Entre golpes y... chichones!

martes, 30 de diciembre de 2014

La primera vez que Luciano se cayó de la cama, lo llevé corriendo al pediatra desesperada, éste último me miró con ternura y me dijo que ese era el primer golpe de muchos… y cual boca de brujo así fue.  Aprendí a vivir con los golpes cuando empezó a caminar, a treparse por los muebles, a correr o cuando le agarró gusto al scooter, aunque les confieso que mi corazón se hace chiquito y grande a la vez, late fuerte y pega brincos cada vez que eso pasa, a veces parece que se va a salir del pecho, pero lo peor de todo es que sé que no puedo evitarlos por completo, a menos que me ate a su zapato o me convierta en su sombra (lo cual casi casi he hecho por estos dos años sin mucho resultado, ya que igual se ha dado varios trancasos contra la pared, el suelo, la mesa o la cama, y han sido tantos que ya he perdido cuenta de los chinchones o moretones que he tenido que curar y de todas las veces que me he puesto a llorar con él... Nadie me dijo que esto de ser mamá venía con pequeños pre infartos diarios.

La semana pasada fue la peor caída que Lu ha tenido hasta el día de hoy y les confieso que me paralicé, no se lo dije a nadie pero sentía que las piernas me temblaban y tenía un montón de miedo, la respiración se me iba cortando por momentos y sólo quería abrazarlo y llorar, llenarlo de besos y que nada le pase. Estábamos en la casa de playa de mi cuñada y por bajar las escaleras (supongo que rápido) se tropezó, y se cayó, no se rodó porque se estaba agarrando de la baranda y su brazo se le atracó y eso lo detuvo, cuando corrí a abrazarlo (el estaba con su tío y su mamá) le pregunté donde se había golpeado, al agarrar el lugar en su cabeza que el señalaba casi me desmayo, nunca en mi vida había visto un chinchón tan pero tan grande, no había pasado ni un minuto desde que el se cayó hasta que yo llegué y le había salido un bulto como de centímetro y medio o dos, sin exagerar.

Tengo que admitir que entré en pánico, cuando estoy sola puedo reaccionar más rápido pero cuando estoy acompañada me vuelvo una completa inútil. Empecé a llamar a mi esposo y salí corriendo a buscar algo helado que ponerle en la cabeza. En ese momento le pusimos de todo, hielo, carne helada, lavamos su cabeza en agua fría, papa partida por la mitad, monedas, apretando un poquito para que baje la inflamación, una vez que bajó un poco le pusimos Hirudoid, el lloraba como descocido y yo con él por supuesto, pero luego de 5 minutos de ponerle todas esas cosas el chinchón bajó a la mitad.

En ese momento me acordé de lo que hizo el pediatra la primera vez y empecé a preguntarle quien era, donde estaba, que estaba haciendo, cuantos años tenía y todo lo que se me ocurría y el iba respondiendo muy fácil. Finalmente, le pregunté si quería jugar y me dijo que sí, fuimos a jugar y no me despegué de su lado por el resto del día. Me sentía culpable, a pesar de saber que no es cierto, que puede caerse a mi costado, o al de César y que no lo podemos evitar, aún así, me sentía sumamente culpable, sentía que yo debía de haber estado con él ¡que sensación más fea!

Esa noche pensé en las recomendaciones del doctor de como actuar cuando se produce una caída o golpe fuerte y quiero compartirlas con ustedes. Primero debemos saber que no podemos evitar todos los golpes, caídas, semicaidas, o heridas porque no somos super mamás (por más que quisiéramos) y además son parte del proceso de exploración y crecimiento, pero lo que si podemos es saber que hacer cuando eso pasa y como actuar.

  • Tratar de estar tranquilas para transmitirle tranquilidad al bebé o pequeño, si nota que estamos nerviosas se pondrá igual (esa va pa mi!)
  • Se debe poner inmediatamente hielo o carne helada en el chinchón o la parte golpeada, aplicando un poco de presión.
  • Aplicar una capa de crema para golpes.
  • Hacerles preguntas que tengan cierto tipo de razonamiento como quien es o cual es su nombre, donde está, que está haciendo, quienes son sus papás. Si el bebé aún no habla se puede hacer actividades de equilibrio como que camine para adelante o para atrás (si es muy pequeño consultar con su médico)
  • Una vez que todo pasó el niño debe seguir con sus actividades normales como comer, jugar, pintar o lo que le gusté hacer y dormir siestas (no mayores a 40 minutos) 
  • Se debe tener en observación por 24 horas, dentro de las cuales de presentarse algún síntoma extraño como vomitos, naúseas, mareos, fiebre, escalofríos, sudor o cansancio desmedido se tiene que acudir a un centro médico de inmediato.


Espero que les sirva, pero más aún espero que no tengan que necesitarlo y si saben de alguna recomendación más, por favor compártanla conmigo también =) 





Un beso grande!
¡Los quiero!
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Feliz Navidad!!!

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Ya estamos a pocos minutos de que nazca el niño Jesús y quiero desearles que tengan una navidad hermosa, una navidad en familia, donde cada uno sea la pieza más importante de esta noche. No importa si tenemos uno, dos o tres regalos bajo el árbol, lo más importante de todo es estar juntos, darnos muchos besos y agradecer a Dios que podemos abrazarnos una vez más. Agradecerle por tanto amor, tantas bendiciones y por nuestros regalos más bellos que son nuestros hijos, nuestros esposos (as), nuestros padres y toda nuestra familia. 

Que Dios los bendiga siempre y que derrame en cada uno de sus hogares todo su infinito amor y mucha salud para cada uno de ustedes!

¡Los quiero!





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Tips para forrar regalos

martes, 23 de diciembre de 2014

Y llegó la navidad, aún no puedo creer que rápido se ha pasado el tiempo!!! Estos días todo el mundo está corriendo de acá para allá, las colas para comprar son interminables y para forrar los regalos aún más, así que tenía dos opciones, forrarlos yo sola o mandarlos a forrar. Esto último es súper práctico y cómodo y es lo que mi yo interior me dice todos los años que haré la próxima vez, pero al año siguiente mi yo navideño se apodera de la situación y no lo deja ¿les ha pasado? jajaja...  la verdad es que desde que aprendí a forrarlos me divierto haciéndolo, ya que puedo personalizarlo, ponerles mucho cariño y hacer que se vean súper, como esos regalos que vemos siempre en la tele (a mí me encantan los de cintas y moños grandes!) y ese es el tema de este post, forrar regalos de película, pero en casa, de manera fácil, rápida, económica y sobre todo divertida! :)

Les dejo 6 pasos para lograrlo y además un video que preparé especialmente para ustedes sobre cómo hacer los moños =)

1.- Utilizar papel seda o papel crepé y cinta de papel o de agua. Mi secreto es comprar el papel seda en Tai Loy  pero shhhh "al por mayor" un cuadernillo de 24 pliegos de papel seda cuesta nada más y nada menos que S/. 1.85 ¡les apuesto que no sabían! Jajajaja… yo compré rojo, blanco y verde, como son casi transparentes y muy delicados se tienen que utilizar dos pliegos por regalo, lo cual nos alcanza, dependiendo del tamaño del regalo, para 10 o 12 aproximadamente. 

2.- Las cintas de papel están de remate en todos los supermercados: 60% en Wong, 80% en Paris y 5x1 en Sodimac. ¡INCREIBLE! corran que son lo máximo! =)

3.- Hay un papel súper lindo, que yo utilicé para el regalo especial de mi hijo, también lo compré en Tai Loy, es de color blanco con estrellitas doradas, este es un poquito más caro, cuesta S/. 3.50 el paquete de 3 pliegos, es decir algo de 1.15 por pliego (pero vale la pena, se ve hermoso ¿no creen?)

4.- Los moños con cinta de agua son muy fáciles de hacer (con molde) se los estoy poniendo en foto también, pueden imprimirlo y seguir los pasos o si prefieren lo dibujan en cartulina o cartón, es mucho más facil moldearlo de ahí ;) 

5.- También podemos pedir el papel de regalo que te dan en la tienda donde hacemos las compras y forrar en casa con él, pero dándole otras formas y aprovechándolo un poco más.

Les dejo un video que hice para ustedes sobre cómo hacer los moños con cinta de agua y las de tela =) ¡Que comience la magia!





Si se dan cuenta, el secreto está en el papel y la cinta, por eso que es más bonito usar papel kraft, seda o crepé, porque al ser de colores enteros nos permiten jugar más con los accesorios. Si notan la diferencia entre cada regalo es la forma como va la cinta, una está horizontal, otro está cruzado, otro vertical y el tamaño de lazo (el cual es muy sencillo de hacer como ya vieron). 




Molde pequeño  (tamaño 10 cmts de diámetro)

Molde grande  (tamaño 13 cmts de diámetro)
Finalmente, algo que me gusta hacer mucho es utilizar el papel kraft, lo bonito es lo decora Luciano, pone sus huellitas (manos y pies) en tempera de colores, eso hace que todo tenga valor sentimental, pueden encontrar el tip sobre esto, dándole click en este enlace.

También se pueden usar otros accesorios como botones, papel lustre de colores o cartulina, hilo y mucha imaginación. Esta vez yo no encontré papel kraft =( así que no pude utilizarlo, pero aquí les dejo una linda foto que encontré de modelo.

Fuente: Página La maleta de una au pair
Espero que les guste y les sirva, quise colgarlo más temprano, pero mi hijo hoy no me dejó ni un ratito!


***SORTEO!!! Tenemos un pequeño sorteo express: Una caja de 33 Play-Doh "Ultimate Rainbow Pack" :) Lo único que tienen que hacer es seguirnos en facebook y/o twitter, compartir este post, etiquetar a dos amigos invitándolos a seguirnos y listo! =) El nombre del ganador sale el 25 de diciembre :)

¡Los quiero!

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En el cine... por primera vez!

jueves, 18 de diciembre de 2014

Hoy fue la primera vez que fuimos al cine con Luciano y no saben todo lo que sentí, no recuerdo cuando fue la última vez que ir al cine para mí fue tan emocionante (no te resientas amor, pero sabes que es otra cosa jajaja) ha sido todo un acontecimiento, desde la mañana, cuando despertó le dije que iríamos al cine y le expliqué que cosa era, que íbamos a hacer allá, que vendían y sobre todo qué íbamos a ver, le enseñé el tráiler de la película por internet y le gustó.

Aunque creo que, no, no creo, definitivamente la más emocionada era yo, contaba las horas que faltaban como si fuera una niña chiquita, tenía todo calculado, la hora en la que saldríamos, a que cine, que película, pero lo que no tenía previsto era la emoción tan grande que iba a sentir al verlo ahí, sentado en el cine, mirando la película y comiendo su canchita tan feliz.

Confieso que cuando llegamos, mientras esperábamos la canchita y que fuera hora de entrar a la sala, tuve miedo de cómo se comportaría adentro, porque si bien es cierto le había explicado qué íbamos a hacer ahí, era la primera vez que él iba a un lugar así, cerrado, oscuro, con el volumen tan fuerte, la pantalla tan grande, donde no se puede hablar. Todo lo que a nosotros, a estas alturas del partido, nos parece tan normal, para ellos es completamente nuevo,  no sabía si me estaba apresurando en llevarlo, si era muy pequeño aún y no estaba preparado, si lloraría, si se asustaría y querría salir corriendo, no sabía qué pasaría y el no saberlo me angustiaba. Pero a la vez estaba súper feliz y emocionada, verlo al costado mío comprando las entradas, la canchita,  correr por todos los lados de aquí para allá, escuchar su risa o cuando me “ayudó” a llevar la bandeja de canchita (claro que lo único que quería era no separarse de ella! Jajaja) todo eso me ponía feliz.

Cuando entramos a la sala y la vio oscura me agarró fuerte del pantalón, sentí como titubeó, no sabía si seguir caminando o no, pero lo sostuve (con mi tercera mano, no sé de dónde ni cómo logré sostenerlo con todo lo que tenía encima) y fue algo instantáneo, al sentirse seguro entró y subió las escaleras tranquilo, se sentó y empezó a ver todo con una carita de asombro única y yo estaba, literalmente babeando, mi bebé, mi pequeño más grande tesoro, estaba ahí sentado en el cine por primera vez y eso era otra muestra de que cada vez está más grande, más niño y menos bebé. (aunque para mi siempre va a ser mi bebé, aún cuando tenga 30 años jajaja)

Disfrutó toda la película sentado en su asiento comiendo canchita (bueno casi toda) 15 o 20 minutos antes de que acabe se paró y se pasó a los asientos de adelante y empezó a inquietarse hasta que encontró su lugar perfecto a mi costado, pero en las escaleras jajajaja… como la sala del cine estaba medio vacía (por el horario y la película supongo) no hubo mayor inconveniente.

Y eso que no fuimos con Luciano sólo, fuimos con su prima, que casi tiene su misma edad, ella es unos meses mayor y les digo un secreto? Me encantó tener a dos pequeños de mi mano, caminar juntos, reírnos, jugar, comprar, hacer malabares (mi cartera, la cartera de Mika, la mochila de Lu, la bandeja con la canchita, las bebidas y encima el celular para tomarles foto jajaja) sí que es muy diferente, es otro terreno, más chamba también, Mika ya va al baño sola, así que a mitad de película tuve que salir corriendo para llevarla  ¡pero qué lindo se sintió! He decidido que el 2015 será mi año de a 4! Jajajaja….  Claro que si me preguntan de qué trato la película, probablemente mi respuesta sea, no sé, la vi a medias, pero la disfruté enterita, cada minuto que duró.

Definitivamente la experiencia de hoy en el cine, fue tan hermosa como la imaginé y quiero compartir con ustedes  5 recomendaciones que tuve en cuenta para llevar a Lu al cine:

1.- Antes de ir, explicarles que es, no hay que asumir que ya saben porque para ellos es una experiencia completamente nueva, comentarles todo lo que encontrarán para que sepan a lo que van, desde cómo es la sala, hasta que no se puede hacer ruido y si quieren pueden enseñarles el tráiler de la película (cosa que así saben lo que van a ver).

2do: Escojan una película corta y totalmente en español, la que vimos hoy día duró 90 minutos (los primeros 70 llamaron su atención sin parpadear, los últimos 20 le costaron un poco).

3ero: A la hora de comprar las entradas, escojan asientos en el pasillo, será más fácil poder salir al baño, o si se pone a llorar o algún imprevisto (y como seguridad también).

4to: No se asusten si el bebé se pone a llorar en la sala, en plena película, todos los bebés reaccionan de diferente manera, si se asusta y llora, lo recomendable es salir un rato a conversar, hasta tranquilizarlos y convencerlos de regresar, sin ponerse nerviosas por las demás personas. En caso el bebé no quiera entrar de nuevo, no hay que insistir ni obligarlos, si no se sienten cómodo en esa oportunidad hay que regresar cuando esté más grande, porque si los obligamos, los asustamos y van a tardar un poco más en tener confianza de nuevo para entrar.

5to: Tener a la mano pañitos húmedos, alcohol en gel y pedir asientos de bebé (son como cojines que los van a levantar un poco más para que puedan ver la película sin dificultad)

Espero que les guste y les sirva!
Un beso y a disfrutar la película :) 



Jum, de aquí nadie me mueve jejeje


Asuu cuanta canchitaaaa! 


Un reno gigante.... no se vale pestañear =)

Mi niño - bebé <3
Niko, el reno travieso =)


Pd: Yo supe que estaba preparado para ir al cine (o al menos lo supuse) cuando en la casa aguantaba ver toda una película sin intentar bajarse a los 15 minutos...


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Mi Milagro Guadalupano...

viernes, 12 de diciembre de 2014

Y el día llegó y yo estaba más emocionada que todos en el avión, no me iba a ir a Cancún ni a la Riviera Maya, me iba a ir a la Basílica de la Virgen de Guadalupe y era un sueño hecho realidad, una promesa que cumplir, un beso que mandar, una flor que entregar y tanto, tanto que agradecer, sentía que no iba a saber por dónde empezar…

Hoy es día de la Virgen de Guadalupe, la morenita más bella del mundo, a quien amo con todo mi corazón, y a quien hace un año tuve el privilegio de ir a visitar a su casa y les tengo que confesar que parecía una niña, estaba muy emocionada, contaba los días que faltaban para llegar y cuando estuve allá, frente a ella, sentí una paz tan grande, sentí que el mundo se detuvo y que sólo estábamos ahí Ella, Luciano y yo, abrazaba tan fuerte a mi hijo y la miraba, tenía en mis brazos su más grande milagro, mi hijo.

A Luciano se lo encomendé el mismo día que me enteré que estaba embarazada, que fue el mismo día que tuve mi primera amenaza de aborto y Ella, junto al Señor de los Milagros lo cuidaron, lo protegieron y me dieron la tranquilidad que necesitaba. Lo mismo pasó un par de semanas antes que naciera, yo no sabía que mi placenta se había envejecido y que ya no alimentaba a mi hijo, hasta que un día mientras manejaba el carro con mi mamá, tenía cerca de 8 meses, me chocaron, producto de ese choque me llevaron al doctor por un tema rutinario, para comprobar que estaba bien y ahí fue que me entere que mi hijo no estaba alimentándose, empezaron los monitoreos diarios e interdiarios, yo estaba tan angustiada, tenía tanto miedo y una semana después me operaron de emergencia por que mi hijo no se movía ni con todo el chocolate del mundo (lo cual en un día normal hacía que bailara zamba dentro mío jejeje), si no hubiera sido por ese choque, no me hubiera enterado de nada, en ese momento le reiteré a la Virgencita la promesa que le había hecho durante el embarazo, que si mi hijo nacía, se lo llevaría antes del año a su Iglesia, a presentárselo...

...Y ese día, parada frente a la Virgen de Guadalupe, con mi hijo en brazos, supe una vez más, que los milagros existen, que la Fe es lo único que realmente alimenta el alma, que no debemos perderla nunca, por más difícil que sea el momento, por más doloroso que sea, siempre está ahí nuestra madre dispuesta a escucharnos si le hablamos con el corazón, Ella es madre como nosotras y ha sentido en carne propia el amor y el dolor de un hijo, hablemos con ella como se habla con una madre. 

La oración, el agradecimiento y el amor, son fuerzas que mueven el mundo y que todo lo pueden. Enseñemos a nuestros hijos a rezar, a creer, a agradecer la vida, porque no sólo es un derecho que tenemos, es un milagro, cada parte de nuestro cuerpo es un milagro, regresar a casa en la noche y poder abrazar a nuestros hijos, es un milagro. 

¡GRACIAS Virgencita de Guadalupe, Gracias por TANTO!
¡FELIZ DÍA!

¿No estoy aquí, yo, que soy tu madre? ¿No estás bajo mi sombra y resguardo? ¿No soy, yo, la fuente de tu alegría? Virgen de Guadalupe.



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Protección Solar!

martes, 9 de diciembre de 2014

Y llegó el verano yeeeee desde hace unos días el sol nos está alegrando las mañanas y cada vez se hace un poco más intenso ¡que rico!...Ver a Luciano treparse por todos los juegos de los parques iluminados por los rayos de sol, ir a la playa, correr por la arena, mojarse sus piecitos en el mar, intentar armar castillos o túneles y terminar todo enterrado jajaja, es una delicia… definitivamente, es la época del año que más me gusta, y creo que a el también, aunque aún no me lo diga jajaja... 

Pero también es una de las épocas del año que más miedo me da (desde que soy mamá, claro) ¡qué bárbaro! parece que me hubieran cambiado de chip, qué se me iba a ocurrir antes ponerme bloqueador en la playa, si lo único que quería era tomar ese colorcito carbón encendido jajajaja y podía pasarme horas de horas bajo el sol y justo entre las horas pico jajaja pero ahora, lo único que pienso es como proteger a mi hijo del sol y disfrutarlo al mismo tiempo, sin volverme paranoica (que ya en mi modo normal lo soy!)

Recuerdo el primer verano de Luciano, el tenía 6 meses y yo un poco de miedo y un montón de preguntas sobre qué tanto debía o no exponerlo al sol, que bloqueador usar, qué factor de protección (ni siquiera sabía que era el factor de protección!) cada cuanto tiempo, entre otras cosas. Así que cuando se acercaba al verano, fui con mi listota de preguntas (como todos los meses) a interrogar al pediatra y así fue como descubrí unas cositas que aquí se las resumo:

Primero que nada ¿que es el factor de protección solar que vemos en los frascos de bloqueador? Es el indicador del tiempo máximo que puede estar una persona expuesta al sol sin quemarse o tener que re aplicar el protector solar, depende del tipo de piel y de la edad que tenga. Para calcularlo se multiplica el factor por 10, es decir un FPS 25 es igual a 250 minutos, equivalente a 4 horas de protección (pero igual se recomienda aplicar el producto nuevamente cada 2 horas)

1.- Los bebés menores de 6 meses no pueden (o no deben) usar bloqueador, porque su piel es muy sensible y delicada a los componentes químicos de ese tipo de cremas, por lo que no deben estar expuestos por mucho tiempo a los rayos directos del sol, es preferible estar debajo de una sombrilla.

2.- A partir de los 6 meses es recomendable utilizar un protector solar indicado para niños pero libre de perfumes, colorantes y filtros químicos, con factor de protección solar 25-30. Son mejores los que tienen micropigmentos, puesto que reflejan los rayos UV para que no penetren en la piel y los hace compatibles con pieles extra sensibles o atópicas, como la de Lu cuando era pequeño. Eucerin tiene uno muy bueno!

3.- A partir de los 12 meses lo recomendable es aplicar un bloqueador con factor 50, de preferencia aún sin perfumes ni colorantes  y resistentes al agua. Esto debido a que a partir del año los bebés ya tienen más actividades bajo el sol y por más tiempo.

4.- No es recomendable usar un bloqueador que contenga repelente al mismo tiempo, lo mejor es aplicarlos por separado (primero el bloqueador y luego de 10 minutos el repelente)

5.- El bloqueador hay que aplicarlo en casa antes de salir, para que tenga unos minutos de acción antes de la exposición al sol y hay que volverlo a aplicar cada dos horas, por más que el bloqueador sea resistente al agua y/o no se haya bañado en el mar o la piscina. Se debe poner en todas las partes expuestas al sol, sin olvidarnos de los pies, detrás de las orejas y/o el cuello (Una vez me olvidé de mis pies y quedaron bien marcadas las tiras de mi sandalia jajaja)

6.- Es importante tomar bastante agua en el verano, recordemos que el sol deshidrata con mayor facilidad y los niños queman energías bastante rápido, por lo que debemos darles mayor cantidad de agua y/o jugos frescos, pueden ser pequeños sorbos pero continuos.

7.- En cuanto a las ropas de baño, ahora la mayoría tiene protección UV y son excelente para los peques, yo pensaba que se iba a morir de calor ¿? jajajaja pero son bastante frescas y les cubre la mayor parte del cuerpo, hay enteras, sólo polo, sólo short o hasta faldita me parece...  

8.- Los sombreros son infaltables, tenemos que tener siempre uno en la cartera. Hay de varios modelos, los tradicionales o los que les cubren las orejas (chavitos creo que les dicen!) y son ideales para los más pequeñitos y los gorritos de siempre. Los lentes de sol son opcionales, sirven más para deleite nuestro, nos derretiremos mirándolos!!! jajajaja (pero si van a ponerles lentes, busquen los que tienen protección UV)

El verano es hermoso y se puede disfrutar riquísimo si tomamos la precaución adecuada. ¡Ay Dios mío, ya sueno a mi mamá! jajaja... y espero que mi hijo no se corra de mi a la hora de ponerle el bloqueador como me corría yo de ella.. jajaja 


A disfrutar del sol con cuidado...

Sin olvidarse del sombrero... 

Listo para la playita...  ¡Chicas allá voy! 

Tabla de Factor de Protección Solar - Oriflame



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La ley de Murphy me persigue...

viernes, 28 de noviembre de 2014

No sé si les ha pasado a ustedes, pero a mi desde que soy mamá me pasa y últimamente, bastante seguido, Murphy y sus leyes vienen a visitarme cuando menos lo espero jajajaja, ponen de cabeza todos mis planificados días (o nada planificados también!) y me juegan miles de travesuras.... 

Cuando Luciano era chiquito, salir con él era todo un tema, los primeros meses no salíamos mucho y cuando lo hacíamos era cuestión de llevar el cuarto, la cocina y el baño todos juntos en el carro (mudas de ropa, biberones, chupones de repuesto, pañales extra, y todas las cosas que pudieran imaginar) y no pasaba nada, no necesitaba ni el babero, pero bastaba que me olvidara de alguna, sólo de alguna, para que justamente sea esa la que necesite, se moje, se orine, vomite, pierda el chupón, o lo que fuere :/ jajaja

Cuando fue creciendo pasaba lo mismo, por ejemplo, con el coche, cuando lo llevaba, el gordo quería correr por todos lados, caminar, saltar, ir de la manito, todo lo que sea con tal de no estar en el coche, y cuando no llevaba coche, se quedaba dormido a mitad de camino y ¡hágale pues! Teníamos que cargarlo. Si estaba mi esposo no había problema, pero cuando estaba sola, tenía que cargar bolsas, maletín, cartera, bebé y demás, al estilo supermom :/ (y en la noche terminaba supermuerta) jajaja

La del pañal es infaltable hasta ahorita, se lo cambio y nada, se lo vuelvo a cambiar y nada, vamos a salir, estamos arreglados, todo está acomodado, agarro mi cartera, me paro en la puerta y zaz! Mami caca… ¿quieres ir al baño amor? “no aquí ya” plop! corra a cambiarlo jajaja... 

Aquí va otro, nos vamos de paseo a algún lugar, llevo bloqueador y repelente: hace frío y no hay ni un mosquito… no llevo ninguno de los dos y hay un solaso y miles de mosquitos :0 (Moraleja: ahora llevo los 2 a todos lados, sea verano, invierno, campo o ciudad jajajaja)

Queda un solo plátano, manzana, durazno o cualquier fruta parecida y se lo guardo a el, se lo ofrezco y no quiere comer, se lo come mi esposo o yo (para que no se malogre) y no pasan ni 5 minutos y muere por comérselos  uhm (hasta ahorita no se si esa es Murphy o engreimiento de Lu jajajajaja)

Finalmente y esta es buenaza, es una de las que me ha pasado más de una vez, es más, creo que soy caserita de esta ley de Murphy: No tenemos ningún plan 3 fines de semana seguidos, estamos en casa, salimos al parque, vamos a los juegos, a pasear o nos quedamos viendo alguna peli y la pasamos lindo claro, pero en eso, un sábado cualquiera, tenemos 4 fiestas infantiles el mismo día! Jajajaja ¿Cómo haríamos? Jajajajaja…. O hacemos planes para el fin de semana, después de varios sin hacer nada y justo ese fin se enferma malazo y pucha ni modo, todo se cancela, al día siguiente está más sano que una lechuga fresca jajajaja… ¿Perqueeeee? Jajajaja

Entonces, como moraleja final: ahora trato de no olvidarme nada, aunque parezca un ekeko, llevo todo a cada sitio que voy y a veces hasta exagero, pero como dice mi esposo: mejor es que so so a que fa fa… jajaja

Aunque a fin de cuentas, desde que somos mamás... nosotras planeamos y los hijos deciden jajajaja... 

Cuéntame ahora tu, cuales son tus leyes de Murphy favoritas :) jejeje

¡Feliz fin de semana!


Esta es una de mis leyes de Murphy favoritas jajaja...


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Los buenos modales se contagian...

sábado, 22 de noviembre de 2014

El otro día estaba conversando con un profesor de la universidad, una de esas charlas que voy a extrañar cuando termine, sobre qué es lo que más admiraba en una persona  y  en definitiva para mí, son sus buenos modales y es una de las cosas que estoy luchando para inculcarle a Luciano desde pequeño y que estoy segura, puede hacer que la sociedad cambie. No sé si soy muy chapada a la antigua o algo aburrida como me dicen algunas amigas jajajaja… pero creo que hay ciertas cosas que no deberían pasar de moda y que depende en gran medida de nosotros los padres que eso se logre.

Hace unos días leí un artículo en una revista y encontré una frase que, me pareció, encierra una verdad muy grande y es “La educación de un niño empieza veinte años antes de su nacimiento, con la educación de sus padres” (Napoleón) y es que, tanto los modales como los valores, se aprenden en casa y no se enseñan con palabras, se contagian, se imitan, se predican con el ejemplo.

Decir por favor, gracias y no gracias, son palabras mágicas que pueden mover montañas y más si vienen acompañadas de una sonrisa. Ahora las personas no piden por favor, se está haciendo costumbre ordenar, entrar a una tienda y decir: deme una galleta, 10 panes, subir a un taxi y preguntar de frente ¿Cuánto al Jockey plaza? Nos olvidamos que somos personas y que podemos hacer la diferencia con tan solo saludar “buenos días señor, cuánto me cobraría al Jockey plaza? Cóbrese, por favor, y finalmente, gracias. ¡No nos cuesta nada! Tenemos que enseñarles a nuestros hijos cuan importantes son en la vida diaria, ellos son el reflejo de lo que somos nosotros. Además, creo sinceramente que todo lo que haces regresa y nunca sabes de qué lado de la acera vas a estar.

Siempre me he preguntado ¿De dónde salió la palabra buenas para sustituir un saludo? Si por si sola esa palabra no es sinónimo de nada ¿buenas qué? Buenos días, buenas tardes, buenas noches, eso es un saludo de verdad, y no toma ni un segundo más.

Pero los buenos modales no sólo son las palabras que decimos de cortesía para con alguien, sino también es la forma como nos comportamos. Recuerdo que en una ocasión estábamos en el parque con mi esposo y Luciano, y habían niños que se empujaban en los juegos, saltaban, se codeaban, pateaban y yo estaba angustiada, atrás de Luciano y le hacía señas a César para que viniera, él me dijo están jugando y no puedes evitar que se golpeen. Si, le dije yo, están jugando, pero hasta para jugar se tiene que tener respeto por los demás, y eso lo tenemos que enseñar los padres a nuestros hijos cuando son pequeños: Respeto para no pegarle a otro niño, respeto para esperar su turno, no pueden subir empujándose unos a otros, hay que saber esperar a que te toque, eso no sólo los ayudará para ese juego, sino para todo en la vida, sabrán esperar por lo que buscan, tener la paciencia que se necesita para alcanzar algo que queremos y saber manejar la frustración cuando eso no llega al primer intento.

Si queremos un mundo mejor, tenemos que enseñarles a nuestros hijos a hacer un mundo mejor, empezar por nosotros mismos. A diario vemos personas que  faltan el respeto a los adultos, no ceden el asiento, se hacen los dormidos cuando hay una mujer embarazada parada frente a ellos, se estacionan en el lugar de personas discapacitadas, el bullyng se ha vuelto una especie de cultura en el colegio ¿pero eso en dónde nace? En casa, con pequeñas cosas que hacemos día a día sin darnos cuenta y que están siendo observadas por nuestros hijos, que todo lo miran y todo lo aprenden, son como pequeñas esponjitas que van creando su personalidad ayudadas por el ambiente que los rodea.

Cambiar el mundo no depende del gobierno, ni de la empresa en la que trabajamos, ni del profesor del colegio, cambiarlo depende de nosotros como padres, de cómo eduquemos a nuestros niños.

Es una tarea difícil, pero no imposible. Empecemos por decirles a ellos mismos, buenos días cuando se levantan o buenas noches antes de acostarse, por saludar a la persona que riega el jardín en el parque o a la señorita que atiende en el supermercado, por pedirles disculpas cuando nos equivocamos y enseñarles a hacerlo también, a esperar su turno en los juegos, a no meternos en la cola preferencial en el supermercado, a agradecer cuando nos alcanzan algo, a pedir por favor lo que necesitamos, a respetar a los adultos, a sonreír a pesar de que tengamos un día fatal y así poco a poco, veremos como todo va cambiando a nuestro alrededor.

Trabajemos por el futuro que les queremos dejar a nuestros hijos, porque no estaremos con ellos eternamente y la única herencia real que les podemos dar, es la educación y si nuestros hijos están acostumbrados a ver en casa un lenguaje cortés, lo aplicarán en su vida si o si, sin ningún esfuerzo y lo que es mejor, regresará a ellos, se los puedo asegurar :)



Un buen ejemplo, dice más que mil palabras


¡Espero que les guste!
Un beso grande!



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Re-decorando el cuarto, ya es un niño grande

jueves, 13 de noviembre de 2014


Y ahí estaba yo, parada en la puerta del cuarto de mi hijo sin poderlo creer, miraba la habitación que hasta sólo unos días atrás era la de un bebé y ahora estaba convertida en la de un “niño grande” como dice Luciano, y tengo que admitir que estoy tan emocionada como cuando la decoré por primera vez, cada paso es una aventura nueva que enriquece mis recuerdos con sabor a familia y alimenta el corazón con ese calorcito tan especial…

Abril 2012, 7 meses de embarazo


Mientras miraba la habitación ya lista, pensaba en cuan diferentes son las etapas aunque pareciera que ya hubiésemos pasado por ellas. La primera vez que decoré la habitación la hice pensando en mi bebé, pero con que nos gustara a mi y a mi esposo era suficiente, es la verdad, porque Lu ni cuenta se hubiera dado si su pared era blanca, celeste, amarilla o si tenía pintado un paisaje, un safari o como en mi caso, el principito… Pero esta vez tenía que gustarle a él y estaba ansiosa por que entrara a su cuarto y lo viera, moría por ver esa carita de emoción que tanto me enamora y les confieso que además me comían los nervios... 



No es que haya cambiado toda la decoración, he mantenido la esencia, porque sigue siendo un bebé (y para mí siempre lo será jejeje), pero ya no tiene cambiador, ni sillita baúl, ni incluso, los juguetes de bebé, ahora tiene accesorios para un niño, ¡que mello! jajajaja .... Como un organizador de juguetes, que tenía que mostrárselos porque me parece un hit, es increíble, ocupa el espacio preciso, tiene el tamaño adecuando de las bandejas (ni muy grandes ni muy chicas), los colores son lindos y combinables, y sobre todo está a la altura de los peques, por lo cual pueden agarrar sus juguetes sin ningún problema, sin correr el riesgo de golpearse, de tener que treparse en algo o necesitar de alguien que los ayude a sacarlos. Es ideal para los que no tenemos un cuarto de juego o un cuarto muy grande, como es mi caso, el cuarto de Lu es relativamente pequeño por lo cual no tiene mucho espacio, así que este organizador es, para mi, la octava maravilla.





También le puse una mesita para que pinte, dibuje, juegue con plastilina o lo que quiera, es genial también, y las sillas son del tamaño apropiado para que el bebé, perdón, el niño (tengo que ir acostumbrándome) jajaja...  alcance a la mesa en una posición correcta y no tenga que estirarse ni torcerse, es de color blanco lo cual le da iluminación al cuarto y además las patas de la mesa y de las sillas me encantan, son de lápices de colores! ¿no son bellos?





Los dos los encontré en Sodimac, tanto el organizador como la mesita y cada uno me costó 99 soles, la mesita la armé en menos de 10 minutos, es súper sencilla y el organizador no lo armé yo, pero también es fácil, serán unos 15 o 20 minutos, máximo.

La repisa que está encima de la mesita la utilizo para poner los cuentos y la otra para fotos y juegos de madera (ambas también las compré en Sodimac) y al costado, en el suelo, coloqué un cojín, que con un poco de imaginación, convertimos en su zona de cuentos jajaja, ahí nos sentamos cada vez que queremos leer uno. A veces cuando no puedo hacerlo yo, el va, con cuento en mano y se sienta en su cojín jajaja, le da una apariencia fresca y divertida al cuarto. Lo compré en Casas & Ideas y me costó 39 soles.







En el techo pinté estrellitas de color celeste, me demoré dos o tres días. Primero hice el molde del tamaño que quería, agarré lápiz, cinta masking tape, pintura de pared, me trepé en la escalera y empecé a delinear todas las estrellas en el techo, luego las fui pintando una por una y finalmente, compré esas estrellitas que brillan en la noche cuando apagas la luz, así cuando Luciano esta recostado en su cama, puede mirar las estrellas, le da a la habitación un toque único y bastante cálido.. 




Cuando Lu entró a su cuarto y vio su "nuevo espacio",  no quiso salir de ahí en toda la mañana jajajaja estaba feliz... #Nosigascreciendotanrápido amor, ¿Es que acaso los relojes del mundo están acelerados? Ahora entiendo que cuando me decían que los hijos crecen en un abrir y cerrar de ojos, no estaban bromeando ni me querían asustar, me estaban avisando lo que se venía!  Cuando yo era niña sentía que el tiempo pasaba más lento que una tortuga y ahora tiene una rapidez felina… jajajajajaja

Seguro que mañana estaré re-decorando el cuarto de nuevo, con súper héroes, naves espaciales o trenes... mientras tanto intento no pestañear para no perderme de nada... jajaja

Espero que les haya gustado y si están pensando en redecorar los cuartos de sus peques, les recomiendo estos muebles, en realidad son súper útiles y lindos! =) 

Un beso, 

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Historias de mamá...

sábado, 8 de noviembre de 2014

Todo comenzó una tarde cualquiera... Le dije a mi mamá que me ayude a arreglar la ropa de Luciano y a guardar lo que no le quedaba (que ahora lo hago casi todas las semanas, que bárbaros para dejar ropa, ¿no?) y saqué un pantaloncito corduroy, lo miré y me di cuenta de cuanto tiempo había pasado desde la última vez que lo había usado, y todo empezó.

¡Ohhhh! ¡mira mamá! (con cara de ¡necesito un babero!) ¿te acuerdas cuando le puse este pantalón? Si claro hijita, se veía tan churro (al pobre se le chorreaba por todo lado, sus piernitas a las justas llenaban la mitad del pantalón, pero se veía tan chuuurro!) jajaja

Y fue cuando descubrí que no sólo me acordaba de lo "lindo" que se le veía con su ropita, sino que aparecían en mi memoria una serie de recuerdos asociados a ella. ¡Por favor díganme que también les ha pasado! Esa nostalgia mezclada con emoción y hasta esa especie de hincón en el pecho cuando tenemos en nuestras manos el primer pantaloncito, las medias chiquititas, el primer interior o la chompita que tejimos, son tantas cosas las que sentía en ese momento, mis ojos estaban puestos en la ropita pero mi mente y mi corazón estaban volando dos años atrás y podía, hasta sentir el aroma fresco y dulce de bebé... empecé a recordar anécdotas relacionadas con la ropita: Ay, ¿te acuerdas? se lo pusimos en su primera salida al doctor y le quedaba enorme jajaja y mira este otro, no se lo quería sacar nunca jajaja y ese de al fondo ¿puedes creer que le haya quedado? ahora no le entraría ni en la punta del dedo del pie jajajaa...  y así fue con cada cosa que queríamos guardar...

... ¡Como las babitas! ¿No les hacen acordar a todos esos primeros días tratando que salga el famoso chanchito? Yo recuerdo que sufría, no salía y llegaba mi mama, lo cargaba y en un minuto ya no había chanchito PLOP, sentía impotencia, frustración, enojo conmigo misma, miraba a mi mamá y le decía “es que yo no sé ser mamá” buaaaa y lloraba (producto de las hormonas claro, yo no soy llorona! Amor no respondas, no es una pregunta ah! jajajaja) pero luego poco a poco empecé, con el paso de los días (semanas) a lograr que botara su chanchito conmigo, ya sabía cómo y me sentía como la mujer más poderosa del mundo ¡Podía hacer que mi hijo bote chanchito! Jajajaa…  también me hicieron recordar mi manía porque lo cargaran con la babita en el pecho y si podía ponerles una sábana encima, mejor, era un poco paranoica al comienzo (está bien, está bien, todavía lo soy, un poco! Jajajaja) 

Me senté en el suelo y le pregunté a mi mamá: ¿te acuerdas como eran las cosas hace tieeeeempo cuando nació Luciano? (y sólo han pasado DOS años - PLOP!, yo siento que ha pasado toda una vida) jajajaja y empezamos a nadar en hermosos recuerdos y digo nadar porque no sé cómo arreglando la ropa que ya no le quedaba terminé recordando la tina donde lo bañaba, ¿te acuerdas mamá? Ohhhh era tan chiquitito, tanto que me daba miedo bañarlo y lo hacía César (y yo sospechaba que el tenía una familia numerosa escondida en algún lugar de la tierra porque el primer día que llegamos a la casa lo bañó con una familiaridad de aqueeellas jajajaja) y así estuvimos todo el primer mes, hasta que me tocó aprender a bañarlo a la fuerza, porque a César se le acababan las vacaciones jejeje…  Pensaba que era tan “rompible” tan frágil, tan suave, recuerdo que tenía muchos miedos sobre el baño, si le caía agua en la carita y se ahogaba, si le entraba agua a su oído, si estaba muy caliente o muy fría, si después le daba aire, si esto o si aquello, pobre mi esposo, a cada movimiento que el hacía bañándolo yo decía “cuidado” jajajaja…  lo debo de haber torturado, (no hay opción a reclamo después de dos años ah! Jajaja)... para cambiarle el pañal tenía que limpiarlo con algodón y agua caliente...aish cuantas cosas!

...Ya, ya concentrémonos en guardar la ropita, me escuché diciendo y en eso, agarramos unas mini medias (que aún no puedo creer que las haya usado mi hijo) y un short que le puse en algún momento del verano y nos llevó (no sé cómo) a acordarnos de las salidas! Las primeras y siempre recordadas salidas, aquellas en las que llevaba el armario de mi hijo y la cocina entera metidos en el maletín del bebé, es que era una guardería andante y hasta conversaba conmigo misma mientras preparaba el maletín (por eso no me gustaba que me interrumpieran mientras lo armaba pues!!! Jajajaja): ¿Ropa?, un par de mudas por si acaso, pero mejor 3 porque vaya a ser que se moje las dos primeras.  ¿Una chompita por si hace frío o mejor una casaquita por si hace mucho frío? No, mejor las dos, una nunca sabe. Dos chupones por si uno se le cae, aunque tiene el sujetador... uhm, no, mejor llevo dos. Pañales ¿Cuántos llevaré? (No sé por qué me acostumbré a llevar 10 pañales, SI 10 pañales, creo que porque era un número par jajaja) los de siempre, pañitos, crema para la escaldadura, un par de medias (por si se las moja, uhm, pero si aún no camina ¿y si se orina? mejor las dos medias, bloqueador, repelente, ahh babitas, un par, mejor 3 por si vomita y así la lista era inmensa... y todo eso era para irme a la casa de mi mamá o de mi suegra sólo por... DOS HORAS jajajajaja…. 

Y la ley de Murphy que nunca me abandonaba, cuando no llevaba nada de mi súper lista, se orinaba, vomitaba, o lo que fuera y cuando llevaba todo, no necesitaba nada! ¿Por qué????? Jajajajaja…  hasta ahora me pasa con el coche, cuando lo llevo quiere estar corriendo por todos lados, jugando, saltando, brincando y nosotros terminamos paseando al coche y persiguiendo al bebé (o por último lo usamos como carrito de compras jajajaja) y cuando no lo llevo, el pequeño se duerme o simplemente no quiere caminar, quiere su coche… ¿Quién los entiende? Jajajaja…

Cada cosa que iba descubriendo ¡Me contaba una historia! Y Y así mi “tarde” de guardar la ropa fue casi eterna y ¿qué creen? al final… ¡No guardé nada! jajajaja pasaron, literalmente, horas, me tenía que ir a la universidad y no había guardado nada… Así que prometí otro día intentar guardar todo de nuevo…  Pero me quedé con una fantástica tarde de cuento, llena de recuerdos. No tenía idea que se pudiera sentir tantas cosas al ver algo tan simple como una ropita… debe ser parte de la magia de ser mamá, esa cantidad de recuerdos que acumulamos y que de pronto son parte de nuestra vida y de nuestras... HISTORIAS DE MAMÁ!


Luciano queriendo ponerse su ropa... dos años después! ... "No me queda mami" jajaja


Espero que les guste y que compartan conmigo sus historias de mamá, las cosas que les hacen recordar esos momentos únicos y hermosos  con sus bebés en casa cuando eran pequeñitos...



Un beso!



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A reciclar jugando... Hagamos un trencito!

jueves, 30 de octubre de 2014

Una tarde, estábamos jugando con Luciano en la casa, como estaba un poco resfriado preferí no sacarlo al parque como de costumbre, así que nos quedamos jugando con sus trencitos ¿les había contado que tiene fascinación por los trenes? no saben lo que es, podría identificar un tren así fuera tan chiquito como una hormiga jajaja le gustan de todas las formas, tamaños y colores posibles, pero su adoración es Thomas y sus amigos, amanece pensando en trenes, se acuesta pensando en trenes, sus vídeos favoritos son de trenes ¿pueden creer que su primera pesadilla fue con trenes? soñó que todos sus trenes habían desaparecido, tuvimos que llevarlo a verlos, los "identificó" a todos y sólo así pudo dormir tranquilo de nuevo jajaja ¿se imaginan?... es demasiado y yo les juro que nunca había visto tantos en toda mi vida, ahora yo también tengo pesadillas con trenes, pero no precisamente porque se pierden jajajaja....  

Bueno, como le gustan tanto los trenes, se me ocurrió que el hiciera su propio tren ¿cómo? ¡reciclado! Fue súper, nos divertimos un montón haciéndolo, pintamos, sentimos las diferentes texturas, usamos la imaginación y todo eso es estimulación pura y natural para todos (incluyendo a los adultos, que nos volvemos niños en todo el sentido de la palabra!) 

Les recomiendo mucho hacerlo, no sólo porque la lista de cosas por hacer es interminable, desde trenes, carritos, aviones, barcos, hasta pelotas, superheroes, máscaras y muchas más, sino por todo lo que les enseñamos a nuestros peques al hacerlo, como la responsabilidad con el medio ambiente, desarrollar su creatividad y dejar volar su imaginación, el darle vida de nuevo a algo que supuestamente no servía, despierta su capacidad de asombro e incentiva sus ganas de exploración, entre otros, que son cosas que los van a ayudar a lo largo de su vida. 

Nosotros intentamos hacer un Thomas, aunque solamente nos salió un trencito chu chú (muy lejos del protagonista de Thomas and friends!) jajaja... 

Aqui van los pasos que seguimos:

1.- Primero buscamos todo lo que nos podía servir, desde cartones de papel higiénico o papel toalla, cajas de leche, sal de andrews o mates, jabas de huevo, hisopos, chapas de gaseosa, papel bond reciclado, cartón, pita, hasta argollas de juguete y ojitos de algún muñeco que se malogró...  lo juntamos, revisamos, escogimos y nos quedamos con lo que utilizaríamos, lo demás lo guardamos para otro día  :)  Este paso depende de ustedes, de lo que quieren hacer, todo sirve...



2.- Pintamos (jajaja ya me colé, como buena, quise decir Luciano pintó!) el tubo de papel higiénico, de color azul, que nos iba a servir como parte de la locomotora (pueden pintarlo del color que más les guste) Lu empezó a hacerlo con una esponja y terminó con los dedos, lo cual a mi me encanta, porque así puede jugar con las texturas y estimular sus sentidos...  (sólo les recomiendo ponerle ropa que ya no usen, de preferencia, y papel periódico en el suelo para que no haya problema cuando se manchen, porque créanme que lo harán y ustedes también jajajaja)




3.- Forramos las cajas de leche, las cuales nos sirvieron para completar la locomotora, con el papel bond reciclado y luego lo pintamos de color celeste y dibujamos con plumón algunas aplicaciones como ventanitas, rallitas, cositas que puedan servir de adorno, para finalmente, pegarlas en forma de L y encima de ambas, el tubo del papel higiénico azul...




4.- Para hacer las llantas, tanto de la locomotora, como de los vagones, utilizamos chapas de gaseosa, les hice un hueco en el medio (esto si lo hice sola, con ayuda de un clavito) y las coloqué en los hisopos, luego las pegamos debajo de la locomotora y quedó lista.





5.- Una vez que las llantas ya estuvieron puestas, pegamos encima una tapa de agua para que de la impresión de la chimenea por donde sale el vapor :) Luego, en una cartulina blanca le dibuje una carita (soy pésima dibujando como podrán ver! jajaja) le pegué unos ojitos que encontré y la coloqué dentro del tubo de papel higiénico...


6.-  Para hacer los vagones, hay que seguir el mismo procedimiento de forrar las cajas y pintarlas, en nuestro caso escogimos los colores amarillo y verde y les dibujamos rayitas con plumón negro a los costados, colocamos las llantas y ya teníamos los vagones.

Para unirlos, utilicé unos eslabones que compré para un juego de estimulación de Luciano, pero como quería que el mismo pudiera engancharlos sin problema, les corté un poco las aberturas con un cuchillo (esto lo hice sola también!).

Finalmente, para que pueda jalarlo, (no es necesario, pero Luciano quiso llevarlo de paseo) coloqué en la parte delantera de la caja locomotora, un botón ensartado con un poco de cola de rata  y....


...LISTO! con ustedes el trencito Thomas que no es Thomas! jajajaja...



Espero que les sirva, que lo hagan con sus peques y que se diviertan mucho, la carita de sorpresa y emoción que ponen cuando ven que todas esas cosas que " no servían" se han transformado en algo tan lindo que ellos mismos hicieron, no tiene precio. No importa si no quedó un súper tren o si la carita es demasiado cómica (como en mi caso jajajaja) el simple hecho de hacerlo juntos, de pintarlo y de armarlo, es toda una hazaña difícil de olvidar.

Me cuentan como les va!
Un beso grande, 

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