Remordimientos de mamá

lunes, 23 de junio de 2014

El otro día mi esposo me había invitado al cine y estaba pensando seriamente en no ir, el día anterior había salido con mis amigas (a las cuales no veía desde hacía tiempo) y tenía un gran cargo de conciencia encima de mí, me invadía un sentimiento extraño, una mezcla de culpabilidad, con ganas de ir, con quiero tener un pedacito de vida propia y luego más culpabilidad por haber sentido eso, me dejo entender? Quería ir con mi esposo, tener un tiempo a solas, porque a fin de cuentas, somos esposos y necesitamos ese tiempo, porque entre Luciano, la universidad, la casa, las mil cosas que tengo que hacer cada día, a veces se me olvida que también soy esposa y mujer y llegada la noche me muero de sueño literalmente…  Pero volviendo al tema, Luciano había llorado tanto porque mami había salido la noche anterior que pensé que tal vez podía esperar un tiempo más y no salir con César aún, pero después me acordé que la universidad empieza la otra semana y tengo clases casi todos los días, entonces, es ahora o nunca, me armé de valor y le dije a Luciano: mamá y papá tienen que salir, ya regresamos amor, tú te vas a quedar con la chichí y vas a ver que te vas a divertir. Gracias a Dios no lloró y mi lado femenino se fue tranquilo al cine, pero mi lado maternal se quedó medio inquieto y preocupado. ¿Sienten ustedes también a veces que se separan en más de uno en algunos momentos? Son tantas sensaciones nuevas…  pero admito que disfruté estar en el cine con César, conversar sin que Lu nos interrumpa, reírnos, caminar de la mano… fue muy lindo y además sabía que Lu estaba con mi mamá muy bien cuidado, divirtiéndose y que tal vez, en un supuesto lejano, no se había acordado que mamá no estaba jajaja...

¿Han sentido ese tipo de culpabilidad? Estoy con Luciano todo el día y amo estar con él, verlo a cada segundo, ganarme con sus trucos nuevos, cada cosa que aprende, sus murmullos, ser la única, muchas veces, que logra entender sus gestos y su lenguaje de mimos cuando no quiere pronunciar palabra, pero también soy esposa, hija, mujer, amiga y cuando pienso en eso me siento sumamente culpable por pensarlo, trato de olvidarme y digo pero que mala madre soy por pensar en eso y me siento remal, pero creo que debe haber un equilibrio, ¿no?
Conversaba el otro día con una amiga, que también tiene un hijo pequeño y me dijo que ella ya pasó por eso, que es un sentimiento normal, que tenemos que aprender a tener nuestro espacio poco a poco. Me quedé pensando y llegué a la conclusión que si! Que eso será bueno tanto para los peques  como para nosotras, porque ellos aprenderán a jugar solos y nosotras aprenderemos a recuperar energía, una especie de mini vacaciones diarias pensé! Jajaja

Así que ahora he decidido, que al menos una hora me la voy a dedicar a mí, aunque suene egoísta, necesito tener esa hora para poder hacer algo que quiero hacer y hace tiempo no hago, como ir a la peluquería, leer un libro, tomar un café, ir a comprar, salir con mi esposo aunque sea una vez por semana los dos a disfrutar de un momento a solas. Eso es lo que he decidido, ahora vamos a ver si puedo cumplirlo porque cada vez que me mira con esos ojitos del gato de shrek me desarma y admito que no puedo ni moverme y termino diciendo, mañana lo hago de todas maneras, y llega mañana y no lo hago... y ahí empiezan esas vocecitas de nuevo a hablarme en el oído  ¿seré mala madre? ¿Cómo puedo querer salir un ratito sin Luciano? Ya sé, y si vamos los dos? Jajajaja y es así como Luciano termina yendo a comprar conmigo ropa para mí y regresamos sólo con ropa de él y nada mío, es así como mi café termina en un día de parque, o mi reunión con amigos termina en una noche de cuentos y todo vuelve a empezar jajajaja…   pero esta vez intentaré que sea diferente. Tengo que encontrar un equilibrio entre mi yo mamá, mi yo esposa y mi yo mujer para que todo en conjunto esté en armonía siempre. Ya les cuento como me va estos días!!! =)