Los abuelos, cosa seria!

miércoles, 28 de mayo de 2014


Que importante papel es el que juegan los abuelos en la vida de nuestros hijos, cada vez que veo a mi mamá con Luciano se me cae, literalmente, la baba. Es una cosa de locos, amo verlos juntos, me encanta ver como mi hijo y la “chichí” (como cariñosamente Lu a rebautizado a mi mamá) son más que abuela – nieto, son cómplices, amigos, compañeros. Mi mamá, al igual que con sus otros 4 nietos, se tira al suelo con Luciano, de pronto aparecen trepados los dos cada uno en un carrito haciendo competencia, o si estamos en el parque se baja del tobogán con él, es en definitiva una niña igual que Lu, juega, baila, canta, lo persigue, se esconden (supuestamente, porque Lu termina con medio cuerpo fuera, pero según el bien escondido) nunca se cansa, nunca pide tiempo sola, siempre tiene una sonrisa y siempre está dispuesta a jugar, nunca lo requinta, nunca le llama la atención y siempre lo engríe, es aquí donde entra la frasecita tan típica que dice algo así como que los abuelos malcrían, en mi caso, se cumple totalmente, mi mamá es una chiquilla más, quiero corregir al enano delante de ella y hace lo imposible por anular cualquier intención, al punto que a veces hasta logra que me cuestione si estoy actuando bien o si efectivamente soy la mala de la película.
Mi pregunta es en qué momento me cambiaron de mamá? Jajaja no les ha pasado esa pregunta por la cabeza? A veces cuando Lu está viendo televisión hasta tarde o cuando yo regreso de la universidad y aún no se ha dormido, me quedo esperando que mi mamá diga la frase que me decía a mí: “¿Estas son horas de estar despierto y ver la televisión? Y sin esperar respuesta lo apagaba a mitad de dibujo” y no, sin embargo escucho un: no tenemos sueño, al decir no tenemos lo libra a el de responsabilidad, pero es una viva pues, a ella no la puedo requintar! Jajajaja o cuando Luciano no quiere comer me dice muy cariñosamente “no tiene hambre, pobrecito, no le exijas” ósea?? y donde está  “no te vas a levantar de la mesa hasta que termines el último arroz de tu plato” jajajaja

El hecho de ver cómo, no sólo Luciano, sino mis 4 sobrinos también, la miran embobados y pegan el brinco para ir corriendo a verla cuando ella aparece, me encanta. Es tan importante esa conexión, que daría en realidad todo lo que tengo por seguir viéndolo, porque Luciano crezca con ella, que juegue con ella, que la busque, a veces aunque tengo que confesarlo, siento celos de verlo tan desesperado por ella cuando llega a la casa, pero es imposible no sentir esa desesperación si lo único que hace ella es amarlo y ese amor se nota, se siente, trasciende en el tiempo y crece con él, y la imagen de los abuelos crece contigo, ese recuerdo lo llevas mezclado entre tus mejores recuerdos de niñez, verdad? La mayoría de nuestras locuras están asociadas a momentos compartidos con nuestros abuelos, que sería de nuestra niñez sin ellos, no?
Con el papá de César, sucede casi lo mismo, no comparten muchas horas juntos,  pero hay un sentimiento interno que los identifica al toque, a penas lo ve, quiere ir con él, siente esa necesidad de estar a su lado, le da la mano y sale caminando a donde él lo lleve, no hay peros, no hay preguntas, no hay miradas atrás a ver si mamá o papá vienen, no hay nada, para Luciano son sólo él y su abuelo César y lo imita con las herramientas, le enseña sus dibujos, le conversa en su media lengua y es feliz, me encanta verlos así, me da tanta nostalgia, tanta alegría, se siente el amor.
Los abuelos son el tesoro más grande que pueden tener nuestros hijos, son su pequeño mundo mágico y no importa cuán lejos estén, cuán difícil sea verlos, los abuelos siempre van a correr a ver a los nietos y los nietos a los abuelos, es un lazo tan difícil de explicar pero tan maravilloso de sentir y de ver, disfrutemos de su compañía, no importa cuántas veces nos cuenten las mismas historias, ni cuantas veces nos pregunten lo mismo, ni cuantas hicieron todo lo contrario a lo que les indicamos, o si les dieron golosinas cuando dijimos que no, o lo dejaron ver el programa que no debían, la tarea de educarlos es nuestra, la de ellos es amarlos, es acompañarlos en sus travesuras y hacerlos sentir que tienen un aliado que ve con sus mismos ojos en su pequeño mundo infantil, nuestra tarea como padres es lidiar con eso, ya llegaremos a ser abuelos también algún día, así que yo, ya me di por vencida, ya sé que si la chichí y Luciano se unen, yo saldré perdiendo y creo que mi esposo, también. jajajaja
 

 

 

Estimulación temprana

viernes, 23 de mayo de 2014


Uy ha pasado un poco más de un año y medio desde que le hice esta pregunta al, en ese entonces, pediatra de Luciano: ¿Qué es estimulación temprana? ¿Es necesario que lo lleve? Luciano tenía alrededor de dos meses y varias personas me habían estado diciendo que tenía que llevarlo a los 3 meses porque si no a los 6 meses no se iba a poder sentar bien sólo, yo no estaba en contra de los centros de estimulación temprana pero tampoco estaba a favor, quería hacerla en casa, aunque no tuviera idea de lo que era, así que opté por la opinión del doctor.
Recuerdo que me miró incrédulo, no sabía si lo que le estaba preguntando era de verdad pero cuando vio mi expresión creo que entendió que no estaba bromeando jajaja así que con una paciencia que admiré, me explicó lo siguiente: No estoy de acuerdo con la estimulación para niños tan pequeños, tal vez para niños más grandes sí, pero eso depende de cada papá, hay papás que no tienen tiempo porque trabajan y definitivamente es mejor para los bebés que alguien pueda compartir eso con ellos, a dejarlos en la casa, pero si tú tienes la suerte de poder estar en casa con él, entonces no necesitas de ningún centro, porque estimulación es lo que tu hijo puede escuchar, las texturas que pueda sentir, lo que pueda oler, mirar. En fin, es poner al descubierto el poder que tienen los sentidos, enseñarle a abrazar el mundo del que forma parte.  Ah pensé! Entonces en eso soy experta.

Luego de investigar un poco  entendí que estimulación es el canto de un ave en el parque, el sonido que hace el río al chocar contra las piedras, el perro que ladra, el gato que maúlla, los árboles que se mecen, los niños gritando en el parque, la piel suave de mamá o la barba áspera de papá, el cubrecama que cambiaste hoy o la esponja rugosa y áspera con la que lavas, el secador, la chalina de lana o pashmina de seda que llevas en el cuello, el jardín, la arena de la playa, las piedras del campo o la piel de un caballo. Es  el perfume de las plantas, el aroma de un postre recién horneado en la cocina, la colonia de mamá, la crema de afeitar de papá, los colores del cielo, de los parques, de la calle, las luces de los carros, los juguetes y descubrí un mundo mágico como nunca lo había visto, cada día algo sorprende nuestros sentidos y estamos tan acostumbrados a ello que no nos damos cuenta, ya perdimos el poder de disfrutarlos, por lo que decidí volver a nacer con Luciano, ya no enseñarle yo, sino permitir que el me enseñe a mí, que él me haga disfrutar de un mundo maravilloso que había estado oculto entre la rutina por tanto tiempo.
Es increíble como nos podemos perder de tanto en el día a día. No les ha pasado alguna vez que han pasado muchas veces por el mismo lugar cuando de pronto descubren algo nuevo y dicen: eso no estaba ahí! Jajaja claro que estaba! Es más, siempre estaba ahí, un árbol no va a crecer de una mañana a otra! Así estaba yo con Luciano cuando empecé a estimularlo, supuestamente a él, aunque admito que yo estaba fascinada con la sensación que me producía volver a encontrarme con el mundo. El sólo hecho de asomarnos a la ventana a ver como se mueven los árboles e imitar el sonido de los pajaritos es bonito al lado del gordo y aunque al final del día terminamos totalmente muertos, es un carrusel de aventura para todos nosotros.

A Lu lo lleve a estimulación cuando cumplió un año exacto y ahí aprendió definitivamente muchas cosas más ,a parte de las que yo le podía enseñar en casa, pero si pueden permítanse escaparse un instante y salir de este mundo tierra y entrar a ese mundo imaginario de nuestros hijos que está lleno de color, amor y lo que llamamos felicidad. Complementemos lo que nos enseñan en los nidos haciendo de su vida una experiencia única y distinta cada día, en un camino de aprendizaje donde no sólo aprende el bebé, sino también nosotros aprendemos algo muy importante, volver a vivir.

Síndrome boca mano pie (Coxsackie virus)

miércoles, 21 de mayo de 2014


Estoy segura que muchas mamis no han escuchado ese nombre jamás, al igual que yo, aunque para el pediatra de Luciano, (el cual es increíblemente bueno, lo adoré desde el primer día que fui) es un viral súper común, por eso me siento en la literal obligación de compartir con ustedes esta información!
En enero, me fui con César y Luciano, que en esa fecha tenía año y medio recién cumplidos, a Piura y nos embarcamos en la aventura de ir en carro, Cesar y yo solos ya hemos ido en carro muchas veces, pero esta vez era diferente, iba con nosotros Luciano, entonces acomodamos el carro de la mejor manera, bueno acomodamos, es mucha gente, jajaja esta vez hay que reconocer que fue un excelente trabajo el de mi esposo, y lo disfrutó la mitad del viaje que fue a dormir atrás con Luciano mientras que yo manejaba hasta Chimbote, jajaja… en fin, sin alejarme mucho del tema, tengo dos hipótesis para compartir sobre cómo Luciano adquirió el famoso síndrome boca mano pie del cual hago mención… y aquí viene la primera:

Paramos a mitad de camino para que Cesar acomode las maletas que se habían movido y aprovechar para estirar las piernas y yo no tuve mejor idea que ir a jugar a los “cerritos de arena” sube Luciano corre, vamooooos, ujuuuuuu resbalamos y caímos perfecto, pero a nuestras enemigas las moscas parece que la bajadita les asusto y salieron de todos los rincones del desierto! Donde estaban que yo no las había visto? Uhm pues resulta que había caca de perro cerca de ahí y yo no me había dado cuenta!!!! Luciano y yo habíamos cogido la arena no solo con las manos sino también con las piernas al caer, y a pesar que nos lavamos muy bien luego y nos bañamos en alcohol, días después el Dr. me dijo que eso es producto de tener contacto con cosas en mal estado o infectadas, tipo basura y obvio caca de perro, no?
La otra hipótesis es que en la playa, mi hijo que parece no ser miedoso como su mamá, agarro todo tipo de animales marinos por donde fue, desde de erizos de mar, lapas y no sé qué más, sin contar la arena, las piedras, las conchitas, las cuevitas, el agua empozada, toooodo, entonces podría también haber sido eso, no? Bueno la cosa es la que sigue, empezó a llenarse de ampollas muy feas, yo pensé que eran por el calor (estamos hablando de Piura en pleno verano), los mosquitos (es medio alérgico el hombre, con una picadura se enroncha) pero con los días iban poniéndose más feas, dejo de comer, no tenía apetito, pero él seguía jugando con sus primas como si nada, feliz el enano, entonces pensé que seguro como se le había cambiado la rutina no quería comer, pero nooooo un día vi que tenía la boca llena de granitos y me asuste, el pie se le empezó a hinchar, parecía tamal, horrible! empezó a tener fiebre, mi pediatra en Lima pensó que era una eruptiva y me mandó a hacerle unas pruebas.

Fuimos a un pediatra en Piura que casi nos mata de un infarto! Nos dijo, muy suelto de huesos, que mi hijo tenía vasculitis, por favor NO miren en internet los diagnósticos de los doctores, es lo peor que pueden hacer! Yo busqué inmediatamente que era y fue horrible lo que encontré, llamé a su doctor y nos hizo regresarnos a Lima, viajamos recontra asustados, llore todo el camino mientras Cesar manejaba y Luciano dormía, sentía que me iba a morir con mi hijo, fue espantoso, las 12 horas más largas de mi vida!
La vasculitis es una enfermedad muy dura, sobre todo en niños chiquitos, así que se ya imaginaran como estaba! Pero cuando llegamos donde mi pediatra, después de examinarlo durante unos minutos que me parecieron horas, me dijo que tenía el síndrome de boca mano pie y que era muy común, tan común como un resfriado, incluso igual de contagioso! Plop! En ese momento respire, quise llorar, reír, saltar, todo al mismo tiempo… me sentía feliz y con una tranquilidad enorme,  pero me quedó de lección que nunca hay que leer resultados por internet y tratar de llevar a sus hijos siempre a sus pediatras de cabecera o a doctores en los que realmente confían, y no tomen ninguna decisión sin antes consultar otro médico =) Finalmente, en cinco días de medicamentos, los síntomas desaparecieron y las ampollas se borraron, no queda ninguna marca, ni nada J comparto con uds algunos de éstos, para que sepan que es este síndrome y no los tome por sorpresa como a mí!
-          Ampollas en el cuerpo, sobretodo en la boca, manos y pies.
-          Hinchazón en los pies y manos.
-          Fiebre alta (38 – 40).
-          Falta de apetito.
-          Ardor en la boca debido a las ampollas.
Este virus es más frecuente en bebés y niños pequeños y la única manera de prevenirlo es lavándose las manos continuamente y desinfectando los juguetes. Además recuerden no auto medicar a los bebés, esto nos puede ayudar a saber qué es lo que tiene, pero un doctor es quien debe que dar el tratamiento adecuado para uno.


Tip para forrar regalos!!

martes, 20 de mayo de 2014

Hoy probé con mi Lu, ya más grande, algo que hemos hecho desde que era más pequeño, forrar regalos con sus manitas, piecesitos, o simplemente a pincelasos embarrados en pintura jeje...   no saben como lo disfruta, sólo es necesario papel kraft del tamaño del regalo, pintura (no toxica) y mucha creatividad de los peques!  A ellos les va a encantar y uds sólo van a querer mirarlos y tomarles miles de fotos, si vieran como exploran, sienten las texturas, participan y el resultado es único y muy especial...   Pruébenlo en casa, les va a encantar verlos tan felices!!!!

Al final, le pueden poner moños de cinta de agua, o lazos de tela, y tarjetitas (las cuales también pueden hacer juntos) Claro que después tienen que tener mucha predisposición para lavar la ropa y limpiar el piso, pero créanme que eso, es lo de menos :-)




Llegó la hora de comer, y ahora?

viernes, 16 de mayo de 2014


Es la hora de comer, tu gordo cumple 6 meses y estás emocionada, pero a la vez nerviosa, no sabes que es lo que vas a hacer! Conozco perfectamente esa sensación. Así estaba yo el verano pasado… Asu! como pasa el tiempo, muy rápido para mi gusto!

Recuerdo que mis amigas me decían: Ay no! Ya va a comer Luciano? Que pesadilla, acá empieza lo bueno, ya vas a ver todo lo que vas a sufrir, otras me decían que le dé la comida licuada para no tener problemas, otras que si quería vivir en paz no le de verduras, todas me encantaban porque me hacían reír pero no me quitaban los nervios de mamá primeriza, y menos si me acordaba de las guerras que le hacía yo a mi mamá para comer, pensaba: ¡ahora si las voy a pagar toditas! Jajaja… 

Pero el día llegó, felizmente que mi pediatra me orientó en todo momento, es súper importante tener ese respaldo del otro lado, me dio una lista como para niña de primer grado, con todas las verduras que podía, que cantidades, a qué hora, todo especificado maravillosamente, justo para calmar las mil y una dudas que tenía. Sin embargo, yo tenía en mi mente, otra lista, esta vez de cosas que quería que pasen, entre ellas que Luciano iba a comer verduras desde pequeño si o si, porque las verduras alimentan, y si mamá se las está comiendo por él, él se las va a comer por mamá, lo cual me parecía un trato justo, jajaja… 

Así empezó mi tarea de enseñarle a comer a Luciano, y cuando digo enseñarle me refiero a que desde pequeño tenga buenos hábitos de alimentación, y eso parte desde establecerles horarios, éstos los ayudan mucho con la seguridad, porque al tener ellos una rutina estable, más o menos saben lo que va a venir y les quita angustia e incertidumbre. Las comidas son a tal hora, estuviera donde estuviera a tal hora comía, pero los primeros meses evitaba salir hasta después de su almuerzo porque eso de estar a las 12 cual cenicienta corriendo de un lado a otro para que almuerce me estresaba, así que puse mi primera regla: mamá y bebé salen después de almuerzo.  

Mi segunda regla fue: no papillas licuadas, ni totalmente procesadas, me daba el trabajo de chancar con el tenedor cada papilla, porque esto logra (y lo comprobé meses después) que cuando los bebés sientan un trocito de comida no lo boten ni lo escupan, hay peques que si sienten, digamos,  la alverjita o zanahoria un poquito, la escupen y no necesariamente porque no les guste, sino porque aprendieron a comer todo licuado sin sentir texturas. Los bebés están igual de emocionados con su primera papilla que nosotros, nunca olvidaré la cara de alegría de Luciano cuando tomó algo que no fuera leche, saboreó la uva con un gusto, fue increíble! Así que ellos aprenden a comer lo que les damos, aprovechemos que aún no tienen definidos sus gustos, ya con los años van empezando a cambiarlos, pero la base es fundamental, siempre queda. Luciano come de todo, absolutamente de todo, es más, estoy pensando que si no me ha comido a mi hasta ahorita, es porque no entro en su cuchara… jejeje 

Tercera regla: Líquidos todo el día, es indispensable, tienen que aprender a tomar agua pura primero, después de toda la cantidad que tomé cuando estaba embarazada juraba que Luciano la iba a adorar, pero le ha costado un poco tomarla así que la lucha por el agua continúa, no me voy a dar por vencida, pero si le digo: Luciano quieres jugo? Sale disparado, si pudiera volar juro que lo hace, literalmente deja todo y sale corriendo, muere por los jugos de fruta, limonada, chicha, yogurt y leche, al comienzo le daba todo sin azúcar porque como la mayoría de las frutas es dulce no hay problema, ahora ya toma con azúcar pero igual en bajas cantidades. 

Conforme fue creciendo y pude ir incorporando más comidas le he dado de todo, sin miedo a probar combinaciones, mezclas, hasta inventar, muere por el pastel de alcachofas, o el de coliflor y brocolí, cremas de verduras, espárrago, la alcachofa en verdura también le fascina, se la come con limón cual viejo, guiso de vainitas, todas las menestras, quinua, estofados, no le gustaba mucho el pollo pero ahora si lo come, el pescado le gusta muy poco, pero lo come, las pastas le fascinan, puede comer tallarines todos los días, la papa rellena no le gusta mucho, es más de comidas jugosas como el papá, el huevo no le gusta duro pero le gusta revuelto, en fin, la lista es enorme… en otro post voy a poner todas las recetas, variaciones y tips… J 

Finalmente, mi última regla fue: a la hora de comer no se juega, obviamente ni pasó del intento, porque nunca me funcionó, ahora hasta su amigo el cocodrilo tic tac se sienta a la mesa con nosotros, el avión vuela sobre mi florero y está “en la selva tropical” o incluso me ayuda a cuidar que no venga el ratón y se coma su comida, caballero así come el enano, bien sentado en silla de grande desde hace más de medio año y ahora, come solo, se le cae medio plato al suelo pero así aprende, recuerdo que hace poco, se le cayó al polo un poco de sopa, se puso muy triste y mamá tuvo que tirarse sopa encima también, para decirle que “a todos nos pasa” que no se preocupe, se puso feliz y siguió intentando comer. 

Así es nuestra vida a la hora de comer, mi secreto es ése, él se divierte y yo me divierto, que más se puede pedir? Hay días en los que no quiere comer, pero acaso todos no tenemos esos días? J Como dice mi pediatra: La alimentación de un niño debe ser agradable nunca forzada.

Asegurar la casa

martes, 13 de mayo de 2014


En estos días, he escuchado mucho acerca de caídas o accidentes en casa, así que me dieron ganas de compartir con ustedes mi experiencia con la seguridad de mi casa…
Cómo va cambiando la mentalidad conforme van pasando los días o las etapas de los peques (en nuestro caso), ¿no?, recuerdo que cuando estaba embarazada, miraba mi casa y pensaba que felizmente le tenía que poner muy pocas cosas para hacerla segura, porque claro, no veía más allá de ponerle el protector a los enchufes, el colchoncito a los lados de su cuna para que no se golpee, o el piso para que juegue, y cosas de ese estilo, porque no sabía cómo era tener un bebé en casa.
Cuando nació Luciano y aún estaba pequeño, sin caminar específicamente, miré mi casa de nuevo y dije: le tengo que poner mallas en estas ventanas, en las escaleras y en el balcón, ah! y rejitas en el 1er y 2do piso, para que no se vaya a caer cuando estamos arriba o no vaya a subir cuando estamos abajo, y con eso, según yo, mi casa estaría segura, ya parecía un bunker, así que dije no hay problema; pero la tranquilidad me duró un par de meses más porque cuando empezó a caminar, todo nuevamente cambió.
Empecé a ver mi casa como nunca la había visto, insegura, así que me di una vuelta por cada lugar y esto fue lo que encontré: las puertas del cuarto podían chancarle los deditos cuando las cierre, la mesa del comedor tiene 4 puntas (en las cuales se metió buenos golpes y a pesar de eso insistió en seguir por ahí) las alacenas, muebles del comedor, cajones de los cuartos, banquitos que no sean estables, muebles que no estén sujetos contra la pared, mesas de noche! yo dejaba todo en la mesa de noche, mi aro de matrimonio, mis aretes, mi reloj, mi vaso con agua, todo! Pero, el aro se lo puede meter a la boca igual que los aretes, el vaso con agua lo puede botar y cortarse, así que empecé a dejar todo en otro mueble más alto, no crean que exagero, cualquier cuidado no está demás, cuando son chiquitos todo para ellos es nuevo, recuerden que están descubriendo el mundo y su poder de asombro es tal, que todo lo querrán explorar, así que hay que ayudarlos a tener un poco más segura su exploración.
La cocina es un cuarto bastante peligroso, pero es mejor no prohibirles a los bebés entrar, porque lo prohibido atrae más, una amiga le prohibió a su hijo que entre y cuando se descuidó un segundo, entró y sacó un abrelatas y se cortó, estuvo en la clínica por eso! Así que, lo que yo hice, fue entrar con él, enseñarle que eso es la cocina, que ahí no se juega, sino,  que se preparan cosas ricas, yo entro a cocinar con él y le encanta (y no saben la cantidad de cosas de estimulación que hay en la cocina para hacer juntos) pero le he enseñado que también hay cosas muy peligrosas, que sin la ayuda de mami o papi no se debe entrar y funciona, créanme, mientras más les hablas y les explicas mostrándole las cosas, más rápido entienden.
Cuando entré a la lavandería, me dio patatus, está llena de cosas que son tóxicas: el detergente, suavizante, jabones de lavar,  lejía, limpiatodo, limpiavidrio, sacagrasa, desatorador, limpiadores de madera, de cuero, entre otras  cosas que hay que guardar en una parte alta o fuera de su alcance, porque en la mayoría de casos, estos frascos vienen con colores muy bonitos y olores muy ricos así que lo primero que van a hacer es atraer a los bebés y no piensen que porque están tapados no van a poder abrirlos, son expertos resolviendo misterios, si vieran sus uñitas!!! :) yo los puse en alto (creo que ni Cesar alcanza jajaja) y con una etiqueta  de un dibujo muy feo, para que no quiera agarrarlo jajaja… 
Almohadas en el borde de la cama para que no se caiga? funcionan pero sólo cuando son pequeños, porque cuando van creciendo, aprenden a saltarse las almohadas dormidos con una facilidad y una habilidad increíble… Luciano se ha caído de la cama un par de veces muy feo, una se quedó dormido con mi papá y dormir al lado del abuelo no es tan seguro cuando el abuelo también se duerme jajaja y la otra vez fue por que, como les digo, se saltó las torres de almohadas que había puesto, claro que amortiguaron su caída pero no evitaron el moretón  de su frente, ni el susto de mamá (con llanto incluido!).

En Infanti o Sodimac venden todo tipo de protectores para la casa, desde los que son para las puertas, cajones, refri, cocina, muebles, hasta los que son para que no abra la puerta de la casa, puntas de las mesas, esquineros o incluso las rejitas para las escaleras o los cuartos a los que no quieren que entren, un mundo de protectores!
Mi casa aún no es segura, y definitivamente, nunca lo va a ser, pero ha evitado muchos encontronazos de Luciano, y eso, que es, al igual que todos los bebés, un explorador por naturaleza, nada se le escapa…  solo vamos a poder estar tranquilas mientras estén sentados, cosa que ocurre muy pocas veces al día,  verdad? :) así que mejor más vale prevenir,  para acercarnos a la tranquilidad! ;)
 

Leche materna

viernes, 9 de mayo de 2014



Este si es un tema bastante largo!  Vaya si tenía miedo cuando salí embarazada, quien no? estaba segura que no tendría leche, ninguna mujer en mi familia había dado de lactar más de 2 meses seguidos y acá estoy hablando desde mi bisabuela hasta mi hermana, entonces suponía que no tendría yo tampoco, además el tema del busto también me hacía pensar eso, había escuchado en algún lado que si tenías busto pequeño no tendrías leche, entonces dije yo no le voy a dar ni un día! Jajaja la naturaleza no ha sido buena conmigo en ese aspecto! Pero muy al contrario de lo que yo pensaba, de esas muchas creencias que escuchamos a lo largo del embarazo, y de mis propios miedos, le di leche a Luciano por casi 1 año.  

El primer mes no tuve mucha y estuve a punto de tirar la toalla, pero algo me decía que no, hasta que fue mi pediatra el que me animó, me dijo que siga insistiendo, que tome bastante agua, que me siga alimentando bien y que le diera lo que me saliera, así fueran las 6, 8 o 10 onzas que tenía al día, porque eso alimentaba a mi enano, esa fue la parte clave, así me saliera una onza lo estaba alimentando!!!  Entonces, dejé de sentirme mal, empecé a aumentar mi dosis diaria de agua, saben cuánto llegué a tomar? Entre 5 y 6 litros diarios! Aparte de jugos de fruta y mates, no saben el sacrificio que era para mí tomar tanta agua, y como ahorita estoy segura que se estarán preguntando si no paraba en el baño todo el día, les digo que al comienzo sí iba a cada rato, pero a los días, el cuerpo se acostumbra y todo vuelve a la normalidad, como si nada.  Poco a poco, empezando el segundo mes, las cantidades fueron aumentando hasta que, sin darme cuenta, llegue a tener hasta 35 onzas al día y empecé a congelarla, pueden creerlo? Yo hasta ahora no. jajaja 

Recuerdo que un día mi cuñada me dijo que tenía que ser constante y siempre a la misma hora (en este punto sería bueno aclarar que Luciano casi nunca succionó, él tenía la mandíbula un poco débil al comienzo y tuvimos que darle biberón, así que usaba el “saca leche” como le llamaba yo con cariño) y desde que me dijo eso, me volví un reloj andando, cada 3 horas exactas, 20 minutos cada lado, así todo el día, incluso a las 3am, Luciano dormía y yo seguía con la leche, durante 10 meses y medio, luego de ese tiempo, poco a poco se me fue yendo pero tenía las reservas congeladas! Eran una maravilla, así fue que Lu tomó leche materna hasta poco antes de cumplir su primer año. Ojo, la leche materna puede estar entre 2 y 4 horas sin refrigerar, 24 horas refrigeradas y 6 meses congeladas.

Durante todo el tiempo que di de lactar, me cuidé bastante, no tomaba café porque es dañino, alcohol por obvias razones, cigarro ni que decir. Evitaba alimentos con picante, comida cruda tipo ceviche, sushi, mariscos, grasas, porque todo lo que comemos cuando damos de lactar se lo pasamos al bebé. Que más? maní, si mamá o papá son alérgicos a algo, el maní puede desarrollar alergias en el bebé, así que también lo evitaba porsiacaso, pero nada de eso se me hizo tan difícil como dejar los chocolates, jajajaja… eso si fue una completa tortura china, sobre todo cuando veía a mi esposo comerse con un gusto de aquellos, todos, absolutamente todos los chocolates que me regalaron cuando di a luz y porque no podemos comer chocolates? Por qué estriñen al bebé y sufren tanto con eso cuando son pequeñitos que bien vale la pena el sacrificio. Yo me enteré después de que Lu se estriño y mal, así que ya saben!
La lactancia materna, tiene muchos beneficios para el bebé, como formar y proteger su estómago, inmunizarlo frente a algunas enfermedades, proporciona vitaminas naturales para tu bebé, entre otros. Asimismo, también es beneficioso para la mamá, ayuda a recuperar tu peso más rápido, a cicatrizar y regenerar la piel, a minimizar los cambios hormonales que experimentamos cuando damos a luz y la lista es muy larga, prometo ampliarlas en un nuevo post.

Ahora, hay mujeres, que por alguna razón, definitivamente no tienen leche , o tienen mucha y les da mastitis y tienen que cortarla, o simplemente es muy doloroso dar y prefieren no hacerlo,  no se angustien por eso, ni crean que son malas mamás, las leches de formula están muy bien preparadas también para alimentar a nuestro bebé, el vínculo mamá bebé no depende de si le das leche materna o no, depende de cuanta conexión creas tu con enano y el amor que le transmites, la lactancia no tiene que ser un sufrimiento, no es esa su finalidad, así que lo importante acá es que estén tranquilas.

Pero, no se rindan tan fácil, intenten, agoten todas las posibilidades, explotemos la naturaleza y nuestro maravilloso mundo mujer.

Un beso, 

¡Las quiero!

Mamitis

jueves, 8 de mayo de 2014


Desde que Luciano nació tuvo mamitis, dicen…  será que estuvo 8 meses dentro de mi vientre latiendo con mi corazón, alimentándose de mí y escuchando mi voz, mis canciones y mis historias todo ese tiempo los 240 días que fuimos uno? Que quiere decir la palabra mamitis?  No saben cuántas veces escuchaba cuando Lu era pequeñito que tenía mamitis, que le iba a hacer daño cuando sea grande, que iba a impedirle sociabilizar con otros niños, que no iba a poder dormir solo ¿Qué, acaso sigue durmiendo contigo? Que no iba a poder comer solo, que cuando vaya al nido iba a llorar mucho por no poder separarse de mamá, que yo no iba a poder tener vida por estar pegada a él todo el día, que me fuera y no le dijera que me voy, que me esconda para que no me vea irme, que lo deje llorar si llora, que no lo cargue mucho porque eso aumentaba la mamitis y la dependencia de brazos, que es un llorón, un engreído y un malcriado porque quiere estar con mamá todo el tiempo, que él tiene que ser independiente… y todas esas cosas que nos dicen a las mamás primerizas verdad? Que en definitiva la mayoría son en buen sentido y sin mala intención, pero vamos, a veces es mejor no decirlas ¿no creen?  

Pero voy a contarles mi experiencia con la mamitis y todo lo que menciono arriba, primero la mamitis es un término utilizado en adultos, que luego fue tergiversado y adaptado a los niños. Que no iba poder sociabilizar con otros niños: Luciano es recontra sociable, hace más amigos que los que ha hecho su mamá en toda su vida. Que no iba a poder dormir solo: Luciano ahora pide que lo lleven a su cama a dormir (y eso que tiene “mamitis”). Que no iba a poder comer solo: ahora agarra su tenedor y su cuchara y no deja que mamá le dé así se le caiga media cuchara al piso. Que cuando vaya al nido iba a llorar mucho, pues fue uno de los pocos niños que no lloró cuando entró al nido (la que lloró fui yo y a moco tendido, literalmente). Que no iba a tener vida por estar pegada a él, pero si mi vida está a su lado, no quiero otra vida sin él y crecen tan rápido que miles de momentos se pasan en un instante y no me quiero perder ni uno. Que me esconda para que no me vea irme o que no le diga que me voy: Luciano ahora, cuando le digo que me voy no llora y me dice ya mamá porque sabe que regreso, nunca, desde que era pequeño me fui sin decirle que me iba porque si no, en vez de no llorar, iba a crecer con la inseguridad de que su mamá en cualquier momento desaparecía. Que lo deje llorar, que no lo cargue, que es un llorón, un engreído y todo lo demás: a Luciano lo cargo a cada rato pero lo ayudo a avanzar solo cuando lo necesita, lo dejo llorar cuando hace pataletas, no cuando me está pidiendo que no me vaya o que tiene sueño o hambre o que no le gusta un lugar, no creo que sea engreído por eso.

Los hijos crecen muy rápido, y solos empiezan a explorar el mundo, pero tienen que tener la seguridad y el respaldo de alguien para empezar. Ya cuando estén listos, los dejaremos volar y los ayudaremos en cada paso que den, verdad? Así que, mi consejo en este post es que carguen a su hijo las veces que quieran, que les den de comer, los arropen, les canten, los abracen, los mimen y siempre les digan que van a salir, sólo fortaleciendo su confianza y seguridad ellos se sentirán capaces de “volar solos” mientras tanto, aprendamos nosotros de ellos cada día, que tienen tanto por enseñarnos.

 

Por fin nació… y con el nací yo.

martes, 6 de mayo de 2014


Uy que emoción, ya nació el gordo, eran las 10:47 am cuando me operaron, 11:30 cuando pasé a sala de recuperación y 4 de la tarde cuando entré a la habitación. Luciano nació con 2.345 kls y 47 cmts era chiquitito y se quedó en la incubadora hasta las 9 de la noche, yo lo vi cuando nació y después no pude verlo hasta las 9:00pm, pueden imaginar que largas se hicieron las horas ese día? Parecía que nunca iba a acabar, encima que no podía hablar y créanme que no hay peor tortura para mí que no poder hablar, jajaja aunque César dijo que fue el mejor día de su vida y quiero pensar que lo es porque nació Luciano solamente, jajajaja….

Cuando lo cargué por primera vez sentí algo que nunca había experimentado, estoy segura que todas sintieron lo mismo, tenía una alegría que no puedo explicar con palabras, sólo lloraba, eran muchas emociones, sentía que el corazón se me hacía chiquito y se hinchaba a la vez, era como si vivía en un mundo distinto al que había estado hace 5 minutos atrás, me sentía otra persona, dejé de ser Silvana para ser la mamá de Luciano, él ya estaba en mis brazos, y lo vi tan pequeñito e indefenso que juré que nunca permitiría que nada malo le pase, ahí entendí la frase que dice “una mamá protege a sus hijos con uñas y dientes”, me sentí súper poderosa y bendecida, sobre todo. Amé sus ojos, sus labios, sus manitos, sus bracitos, amé cada parte de su cuerpo y cada rincón de su corazón, ese día, mi corazón se fue de mi pecho y en su lugar entró el corazón de Luciano, sólo él empezó a ocuparlo y se adueñó de cada latido, fue una sensación mágica, él y yo ya no éramos uno, pero siempre seríamos dos corazones latiendo en uno solo, porque el siempre estará conmigo…

No tengan miedo, carguen a su bebé las horas que sean necesarias, yo pensaba que no iba a saber cómo cargarlo, pero lo cargué como si fuera experta y juro que no quería que se lo lleven, quería mirarlo, cargarlo, verlo dormir, asegurarme que respiraba, alimentarlo, cambiarlo, quería estar con él en ese momento todo el tiempo pero… ME DORMÍ! … Pueden creerlo? Me dormí!.  Lo tuve en mis brazos, estuve con el cómo una hora, más o menos y luego me dormí! Creo que las noches previas que llevaba sin dormir por la preocupación desaparecieron el instante que lo tuve entre mis brazos, a cuantas de ustedes les pasó lo mismo? J  

¿Ya va a nacer?


Recuerdo que estaba preparada para recibir a mi gordo, mi maletín y el de Luciano, todo en la lista que me habían pedido en la clínica estaba check semanas atrás. Luciano vendría el 20 de julio apróx. según las fechas del ginecólogo, pero, como siempre me pasa no sé porque, mi médico estaba de viaje, entonces yo estaba rezando para que Luciano espere a nuestro doctor que regresaba el 6 de julio, pero Lu se quería adelantar, hombre tenía que ser, nunca pueden esperar! Jajaja  

El 1ero voy a mis controles (los tenía cada dos días) y me dicen que todo estaba normal pero que si por algún motivo no sentía al bebe fuera inmediatamente al doctor (esto por un choque de auto que tuve un par de semanas antes que felizmente no fue nada grave) naaaa dije, yo estoy tranquila, el está tranquilo, nos esperamos al 6 que llega Jaime (mi gine) y todo tranqui. 

Pero más o menos a las 6 de la tarde, si será contreras este gordo, le empecé a hablar y nada, me comí un chocolate (lo cual lo hacía brincar en una) y nada, justo mi mamá había preparado arroz con leche, me comí media olla creo y nada (y de haber sabido que no comería hasta dos días después, me comía la olla entera, jajaja!) caramelos, más chocolates, milo, azúcar directo a la vena en una y nada… la espera ya empezaba a desesperarme, y ya habían pasado como 6 horas de la última vez que lo sentí, a las 10 de la noche le dije a César vamos a la clínica ya! llegamos y en los monitoreos mi gordo no se sentía, ya se imaginarán como estaba yo verdad? Era un manojo de nervios, después de comerme dos chocolates más, contra mi voluntad porque estaba a punto de vomitarlos, pero muy amablemente obligada por la obstetra, se sintió, pateó, se movió, se despertó creo yo el flojo! Y en ese momento respiré…

Hasta que me dijeron te internas hoy y mañana te operamos a primera hora… juat? Pe pe pe pero si faltan 3 semanas? Que te operas mañana… pero no está mi ginecólogo? Que te operas mañana… y si no está formado del todo? Que te operas mañana!!! Bueno pues, así cualquiera entiende. Entre en shock, era la una de la mañana, no había llevado absolutamente nada de todo lo que había preparado, ni siquiera su ropita! Pero ahí estaba mi esposo, como buen papá se ofreció muy cariñoso y amorosamente a ir a la casa a traer todo y regresar al día siguiente a entrar al parto PLOP jajaja... pero fue buena elección porque yo no pegue el ojo en toda la noche  y si lo veía dormir plácidamente juro que lo pellizcaba jajajaja …   

Estaba ansiosa, moría de miedo, quería que él esté preparado, no quería apurarlo, estaba muy angustiada y a la vez loca por verlo, esa noche mi mamá se quedó en la clínica conmigo y al estar a su lado, mirándola, supe que tendría que esforzarme mucho, muchísimo, por ser aunque sea la mitad de lo buena madre que es ella y creo que lo lograré, porque la tengo de ejemplo, que haríamos sin nuestras mamis…  
 

Mi primer hijo… bienvenidos los cambios!

domingo, 4 de mayo de 2014


Tener un hijo hombre es lo más hermoso que me ha podido pasar y eso no quiere decir que no quiera tener una hija mujer, porque no saben lo que disfruto de mis sobrinas! Pero el caso es que por alguna razón, quería que mi primer hijo, fuera hombre y es más, yo sentía que iba a tener un hijo hombre, desde el primer día que supe que estaba embarazada lo sabía, Cesar decía que era mujer y yo le decía que era hombre, él le hablaba como princesita y yo le decía que no le hable así porque lo podía hacer sentir mal, jajaja...
Conforme pasaban los meses, él iba creciendo dentro de mí y con el crecía mi seguridad de que era hombre, me lo decía algo que, hasta ese momento no sabía que tenía, el famoso 6to sentido, pero imagínense que a pesar de saber que era hombre, no tenía un nombre para él, era una cosa de locos! Hasta que un día se confirmó, hombre! A buscar el nombre, nombre encontrado! En esos momentos fue que entendí que mi vida empezaba a tener un color distinto, no lo tenía en mis brazos aún, pero ya lo amaba y lo amaba con cada parte de mi ser, durante 27 años me había preparado para estar con el, para tomarlo entre mis brazos, para jugar, para mirarlo dormir, y también entendí que un hijo te cambia la vida por completo...
Con esos cambios empezaron las nauseas, los olores que no toleraba, el alcohol al costado de mi cama, los caramelos de limón en mi cartera y a veces porque no, el limón entero, los cambios de humor más frecuentes, lloraba hasta porque la granadilla llegó rota del supermercado... hablando de comida, odiaba comer verduras, ¿ustedes no? nunca en mi vida había comido una, los esfuerzos de mi hermana por tenerme horas en la mesa hasta que comiera el perejil o la cebolla china sin escarbarla del plato no habían sido suficientes, ni el tomate escondido en la servilleta o la lechuga debajo del centro de mesa de mi mamá pudieron conmigo, hasta que Luciano asomó su cabecita en la ecografía y supe que tenía que comer verduras por el, y ahí estaba mi amigo el brócoli, la alcachofa, el espárrago, la betarraga, zanahoria, tomate, cebolla, apio, me volví a encontrar con la lechuga, el perejil, la cebolla china y todas las verduras habidas y por haber, y ni que decir de las frutas, nos hicimos mejores amigas, jure que después de dar a luz nos separaríamos pero luego vino la lactancia y luego el ejemplo que hay que dar de comer verduras para que el bebe coma, así que ya entendí que seremos amigos por el resto de nuestras vidas! Jajajaja o al menos, hasta que mis hijos se casen y no vean que mamá y las verduras no se llevaron bien nunca! Jajaja
Bueno, luego tocó ver el cuarto donde dormiría, daba a luz en julio y el cuarto del bebé ya estaba listo en abril, jajaja un poco exagerada ¿no? jajaja tejí ropones, colchitas, pinté las paredes del cuarto, decoré cada cuadro o pintura que hay en el cuarto del enano, escogí el principito porque eso es lo que él es para mí, mi principito, mi inocencia, mi espíritu, mis sueños, mi universo, mi todo…
Disfruten esperando a sus peques, disfruten las náuseas, los mareos, el sueño, las ganas de ir al baño todo el día, el calor, el insomnio, disfruten cada minuto de su embarazo porque cada síntoma que tenemos es un cambio más en el bebe, nuestro cuerpo está cambiando, haciéndose un mejor hogar para ellos, están acomodándose en nuestro cuerpo, que será su casa durante los siguientes 9 meses, descuiden que todos esos síntomas se van, y se olvidan muy pronto, el primer día que tienen a sus hijos en brazos, y todo se convierte en una hermosa historia para contar,  si lo sabremos nosotras ¿no? :)