Asegurar la casa

martes, 13 de mayo de 2014


En estos días, he escuchado mucho acerca de caídas o accidentes en casa, así que me dieron ganas de compartir con ustedes mi experiencia con la seguridad de mi casa…
Cómo va cambiando la mentalidad conforme van pasando los días o las etapas de los peques (en nuestro caso), ¿no?, recuerdo que cuando estaba embarazada, miraba mi casa y pensaba que felizmente le tenía que poner muy pocas cosas para hacerla segura, porque claro, no veía más allá de ponerle el protector a los enchufes, el colchoncito a los lados de su cuna para que no se golpee, o el piso para que juegue, y cosas de ese estilo, porque no sabía cómo era tener un bebé en casa.
Cuando nació Luciano y aún estaba pequeño, sin caminar específicamente, miré mi casa de nuevo y dije: le tengo que poner mallas en estas ventanas, en las escaleras y en el balcón, ah! y rejitas en el 1er y 2do piso, para que no se vaya a caer cuando estamos arriba o no vaya a subir cuando estamos abajo, y con eso, según yo, mi casa estaría segura, ya parecía un bunker, así que dije no hay problema; pero la tranquilidad me duró un par de meses más porque cuando empezó a caminar, todo nuevamente cambió.
Empecé a ver mi casa como nunca la había visto, insegura, así que me di una vuelta por cada lugar y esto fue lo que encontré: las puertas del cuarto podían chancarle los deditos cuando las cierre, la mesa del comedor tiene 4 puntas (en las cuales se metió buenos golpes y a pesar de eso insistió en seguir por ahí) las alacenas, muebles del comedor, cajones de los cuartos, banquitos que no sean estables, muebles que no estén sujetos contra la pared, mesas de noche! yo dejaba todo en la mesa de noche, mi aro de matrimonio, mis aretes, mi reloj, mi vaso con agua, todo! Pero, el aro se lo puede meter a la boca igual que los aretes, el vaso con agua lo puede botar y cortarse, así que empecé a dejar todo en otro mueble más alto, no crean que exagero, cualquier cuidado no está demás, cuando son chiquitos todo para ellos es nuevo, recuerden que están descubriendo el mundo y su poder de asombro es tal, que todo lo querrán explorar, así que hay que ayudarlos a tener un poco más segura su exploración.
La cocina es un cuarto bastante peligroso, pero es mejor no prohibirles a los bebés entrar, porque lo prohibido atrae más, una amiga le prohibió a su hijo que entre y cuando se descuidó un segundo, entró y sacó un abrelatas y se cortó, estuvo en la clínica por eso! Así que, lo que yo hice, fue entrar con él, enseñarle que eso es la cocina, que ahí no se juega, sino,  que se preparan cosas ricas, yo entro a cocinar con él y le encanta (y no saben la cantidad de cosas de estimulación que hay en la cocina para hacer juntos) pero le he enseñado que también hay cosas muy peligrosas, que sin la ayuda de mami o papi no se debe entrar y funciona, créanme, mientras más les hablas y les explicas mostrándole las cosas, más rápido entienden.
Cuando entré a la lavandería, me dio patatus, está llena de cosas que son tóxicas: el detergente, suavizante, jabones de lavar,  lejía, limpiatodo, limpiavidrio, sacagrasa, desatorador, limpiadores de madera, de cuero, entre otras  cosas que hay que guardar en una parte alta o fuera de su alcance, porque en la mayoría de casos, estos frascos vienen con colores muy bonitos y olores muy ricos así que lo primero que van a hacer es atraer a los bebés y no piensen que porque están tapados no van a poder abrirlos, son expertos resolviendo misterios, si vieran sus uñitas!!! :) yo los puse en alto (creo que ni Cesar alcanza jajaja) y con una etiqueta  de un dibujo muy feo, para que no quiera agarrarlo jajaja… 
Almohadas en el borde de la cama para que no se caiga? funcionan pero sólo cuando son pequeños, porque cuando van creciendo, aprenden a saltarse las almohadas dormidos con una facilidad y una habilidad increíble… Luciano se ha caído de la cama un par de veces muy feo, una se quedó dormido con mi papá y dormir al lado del abuelo no es tan seguro cuando el abuelo también se duerme jajaja y la otra vez fue por que, como les digo, se saltó las torres de almohadas que había puesto, claro que amortiguaron su caída pero no evitaron el moretón  de su frente, ni el susto de mamá (con llanto incluido!).

En Infanti o Sodimac venden todo tipo de protectores para la casa, desde los que son para las puertas, cajones, refri, cocina, muebles, hasta los que son para que no abra la puerta de la casa, puntas de las mesas, esquineros o incluso las rejitas para las escaleras o los cuartos a los que no quieren que entren, un mundo de protectores!
Mi casa aún no es segura, y definitivamente, nunca lo va a ser, pero ha evitado muchos encontronazos de Luciano, y eso, que es, al igual que todos los bebés, un explorador por naturaleza, nada se le escapa…  solo vamos a poder estar tranquilas mientras estén sentados, cosa que ocurre muy pocas veces al día,  verdad? :) así que mejor más vale prevenir,  para acercarnos a la tranquilidad! ;)