapatos porque hace frío y no puedes caminar sin zapatos, ya mamá me dijo, se puso los zapatos y a los 5 segundos apareció con los míos y me dijo toma mamá y me miró como diciéndome tú también póntelos pues ¿no? me mató! Jajajaja claro que tenía razón y me los puse avergonzada! Jajajaja  y ahí fue que comprendí una vez más, que el ejemplo es básico, que lo que nosotros hagamos lo harán ellos, que lo que nosotros le enseñemos con palabras tiene que ir acompañado de las acciones y supe que tenía que cuidarme mucho y ser consecuente con lo que digo para que él lo sea.
Así que este post lo escribí para mí misma, para leerme y acordarme que lo que tengo que hacer con Luciano para que aprenda a ser independiente es dejarlo serlo, dejarlo caer, aprender,  equivocarse,  botar la comida cuando sostiene el tenedor, botar el vaso cuando aprende a tener equilibrio, ponerse los zapatos al revés,  lavarse todo menos los dientes al intentarlo... Dejarlo ayudarme a tender la cama aunque la destienda más de cuando empezamos, ayudarme a poner la mesa aun con el riesgo de que se le caiga todo el pan, explicarle que puede caerse pero dejarlo correr, subir las escaleras sólo (conmigo atrás claro!) subirse y bajarse de la cama... Dejarlo elegir que música quiere escuchar, que dibujo quiere ver, que quiere ponerse... En resumen dejarlo vivir, enseñarme que vale más caminar despacio a su lado que caminar rápido al mío, porque aunque no me guste mucho, ya creció, ya tiene dos y ya es independiente!