Que vivan los papis!!!!

lunes, 2 de junio de 2014


Este es mi homenaje a papá, a propósito que dentro de poco estaremos celebrando su día. Aunque pienso, que al igual que el día de la madre, debería de celebrarse todos los días, ya que el papel de los papis en la crianza de los niños, es tan importante como el de las mamis.
César es un súper papá, aunque a veces, o mejor dicho muchas veces, quiera hacerme desaparecer cuando le digo a Luciano: dile a tu papá, justo cuando el acaba de sentarse a leer el periódico, o me lance una de aquellas miradas que dan miedo cuando le digo: a papito le encanta jugar a eso Lu y acá entre nos, no es que yo sea una bruja que está pensando: mua ja ja voy a esperar que se siente para mandarle a Lu, nooo, aunque parezca, les juro que no jajaja…
La verdad del asunto es que escucho tantas veces a Luciano en el día, cuando su papá está trabajando preguntar por él, lo veo imitarlo tanto, buscar siempre su mirada, su compañía, que no puedo resistirme, siento que todo el tiempo que él está en casa, debería dedicárselo exclusivamente a él y nada más, que deberían de jugar a los carritos, a la pelota, a los trenes, a cantar, a pasear, a lo que sea, que no debe cansarse, en fin, la lista es interminable y a decir verdad me sale el lado neurótico, debo admitirlo y por momentos, (está bien, bastantes momentos), quiero controlarlo todo, decirle a César como debe jugar con él, a donde debe llevarlo, que debe darle de comer, que no debe darle, como debe enseñarle tal cosa….  Es de locos! Como me aguanta? Jajaja no se!!!!  Y eso que antes era peor, antes le decía como bañarlo, como cambiarlo, como prepararle la leche, como peinarlo y mejor no sigo! jajaja
Pero ayer, por fin, vi la luz! Jajaja Comprendí cuán equivocada estoy! Es que los papás también nacen sabiendo ser papás! Es que ellos pueden ser increíbles también (a su manera claro!!!) Y es que si empiezo a sumar todo lo que Luciano y papá hacen juntos y aprenden a hacer mutuamente, me quedo sin palabras, ¿cómo lo explico?
Es tan fuerte el ejemplo de papá, que a veces hasta me da miedo. Cesar le enseña a Luciano cosas que ni siquiera el mismo sabe que le enseña, aquí van algunas: trato de ponerle gorro a mi hijo toda la semana, llega el fin de semana, papá se pone el gorro y Luciano mágicamente quiere usar gorro, así sin chistar, alguien puede explicarme como y porque? César va al baño obviamente, como todos los hombres, parado y Luciano, quiere ir al baño parado, el pobre no llega ni a la mitad, con sus 85cmts quiere pararse en el baño! Pero no quiere su baño, quiere el baño de papá! jaja  César se sienta a leer el periódico y Luciano quiere leer el periódico, Cesar le da de comer a los peces, Luciano quiere darle de comer a los peces, César asomó su cabeza por la ventana y Luciano asomó también. Es por eso que me da tanto miedo, es increíble, la influencia que puede tener Cesar sobre Luciano, me sorprende y me enorgullece porque sé que Luciano llegará a ser un gran hombre como lo es su padre.
 El otro día en el nido le pusieron la corbata de papá y el gordo regresó vestido como papá, a mí se me caía la baba claro, y el todo el día estuvo maravillado de estar como papá, no cabía en sí mismo. Ahora entiendo esas frases que dicen que papá es un héroe y en momentos en que los veo juntos no saben lo que siento, se me derrite el corazón como mantequilla,  me encanta verlos explorar juntos en la playa, recoger caracoles en el parque, jugar a los carritos, ver animalitos en el zoológico, jugar en las maquinitas, manejar juntos el carro, escuchar música, ese código secreto con el que a veces hablan, las risitas escondidas cuando han hecho una travesura, ver televisión juntos, el “abrazo padre e hijo” que han inventado y ver a César convertido en un niño y a Luciano convertido en su mejor amigo es demasiado para mi corazón! Como olvidar que fue César quien me enseñó a bañarlo cuando yo tenía miedo de hacerlo y fue el quien me enseñó a cortarle las uñas y limpiarle las orejas, todas las noches que se levantaba conmigo (a regañadientes claro) en la madrugada a darle la leche, o los días que le ha cambiado el pañal (claro que ahora negocia, si es pichi yo sino, a la yan ken po) o le ha dado la comida con avioncito incluido y todo!
Que vivan los papás chochos, los papás que hacen todo bien o todo mal, los papas que se embarran hasta los huesos cuando cambian el pañal o lo hacen al revés, que vivan los papas que terminan empapados cuando los bañan y dejan todo el piso mojado, los que terminan vomitados después de tratar de hacerlos dormir y dicho sea de paso se duermen antes que los bebés a quienes intentaban dormir, los papás que pusieron más leche en menos agua o le dieron pizza en la noche para no preparar comida, los papas que no llevan maletines para cambiar a los bebés cuando salen solos, los papás que dijeron que estuvieron viendo dibujos cuando estuvieron viendo todo menos eso, los papás que después de un día largo de trabajo tienen el tiempo suficiente para llegar y jugar con sus hijos, o miles de cosas más, porque ellos son inmensamente grandes, están aprendiendo a vivir en nuevo mundo sin miedo y con valentía, aprendiendo a ser perfectos!
Que vivan aquellas grandiosas mamás que son papás también y que viva mi esposo, el amor de mi vida y mí Luciano, porque con un hombre tan maravilloso al lado, no me queda duda que el también será un excelente papá.
Así que mi consejo es, dejemos a papá ser papá, aprendamos que ellos son diferentes a nosotras, que hacen las cosas diferentes, que piensan diferente, que actúan diferente, pero que aman a sus hijos tanto como nosotros. QUE VIVAN LOS PADRES FELICES!